lunes, 29 de julio de 2019

Martín Vizcarra y el gran estadista



Había más pan de Oropesa por rebanar. Se está refundando el Perú.  Los peruanos estamos viviendo en materia política, algo que nunca habíamos visto en  todas esas  lacras que nos han venido escupiendo en el rostro su  abusiva, impune  y decadente condición de politicastros. Ahí están toda esa generación de los Belaunde, los Bedoya, Los Alan García y el actual Congreso plagado de Fujimoristas y apristas, todo ese sector de políticos peruanos conniventes con la corrupción, la informalidad y la pendejada, y que arrastramos desde  los inició de este proyecto llamado Perú.
Después de ver y escuchar el mensaje a la nación  dado por el presidente Martín Vizcarra,  solo nos queda sentirnos orgullosos de nuestra peruanidad. Un presidente peruano dando semejante discurso, uno que siempre habías esperado y que parecía hasta utópico su sola pronunciación, pero,  hoy en la voz de este Presidente se hizo realidad.
Es que desde Fujimori ese mensaje a la nación del 28 de julio se había devaluado a un simple y aburrido bla, bla, bla, de un burócrata tercermundista más.
Pero ayer fue distinto, porque el  Mandatario de la República, hablaba de construir una red de caminos, y nombrarlo como el Qhapac ñan del siglo XXI, es lo que los grandes estadistas proponen,  construir vías de comunicación  porque saben que son la base del desarrollo de los pueblos, y Vizcarra tomaba como inspiración las obras de nuestro pasado eficiente.
Meritocracia, sí, aquella que es tan común en los países desarrollados, hoy parece que está siendo la forma de gobiernar de este mandatario, provocando el ingreso en el aparato estatal a los más capaces, a los mejores,  gente, quizas, nueva y eficiente con un ímpetu  de cambio,  seguro que mejorarán en el futuro cercano a los distintos órganos del estado, como tambien ha ocurrido en aquellos países que se ha instituido está  forma de selección de los funcionarios públicos, trayendoles  como consecuencia eficiencia y prosperidad.  
Convocar a nuevas Elecciones Generales, significa en esta coyuntura para un presidente, un enorme don de desprendimiento del poder, cualidad pocas veces visto entre los gobernantes peruanos. Creíamos que esta virtud solo estaba reservada o lo poseían personas de otras latitudes que manejan una mejor dignidad, autoestima e inteligencia, pero no, porque después de haberlo escuchado ayer en las palabras del presidente Martin Vizcarra, sabemos que también puede ser propio de los peruanos  y en estas épocas tan decadentes.
Después de oír este mensaje a la nación, nos hemos dado cuenta que estamos ante la presencia de un gran estadista, de aquellos que aparecen súbitamente, quizás, como aquel Pachacutec, cuando el crítico momento histórico lo ameritaba, y  ya lo habían percibido algunos analistas, es quizás su pragmatismo, y también su lucidez, que este momento lo están colocando entre los grandes gobernantes que hemos tenido en la historia de nuestro país.
Ayer en su mensaje a la nación Martin Vizcarra pasó a las historia como un verdadero estadista que por el bien del país es capaz inclusive de desprenderse del poder.
Es un gran mensaje que da a la clase política,  es el verdadero  cambio, es una completa renovación a las maneras y formas de manejarse dentro de la política peruana, es ese paso de cambio para mejor, son los cimientos para comenzar a desarrollarnos como país.
Martín Vizcarra ha demostrado que, con políticos como los que él lidera, el país ira siempre para mejor.
El sistema democrático tiene el presidente que necesita para hacerlo sustentable, el siguiente paso será hacer a un lado a esos sectores que obstaculizan el triunfo de ese Perú con valores que quiere higienizar su bandera, el siguiente obstáculo, creemos, será expectorar de ese Congreso la infamia y la degradación. Es el momento de cerrar ese parlamento dominado por una mayoría que obstaculiza estos vientos de renovación de la política peruana.
Es tranquilizante saber que existe en el Perú este tipo de gobernantes, pero también, nos preocupa, porque sabemos que son minoría, y aquellos, a los que tiene que enfrentarse son más numerosos y ruines, pero creemos que el pueblo peruano estará de su lado y sabrá reconocerle estas virtudes, y darán la espalda a esos grupos corruptos que han tenido el poder en sus manos y son los principales culpables de que la frustración sea la palabra que más ha destacado en nuestra historia política.

