sábado, 23 de marzo de 2019

Ir de putas



La puerta está bien  cerrada con llave, nadie saldrá esta noche.
En esta juerga no pueden faltar las culonas ni las rubias “al pomo”  ni los proveedores de la cerveza.
El guachimán está alerta para que no se filtre ningún “paracaidista” menos los soplones en ese último piso del municipio de José Luis Abascal y Picoy, es que es la juerga de la típica institución corrupta.
La pollada en el patio trasero está en su mejor momento, revuelto y con grandes parlantes chuponeándolo todo. La música de Maricarmen Marín acompaña las carcajadas de Magaly Medina mientras publica el lento proceso de extinción de la modelo Angie Jibaja.
Esa nueva crisis ministerial provocada por la renuncia de Cesar Villanueva no tuvo tanto eco como el protagonizado por el congresista puneño Yonhy Lescano que paradójicamente detesta el idioma aymara y prefiere siempre el producto importado. Parece que se dio cuenta que necesitaba de un escándalo para ser presidenciable porque no le basto interpretar el mismo papel que también lo hizo en vida el fenecido Henri Peace haciéndose pasar como un “rojo” izquierdista, cuando es uno  de los más conservadores macerado en las filas grisáceas y arcaicas del derechismo hipócrita y colonial de Acción Popular,  ahora gracias a sus “patas” le quieren dar la imagen del semental y acosador.
Un año del gobierno de Vizcarra y su imagen como presidente sigue cayendo como esas fotografías de mandatarios que cuelgan sobre clavos oxidados en esa pared de quincha y barro de una sucia UGEL.
Desde Felipillo no se vio semejante ridiculez, el presidente moqueguano con ese frac amarillo. Mientras el país sigue en piloto automático y con un personaje sin luces aferrándose en el cargo.
A dos años del bicentenario debería de adelantarse las Elecciones Generales para que esas fiestas  tengan algo de coherencia con lo que espera la población.  Y a propósito del nuevo gabinete, este no sorprendió a nadie,  porque sigue teniendo esa imagen frívola y teatral y que mejor rostro que represente eso que el nuevo premier Salvador del Solar.
El único momento aterrador lo sufrimos en Arequipa cuando nos enteramos que dentro de las voceadas para integrar el nuevo gabinete estaba el nombre de una ex gobernadora regional, para tranquilidad de todos, solo fue una falsa alarma.
El Perú no es ni será occidental, a pesar de la enorme influencia que sufrimos desde hace quinientos años. Así que aquellos alcaldes de apellidos nórdicos y con meninges de peloteros, deberían respetar estas características dentro de la población peruana  una  cuya de sus manifestaciones es  “sobrevivir” mediante el pequeño comercio ambulante, obligado porque han sido abandonados por el estado, cuyos gobiernos permiten sueldos bajos, y en donde,  las condiciones laborales son de las más deprimidas de la región.
El hollín y la grasa se han mezclado mucho y han cubierto toda la comarca y ahuyenta caminar por sus calles.
Mientras tanto Guaidó sigue resistiendo y aquí sus representantes son bien vistos solo por los grupos fujimoristas y apristas.

martes, 5 de marzo de 2019

Walter Aduviri y el aimara bamba



Esos tres siglos de colonialismos español y los casi 200 años de república criolla le han sacado la mierda al indio, al cholo, al nativo; tanto que los sobrevivientes quedaron tan desorientados y con un enorme conflicto interior. Es una lucha entre reconocerse con una identidad originaria  pero a la vez entra en conflicto porque aun arrastran conductas heredadas de aquellos que los mantuvieron oprimidos por centurias.
Como muchos asalariados de los que mueven los hilos, en estos últimos años el nombre de  Walter Aduviri  ha estado al lado de las protestas y la toma de carreteras, como un “Evo Morales” pero “bamba”  creado para el único fin de minar con violencia y división el resurgimiento andino.
Parecían que sus reclamos eran justos, viniendo de una región como Puno que sufre tan marcada pobreza y desnutrición infantil, Aduviri,  escandalosamente y levantando las banderas de la reivindicación de lo andino de lo aimara, hasta ahí, parecía creíble ver que estaba apareciendo ese líder que el abandonado altiplano necesitaba; pero estábamos equivocados porque apenas se estableció en el poder formal como gobernador sus acciones nos han mostrado a una especie de “topo” puesto como protagonista para atacar y destruir este resurgimiento andino que se está viviendo en esta época.
Y esto Aduviri lo hizo notar los últimos días al mostrarse necio y hostil  frente a Cáceres Llica  cuando la situación solo le exigía  buscar ese consenso que beneficie al grupo de población que ellos representan y que sufren el centralismo limeño.
Aquí no se trata de quedarse sin agua o liarse a golpes en esta especie de conflicto limítrofe creado por torpes caciques que han heredado la ambición y desunión de sus antiguos amos españoles.
El mundo andino se ha caracterizado desde hace miles de años por su reciprocidad, por el vínculo,  por buscar siempre la unión de los pueblos que habitan estos territorios, ese ha sido el camino histórico, hasta que llegaron los españoles y trajeron su cultura egoísta miserable, desligada, esa que trajeron desde la península, la desmembración que proponen los califas en sus  taifas que hasta ahora divide España y a esa parte de América que habla castellano y que ha sido una de las razones por la que no prosperaron los planes de Bolívar o Santa Cruz y tantos otros proyectos lucidos para unir a los pueblos latinoamericanos.
Aduviri actuó de la misma manera que llevó a Pumacahua aliarse a los españoles para  luchar contra el propio Tupac Amarú II.
Es esa mala herencia hispana de pelearnos entre connacionales y Aduviri es uno de ellos, un poblador altiplánico aculturizado que en el fondo no piensa ni siente como aimara y que solo realiza sus actos con chamanes y pagos a la tierra con el mismo histrionismo de PPK cuando habló  en quechua durante su mensaje del 28 de julio.
Politicastros, que levantan la Wiphala aprovechando el contexto,  pero son un fraude, demagogos de los que muchos han aparecido aprovechando la desesperanza del pueblo y su espera de ver concretizado ese mesianismo andino, llegan al poder solo para para beneficiarse a costa del caos que originan, el subdesarrollo y la corrupción.
Walter Aduvir no es un antisistema porque es parte del sistema, juega a su favor cuando busca desprestigiar con violencia de mercenario la cultura andina cumpliendo un papel disociador con sus pares, mientras tanto, se olvida descontaminar el  lago Titicaca, pensando  más en la violencia antes que construir solidariamente un pensamiento que rescate la cultura andina milenaria al que debería pertenecer.
Es que es solo eso, otro mercenario del caos que Puno y el altiplano pagarán las consecuencias.