jueves, 25 de julio de 2019

La Ciudad Estado y sus Olimpiadas



Mientras la tirana y corrupta Lima están a punto de inaugurar sus juegos panamericanos, unas grises tanquetas mandadas desde esa urbe han puesto  en estado de guerra todo el valle de Tambo, amenazando a su población por el solo hecho de defender su extenso y fértil oasis.
Dentro de los males que nos ha heredado el cleptócrata régimen de Alberto Fujimori (1990-2000) ha sido ese enfermizo centralismo limeño, que a pesar del daño que hace al país entero,  ningún gobierno desde esa dictadura ha tenido la lucidez y el aplomo o la autonomía suficiente como para realizar alguna reforma y continuar con el proceso de regionalización que estaba desarrollando ese país soberano y peruano –sobre todo-  hasta 1989 conforme lo estipulaba esa carta magna de 1979 y que fue destruido con el terrorismo y la implementación del neoliberalismo y esta cosmovisión actual que sigue el mandato de un grupo tirano de oligarcas.
A más de cuatro décadas de ese país autónomo y su constitución que defendía sus recursos naturales  y a sus ciudadanos hoy solo ha quedado esas tanquetas apoyando a un mexicano y su  minera toxica.
La corruptela muestra su podredumbre  cuando   no tiene nada sobresaliente que mostrar con su llama olímpica porque es sabido que de la decadencia no se puede exponer nada valioso menos aun victorias.
El sur peruano a través de la historia del Perú republicano, siempre ha sido la reserva de dignidad, sentido de pertenencia y fortaleza de este país, y en estos  momentos se nota aún más estas características, porque sus pueblos se han unido en contra de este abuso que se ha venido dando desde que el dictador Fujimori entregó al país como si fuera este un mercadillo de baratijas.
Por estas razones, Lima hacinada, sedienta y tomada por el caos, la corrupción y la violencia,  nunca podrán equipararse moralmente a los cuatro millones de sur peruanos que habitamos estas tierras y que pensamos completamente distinto a esa capital que hasta ahora no asume con responsabilidad la tarea de liderar eficientemente a este importante país milenario.  
La población del valle del río Tambo se encuentra mayoritariamente opuesta al proyecto minero Tía María, pero el tema minero no es el único causante  de estas protestas, sino, detrás está el hartazgo de una población al observar el estado de postergación al que se encuentra reducido todo el sur peruano desde el régimen de Fujimori, porque no existen grandes obras de envergadura. Es una completa utopía hablar en estas tierras de irrigaciones, plantas químicas, mega puertos, gaseoductos, estas terminologías solo se ha quedado en el diccionario, nada más.
En  la época del ratero y asesino Alberto Fujimori,  nuestros ferrocarriles  fueron regalados. Lo que fue el más seguro medio de transporte de pasajeros en  este montañoso territorio y comunicaba el Océano Pacifico con ciudades como Arequipa, Juliaca, Puno y Cusco, era la arteria principal del sur peruano, de todo ello hoy solo queda vetustas locomotoras pintadas con un azul oscuro que no logra cubrir a los ojos lucidos  todo ese negociado que fue una estafa para toda la población. Hoy los sureños estamos prohibidos de utilizar esas importantes líneas férreas como medio de transporte porque en su lugar ese centralismo  nos ha arrojado unas carreras mal hechas  que son de las más peligrosas de Sudamérica por la cantidad de accidentes fatales que se producen cada mes. Esto no le interesa al centralismo limeño menos aun la vida de un habitante sur peruano, y este discurso lo manejan todos los burócratas que vienen de esa gris ciudad.
Es evidente que Lima ha fracasado como  capital del Perú, y ahora con su torpe política entreguista y sus prejuicios hacia sus provincias que solo le hace ver por sobre el hombro a los pobladores del sur peruano y cree que lo que le conviene a Lima es lo mejor para  el sur del Perú, ese pensamiento es al final lo que  provoca  toda esta agitación que se vive en esta parte del país.
En algunas horas Lima esa ciudad estado,  inaugurará  sus tan promocionados Juego Panamericanos,  que al final es una intrascendente  “fiestecita” deportiva, de una ciudad invivible y hacinada que hasta ahora no logra cohesionar el territorio peruano, solo continua hinchándose como los cadáveres más pestilentes y putrefactos y en ese suicidio arrastra a todo un país que debería tener otro destino por ser centro de un foco de civilización y de tanta creatividad e inteligencia, pero que la corrupción y la decadencia de esa Ciudad Estado no ha  logrado percibir.   


viernes, 19 de julio de 2019

Seguimos vivos


El mundo andino a retomado su territorio
Casi quinientos años de dominio occidental no ha bastado
Es que Wiracocha es más fuerte
El gran felino andino ayer caminaba por las calles de Arequipa como diciendo que está con el pueblo arequipeño acompañandonos en esta lucha milenaria para recuperar su naturaleza su habitad su tierra.
Está con nosotros. Pero se dieron cuenta otra vez los mercenarios del caos los asesinos los que intentan encubrir su adelantada derrota. Es que están en retroceso a la saga de esta fuerza que es muy superior. Es la fuerza que te da ser el habitante originario el que juega de local el que defiende su territorio.
El  puma sigue vivo, el león andino sigue  a nuestro lado como hace miles de años y verá nuestra victoria sobre ustedes hordas salvajes y foraneas...largaos de  estos territorios que no les pertenecen.