jueves, 28 de febrero de 2019

Mario Vargas Llosa y el antipático cadáver



Parece que esta etapa de la vida de Mario Vargas Llosa lo cubrirá con una atmosfera espesa y gris de frivolidad  y huachafo conservadurismo.
Es que el premio nobel se muestra renuente a aceptar una realidad que se observa  sobre todo en la ciudad que pone jactancioso como su lugar de nacimiento.
El día de ayer en Madrid, en la inauguración de una feria de arte contemporáneo, el autor de El pez en el agua afirmó, según El país,  y textualmente, que el indigenismo como visión dogmática que reivindica el Perú autóctono ajeno a las influencias externas, “está muerto”.
Descomunal superchería que pregona   sin escrúpulos al censurar o negar lo que está ocurriendo en el Perú los últimos años, esa revaloración de la cultura andina, claro que esta especie de resurgimiento andino se da silenciosamente, de forma oral, resguardada entre catacumbas, en la redes sociales o dentro de las familias, entre cuatro paredes, alejados por seguridad de Palacio de Gobierno y del Congreso, distanciados y ajenos  a los grandes medios de comunicación.  
Ese indigenismo o la valoración de esta cultura milenaria que a estas alturas se sabe por las evidencias encontradas que fue superior a la traída por los forasteros en sus carabelas, está más viva que nunca pero ya no se muestra quizás como lo vivió y observó Vargas Llosa con sus prejuicios en la primera mitad del siglo XX porque ahora es más sofisticada.
En el último censo nacional más del 20 % de peruanos se identificaron como pertenecientes a la etnia quechua y cada vez crece en gran parte de la población nacional el pedido de la enseñanza del idioma quechua en las escuelas de todo el país.
Hablar quechua es sinónimo de orgullo.
Incluso en la región Arequipa hace algunos meses en las últimas Elecciones para   Gobernador triunfó en las urnas el candidato que levantó las banderas de lo indígena, de lo precolombino, de lo nativo, de lo autóctono, superponiéndolo a lo hispano y occidental.   
La tolerancia de Mario Vargas Llosa llega hasta su Rubicón. Su civilizado respeto  finaliza cuando se enfrenta a sus prejuicios que aprendió desde niño, ese racismo y menosprecio a la auténtica cultura peruana, que hipócritamente lo oculta  pero que aflora  cuando tiene que tocar estos temas. Es el mal de una importante minoría por acá, que los vuelve ciegos y sordos como el más extremista yihaidista y obtusos como los más tercos del politburó comunista antes del desplome soviético o como el fundamentalista racista e hispanófilo director del diario El Pueblo de esta ciudad andina llamada Arequipa.
Es un pesado muerto que arrastran toda esta gente, son los infelices “boers” que viven en medio de los Andes, que les apesta el  entorno originario y que preferirían mil veces estar como Vargas Llosa mirando y oliendo los pedos de los que ellos en su degradación consideran superiores.   

martes, 12 de febrero de 2019

Roma



Ahora que el histórico triunfo de Andrés Manuel López Obrador lo hace ver mucho mejor a México,  su cine, como era lógico, tenía que impregnarse de algún rasgo  de conciencia social  desempolvando aunque sea tímidamente el racismo, la misoginia,  los grupos paramilitares conservadores y las gigantescas diferencias económicas y sociales que sufre la sociedad mejicana.  
Para comenzar, el  cartel que eligieron para esta película  te  recuerda a  Luperca amamantando a los gemelos Rómulo y Remo, pero cuando te vas acercando, te das cuenta que eran solo unos niños jugando en la playa y, que de italiano esa película mejicana solo iba a tener el nombre.  Podría haber parecido otra obra más de Cantinflas haciendo de los tres mosqueteros, representando a un  México (como podría ser también Guatemala o Perú) sin identidad, queriendo ser inútilmente ese occidente que profesa tanto, una novela trillada de un país “indio” que sueña con un rostro caucásico. No llegó a tanto.
Será que vivo en el Perú y estoy harto de su cine mediocre usurpado por una minoría alba y analfabeta, que sigue manteniendo  a la empleada como una ilusa india iletrada que a duras penas se comunica con un indescifrable idioma en un ambiente sórdido, mientras los “blanquiñosos” son los buenos y caritativos, los civilizados, pero tan torpes que viven alejados de la idea de nación, unos extranjeros en su propio país desconociendo la cultura de su tierra, reduciéndose a ser verdugos de su auténtica cultura precolombina. Algo parecido se encuentra en esta film, prolijo en silencios. Mutismo que sufre también algunas realizaciones peruanas, quizás se debe a una cuestión cultural, porque gran parte de los peruanos como los mexicanos, desde su memoria intrauterina no olvidan que durante miles de años se comunicaron con otro idioma y por eso  les cuesta ahora leer y hablar ese castellano impuesto a golpe de látigos y garrote.  
Esperé un guion agresivo, uno que despierte revancha o por lo menos la indignación nacional por los atentados de lesa humanidad que ocurrieron en ese País como las matanzas de Tlatelolco, pero solo dejó remanentes para tratar el tema desde la cómoda visión de  Alfonso Cuarón,  un mejicano clase mediero que sufre todos los días su propio  “American Dream”. Lo más repulsivo de la reciente historia mexicana se tocó de forma apresurada casi al final de la película. Lo que quizás hubiera despertado la indignación en el espectador hasta exigir que se reabran  los casos de atentados a los derechos humanos en México hábilmente quedó en segundo plano  para resaltar  el abuso en contra de la mujer,  que no diferencia clases sociales, porque lo pueden sufrir tanto la profesional blanca como la indígena analfabeta y pobre.
La película, en sí misma,  es larga, tediosa y casi muda, sobrevalorada, un grito tímido de protesta  tratando de rescatar aquellos conocidos sectores maltratados en un país o de cualquier otro país al sur del Río Grande,  que es la raíz del problema, según Trump, y que, para alejarlos les está construyendo un enorme muro.
Lo sobresaliente del film fue la destacada participación de Yalitza Aparicio. El momento del parto frustrado con sus escalofriantes gemidos traspasó la pantalla, y quién mejor para expresar fielmente  el dolor humano que el rostro de un indio latinoamericano.
Un final predecible en donde el blanco es el bueno y protege al sufrido indio, desperdiciando la oportunidad  de atreverse a reclamar  que estos prejuicios y falta de sentido de pertenencia con su cultura precolombina es la principal causa de que estos países estén condenados  a la degradación y la subordinación.

jueves, 7 de febrero de 2019

Patio trasero



Transcurrido  el tiempo prudente llegamos a la conclusión que este gobierno no da más. Este ansiolítico tuvo corta duración, fue efímero, porque solo hizo efecto mientras rodó la cabeza de keiko, faltó Alan el premio mayor, pero el  Idi Amin del aprismo tuvo el tiempo suficiente en la embajada de Uruguay para organizar a su poderoso séquito y cavilar lo que estamos viendo, la desestabilización de este régimen fortuito nacido de la improvisación.
Un gobierno vulnerable porque nadie lo eligió era lógico que tenía que mostrar pocas luces teniendo los recursos.
Hay dos países dentro del territorio peruano: uno representado por el ejecutivo y el legislativo, y el otro el que vive la mayoría de peruanos. Es la llamada República de indios y la Republica de los españoles de la época colonial y que seguimos sufriendo, lo que nos demuestra que a pesar de los dos siglos transcurridos desde la independencia política del yugo español seguimos con el mismo problema.
Dos mundos paralelos  muy distantes uno del otro.
Y esto se nota en la política, puesto que, cada decreto, cada acción, solo se hace para favorecer a todos menos a los peruanos que estamos aún en esa República de indios desfavorecidos. La preocupación y la ayuda son siempre para todo el mundo menos para los connacionales que están sufriendo el desempleo, el hambre y la enfermedad.
Comenzando este nuevo año, un hacinado gueto de la capital  fue anegado por un mar de aguas servidas y, el ejecutivo y legislativo con sus diplomáticos, más se preocupaban en buscarles cobijo y empleo a los refugiados venezolanos mientras que los pobladores de San Juan de Lurigancho estuvieron casi tres semanas sin agua potable en medio de un ambiente nauseabundo.
Es una atmosfera rala, espesa  y toxica  este capricho de las grandes mineras y los demás potentados grupos económicos que han convertido al Perú en lo que es ahora una "terra nullius" un territorio sin futuro.
Desde 1992 los peruanos sufrimos un mismo guión que a estas alturas ha perdido todo sustento ya que no encuentra solución a nuestros principales problemas, los únicos que están felices y contentos en esta juerga descomunal son los chicos realitys y los grandes grupos económicos que han puesto bustos parlantes en el gobierno que no han encontrado la manera de por lo menos no hacerse notar lo torpes que son.
Pero la esperanza es lo último que se pierde y los peruanos lo sabemos muy bien.
México hoy es un gran referente para el Perú, porque  ellos estuvieron igual sometidos a los mismos tipos de gobiernos mediocres y corruptos que debilitaban el sistema democrático y el año pasado eligieron una alternativa distinta con AMLO.
No soy izquierdista ni lo seré tampoco, pero viendo este entorno putrefacto y sin salida llegamos a la conclusión que solo un gobierno progresista o de izquierda puede sacarnos de esta desmoralizada situación.
Si el pueblo mexicano lo hizo por qué nosotros los peruanos no podemos hacerlo. Ya basta de tanto sometimiento a estos inútiles “chicago boys”, basta de este ambiente derrotista.
Basta de toda esta mediocridad y corrupción generalizada.
Definitivamente no se puede pedir peras al olmo con este gobierno de Vizcarra porque no da más, es por eso, y es urgente que deje las acciones lúdicas de creerse el paladín de la justicia  y convoque a nuevas Elecciones Generales, de lo contrario esta democracia al estilo “polvos azules” terminará como siempre ha acabado en esta patética historia de la comarca.