lunes, 15 de julio de 2019

Manan Tía María



Otra vez, el ciego centralismo limeño ataca a Arequipa, imponiendo lo que su visión cree que es lo mejor para el sur.
Ese mito o rotulo: “la minería trae desarrollo”,  hoy en Arequipa, ha perdido sustento.
Y las razones son muchas. Solo basta comparar a estas dos ciudades: Arequipa, se supone, la principal urbe del sur peruano y Antofagasta el principal núcleo urbano del norte de Chile, ambas viven de la minería del cobre, está claro, que el desarrollo en infraestructura de la urbe mapocha le lleva años luz a la deprimente realidad arequipeña.
Aquella ciudad sureña peruana, su municipio  se encuentra casi en la banca rota, además de contar con un transporte público obsoleto e inhumano, y una evidente falta de infraestructura vial, a pesar de rebasar el millón de habitantes su infraestructura solo alcanza a cubrir las necesidades de una tercera parte de su población;  mientras, en Lima se construye la línea 2 del metro, que afirman será la más moderna de su tipo en Sudamérica  y  Maracaibo (segunda ciudad de Venezuela) y Valparaíso (segunda ciudad de Chile)  sus poblaciones  se movilizan en modernos metros,  la ciudad mistiana desde hace varios años  está condenada a escuchar las promesas de unos burócratas gobiernistas de la capital ofreciendo, primero con un monorriel, luego, fue un tren ligero, y ahora, hablan de un tranvía, pero al final todo eso quedó en nada.  
Entretanto, a solo unos metros de los límites de la Ciudad Blanca la minera Cerro Verde rebosa de ganancias ya que factura, el peor año, más de  mil millones de dólares.
A pesar de todos esos dividendos, en estos últimos años,  solo le ha arrojado a su pobre vecina la ciudad de Arequipa  unos 50 millones de soles para que se haga un inútil viaducto frente al hospital Honorio Delgado.  
La ciudad de Arequipa no tendrá un lago paradisiaco pero cuenta a solo a pocos metros de sus límites con un extenso  relave de varios kilómetros de diámetro propiedad de esa  minera Cerro Verde.
El cáncer y otras enfermedades relacionadas con la contaminación de los alimentos, el suelo y el aire  han aumentado dentro de la población de la ciudad de Arequipa, y esto lo denuncian todos los días los colegios médicos y los medios locales, mientras la minera Cerro Verde sigue facturando mil millones de dólares al año.
En resumen, la minería en Arequipa no ha significado desarrollo para la región, solo ha traído contaminación y conflictos sociales, y claro, un verdadero expolio de nuestra riqueza minera.
En esta coyuntura aparece el proyecto Tía maría. Si uno revisa el mapa de la costa sur peruana, se dará cuenta que el valle de Tambo es el área verde más extensa y fértil de toda la costa sur peruana, es en realidad un gran oasis en medio de toda esta extensa y árida prolongación del desierto de Atacama que es la costa sur peruana.
Aquí solo prima el sentido común, respetar la vida y el verdor, la naturaleza y no la toxicidad de esas actividades que no redundan en desarrollo sino en destrucción.
Leía y observé a algunos bustos parlantes  y mercenarios  asalariados de la toxina, y ahora estos, han sacado dentro de su perorata que oponerse a la minera Tía María significa no respetar el Estado de Derecho, cuando ni ellos mismos saben las fronteras y alcances de ese término.
El Estado de Derecho es regirse bajo el mandato de la Constitución, que es lo en este momento hacemos todos los peruanos, pero, en ningún momento esta constitución dice que la imposición de un gobierno y una minera está por encima de la voluntad de la mayoría de los pobladores de una zona directamente afectada por este problema.
Aquí está en juego ese debate que se da en muchos lugares del mundo y que hoy diferencia a un Estado-nación con instituciones consolidadas y democráticas con aquellos entes burocráticos débiles y permeables,  manejados al antojo de grupos empresariales, oligarcas, que aprovechan  esta condición de frágil institucionalidad para hacer lo que les venga en gana, inclusive, pasando  por la voluntad de la mayoría de una población. Se zurran de los valores democráticos nacidos a finales del siglo XVIII en Francia, para apropiarse  de lo que sus voceros denominan su “Estado de derecho”.
Rousseau y  su contrato social,  cuando  menciona sobre lo que conocemos hoy como Estado de Derecho, él y el resto de ilustrados, no lo hacían para defender la arbitrariedad de una empresa ni de una multinacional, lo hacían para respetar la libertad del ser humano y su dignidad. Así que no me jodan, Tía María no va, manan señores.

Las ratas alborotadas

Luego de que el presidente Martín Vizcarra anunciara en su mensaje a la nación el proyecto de reforma constitucional de adelanto de elecc...