domingo, 3 de febrero de 2019

Desdichada diplomacia



Este periodo de transición al pasar de un mundo  unipolar liderado por los EEUU a otro en donde Rusia y China buscan su tajada en el pastel, ha provocado esta crisis  y amenaza al descubierto y vulnerable  abdomen de algunos países sudamericanos.   
Los peruanos desde nuestra barbarie, pobreza y  desventajosa posición, los estragos del primer gran conflicto global,  los pocos que lo sabían en ese momento, lo leyeron en los diarios; mientras tanto,  la Segunda Guerra Mundial lo escucharon a través de las dos únicas radios que existían, pero, siempre muy alejados de los combates y devastaciones que se producían en Europa, salvo los enfrentamientos navales  frente a las costas de Chile y el de las Islas Malvinas de 1914.
Hoy no sucede lo mismo, porque la puja entre los actuales hegemones ha atravesado las fronteras del Perú y lo vemos con ese millón de venezolanos que han ingresado. Su gran numero en un país pobre como el nuestro tan escaso de empleo y con una tercera parte de su población sumida por debajo de la línea de pobreza significa un importante agente desestabilizador y muestra lo peligroso que significa  contar con una diplomacia ingenua o exageradamente torpe.  
Lo que podríamos llamar como la Tercera Guerra Mundial se puede iniciar tanto en  Europa Oriental, el Medio Oriente, Taiwán, Corea del Norte, o aquí cerca, en Venezuela.
Los bloques enfrentados del Atlántico norte y la zona Euroasiática se encuentran en una situación similar a la Entente y los imperios centrales de finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando en un conflicto  encontrábamos dentro de sus causas  la posesión de los recursos  y los mercados. Ahora,  no existen ideologías de por medio como en la época soviética,  ahora prima la ganancia del dinero al poseer el dominio de aquellos lugares en donde se explota el petróleo o  pasa ese oleoducto.  Por estas razones los diferentes tipos de conflictos que se produzcan pueden desencadenarse hasta en el mismo patio de tu casa y, lo sensato, para un país como el nuestro que ha sufrido terribles épocas de violencia que no se diferencian mucho de lo que ha pasado en Siria, sería intentar alejarse de estos focos de tensión, en este caso Venezuela.
Colombia ha traído a Sudamérica el enfrentamiento de los actuales bloques beligerantes  al formar parte de la OTAN como “socio global”, rótulo rimbombante para un televidente acostumbrado a los realitys  y que no percibe cuando un  país subdesarrollado se encuentra ocupado sin derechos a reclamo, obligado a ceder  su territorio y sus soldados para una posible invasión de un país vecino y latinoamericano.
En el pasado siglo XX surgieron los países no alineados y el Perú fue uno de los abanderados, hoy no se habla de ello.
Cómo se puede tomar partido  exageradamente por uno de los bandos cuando nuestro país mantiene buenas relaciones tanto con China, EEUU o Rusia, sobre todo en el ámbito comercial y sin olvidar  su triste realidad  de sediento importador de petróleo.
Es que los diplomáticos peruanos que dan la cara cuando se presentan en el Grupo de Lima no se pueden apartar de esa atmósfera de subordinación al apoyar un discurso promovido por los que insultan constantemente a los latinoamericanos al querer construir un muro.
La historia juzgará a aquellos que están a favor de la guerra en un país latinoamericano, un conflicto en donde se juegan los mezquinos intereses de las grandes potencias mundiales.
Es que lo vemos desde una posición cultural milenaria, como quizás lo vería el Siam del siglo XIX, cuando  negociaba con las amenazantes potencias  occidentales que presionaban  sus fronteras.
El Perú es un país milenario y creemos que sus más de 5000 años de antigüedad debería darles sensatez y autoestima  a los que manejan su diplomacia para no dar el patético espectáculo que estamos viendo, otra vergüenza más, como cuando Leguía entregó el trapecio amazónico por presión externa.

martes, 29 de enero de 2019

# 10 años del Cholopituco



Han pasado diez años desde que escribimos el primer post de este blog. Diez años que para ser honestos, se han ido volando. Ese 11 de enero de 2009 comenzamos tímidamente denunciando el problema de Gaza y mucha agua ha pasado bajo del puente, y no siempre deseándonos lo mejor, ya que nuestros escritos, han despertado la incomodidad de muchos, los odios y los insultos, tanto  que nos vimos en la necesidad de moderar los comentarios para no hacerlos famosos.
Después de diez años esta página ha terminado por ser censurada en el ciberespacio peruano ya que es automáticamente bloqueada por los filtros anti pornográficos de las cabinas de internet, así que los jóvenes con escasos recursos les serán muy difícil acceder a estos artículos.
Bueno no solo eso, también en estos diez años he sido víctima de la crítica familiar y hasta he despertado el resentimiento y el rencor rastrero de uno de los pocos amigos que me quedaba, nunca hubiera pensado que lo que escribo lo había convertido en un virulento enemigo y anónimo acostumbrado a teclear insultos en los comentarios de este humilde blog.
Y también he perdido empleos, como no, al dedicarle largas veladas cuando se me ocurría escribir sobre un tema.
En fin, este blog ha contribuido para que estos diez años hayan sido agitados y divertidos, sin lugar a dudas; en donde, hemos conocido más el Perú y sus problemas y los problemas del mundo, encontrando sucesos que nos tienta hacerlos públicos, pero creemos  que   nos es el momento por la coyunta que estamos viviendo y  porque sería echar más leña al fuego.
En estos años agradezco  a mis seguidores y lectores que son los que nos motivan a escribir  y que se encuentran dispersos por distintas partes del mundo sobre todo  en el Perú.
En estos diez años también hemos inspirado ideas y tendencias, como no. Como cuando auguramos el triunfo de Humala, o la influencia del fujimorismo dentro de la política y el estado peruano.
Otras veces por reclamar tolerancia y respeto a la diversidad étnica en nuestro país, esa pequeña bolita de fango dentro de las redes sociales se fue convirtiendo en un  huayco de críticas sobre personajes faranduleros como el caso de Raúl Romero o Johanna San Miguel, o cuando criticamos el tinte racista del censo de población que hizo eco en el resto de medios.
O cuando comenzamos a nombrar como quechua a la etnia mayoritaria en el Perú.
Algunas de nuestras frases han servido igualmente para que lo repita alguno que otro político o autoridad, como aquella vez que lo escuche de boca de Humala o de kuczynski en su mensaje a la nación, o en el último triunfo del gobernador de la Región Arequipa.
Sí, vale recordar y celebrar, que si escribimos es por una causa, porque no en vano hemos leído algo y queremos compartirlo para que estas ideas no se queden olvidados en algún rincón polvoriento en una biblioteca abandonada sino, que mejor, que siga flotando en el ciberespacio, aunque aquí esté bloqueado por los filtros antiporn.
En muchos países del mundo se ha dado este enfrentamiento entre grupos que quieren mejorar el país y otros que luchan por mantenerlo como está congelado en el tiempo; lo mismo está ocurriendo en el Perú. Aquellos grupos que no quieren realizar esos cambios, frustran cualquier intento de aseo utilizando  hasta métodos delincuenciales como el secuestro de niños.
En estos diez años la sobrevivencia de la democracia peruana ha sido casi milagrosa teniendo un pueblo desinteresado por inculto y antidemocrático y una clase política del mismo nivel junto a unas instituciones lentas, podridas y burocráticas y de una religiosidad bizantina,  que no ayudan para el fortalecimiento del estado de derecho.
Son diez años en los que ha habido momentos y ganas de cerrar este blog pero no lo hicimos, porque a estas alturas sabemos que es algo de lo que nos sentimos orgullosos.

Ir de putas

La puerta está bien   cerrada con llave, nadie saldrá esta noche. En esta juerga no pueden faltar las culonas ni las rubias “al pomo”...