domingo, 30 de julio de 2017

Los mejores colegios privados de Arequipa


Encontrar un colegio privado “bueno” que no se haya contaminado con el mercantilismo, la corrupción y el bullying dentro de los miles que existen en la ciudad de Arequipa resulta una tarea muy complicada,  es como buscar agujas dentro de toneladas de pajar. A pesar de ello, los hay. Claro que, no son numerosos. Es que la calidad en esa coyuntura estará siempre alejada de lo que corrientemente concebimos como “bueno”. No siempre la enorme inversión en infraestructura asegura una excelente educación ya  que  un colegio pequeño puede también brindar una buena calidad educativa  a sus estudiantes fortaleciendo otros aspectos mientras exista la sabiduría y disciplina en  sus profesores, como Sócrates, quien solo le  bastaba  un lugar tibio y cómodo para desarrollar su disciplina de estudios.
Para la siguiente lista se ha tomado en cuenta indicadores como: disciplina, orden, ausencia de bullying, conocimientos,  valores y el trato al docente.
Entonces, en el área metropolitana de Arequipa los mejores colegios privados son los siguientes:
Colegio  San Jerónimo: Una buena forma de ver la disciplina que impera dentro de un colegio es el control que se tiene cuando desfila el alumnado,  lograr el orden en la formación de un grupo de adolescente de una institución privada es un buen indicador.  La discreción de sus logros en los últimos años es muestra clara del avance en cuanto a estos indicadores  base para la formación de enseñanzas que buscan el desarrollo personal de los jóvenes estudiantes.
Colegio Santa Teresita de Liseux:   En los más de cuarenta años de existencia de esta institución educativa han logrado un  equilibrio en la enseñanza, muy recomendable para padres que buscan  un lugar alejado del denominado bullying. Una estirpe de experimentados formadores han hecho de esta institución recomendable para el padre de familia.
Colegio María Mazarrello de Socabaya: Una formación en  valores y tolerancia y sobre todo de sentido de pertenencia e identidad nacional que se forma cuando a temprana edad se habla quechua entonando el himno nacional. Esta lucida  sabiduría se implementada en esta institución gracias a la experiencia de una generación de valiosos educadores arequipeños.
Colegio Santa Vicenta María: Un colegio joven, limpio y ordenado muy recomendable para aquellos padres que buscan un lugar tranquilo alejado del bullying para sus hijos. Educación  personalizada, poco alumnado pero suficiente para evitar el hacinamiento. El trato al docente es sorprendente justo y esto se nota también en la entrega de los profesores para con el trabajo con sus alumnos. Un colegio recomendable. 

Colegio Sophianum: La pulcritud de sus pacillos y el equilibrio de su entorno  es el reflejo de esa luz de enseñanza que prodiga esta institución educativa reflejo de una  congregación religiosa máxime  en la formación  en  tolerancia fortaleciendo el aspecto axiológico y deontológico. 

sábado, 29 de julio de 2017

PPK de rodillas


Mónica Delta, con un jalón de orejas nos despertó de madrugada este 28 de julio. Se veía como una especie  de sacerdotisa estirada y déspota, maneras que no perdió ni cuando estuvo  caracterizada como una anciana centenaria autodenominándose la adalid de las mujeres maltratadas y que a medio Perú aterrorizó de solo pensar que podría vivir tanto, pisoteaba como ella misma lo sabe hacer a un notorio país diverso no solo étnicamente sino también  en pensamiento,  nos estrujaba en el rostro asegurando que por ser la comarca de mayoría católica deberíamos de aceptar estoicamente esta ceremonia denominada misa Te Deum.
Mónica Delta, en ese promocionado spot publicitario no necesitaba de tanto maquillaje para verse tan arcaica,  porque  al igual que muchos de sus colegas, se ven muy pasados de moda, cuando en este tipo de celebraciones vociferan  por las pantallas sus  creencias personales porque según ellos es la misma que tiene la mayoría de la población, sin meditar que con esto están discriminando a todos los que no compartimos sus mismas aficiones,  insinuando además  que  por tener esta supuesta  “carencia de fe”  no eres peruano  y,  sin mediar disculpa alguna o por lo menos un comentario,  atropellan nuestro derecho de libre conciencia mostrando todo el evento como una imposición al nivel de una medieval  “Arabia Saudita”  sudamericana.
El Perú ya no es el de 1821, ahora es un país estable y democrático, y en camino de consolidar  el estado de derecho. En esta realidad  resulta anacrónico continuar manteniendo determinadas ceremonias religiosas dentro de las celebraciones del 28 de julio,  ya que el número de peruanos que no profesa ningún tipo de religión va creciendo continuamente gracias a que existen muchos asépticos desde pequeños y otros que han leído algo y algunos que  gracias a la globalización en sus viajes de estudios o de cualquier otra índole tuvieron la oportunidad de tener contacto con sociedades secularizadas y el hecho de existir la internet con  sus redes sociales. En democracias más antiguas como la francesa o norteamericana este tipo de actos religiosos  no se dan en sus aniversarios patrios por respeto a esa diversidad de su población. Pero aquí todavía falta mucho para que se respete este derecho de muchos compatriotas.
Todos los presidentes han sido católicos  y si no lo eran han tenido que serlo, pareciera que fuese uno de los requisitos para asumir ese cargo. Esperemos que esto no sea una imposición como se hace en la República Islámica de Irán en donde para ser presidente  antes tienes que ser aprobado por el denominado “Consejo de Guardianes” formado por teólogos ultra religiosos.
Y ahí tenemos al risueño y bonachón PPK. Antes de ser presidente nunca mencionaba en sus discursos públicos y entrevistas algún gesto o manera que nos recuerde a aquellas  personas religiosas,  es más, se lo veía como tantos otros angloparlantes pragmáticos de extracto puritano y luterano. Y si además revisamos su árbol genealógico veremos que desciende de una antigua familia  judía europea.
Con todos esos antecedentes creíamos que quizás PPK  iba ser el primer presidente no católico en la historia del Perú, solo lo creíamos,  porque después de verlo ayer arrodillado y persignándose  nos demostró que era un ferviente creyente católico. Qué bien, por él.

No sé por qué me recordé del flaco Alcatraz, un compañero de celda en esa mazmorra franciscana, que para conservar el buen empleo por varios años tuvo que fingir ser un devoto católico. Una vez me confesó “soy ateo” como queriendo expulsar algo que lo tenía por años  atragantado en el cuello y sintió cierto alivio y, se alejó con el rostro avergonzado  del que tiene que luchar todos los días contra su conciencia al fingir y mentir y morderse la lengua cada vez que quiera confesarlo. Era como ver a  Andrew Garfield en el film “Silencio” de Martín Scorsese, cuando interpretaba a un monje cristiano en pleno Japón del siglo XVII que estaba condenado a fingir por el resto de su vida  que era un fiel devoto de una creencia que no profesaba.  

martes, 25 de julio de 2017

Uruguay, la tierra prometida


Cuando estamos cerca de un uruguayo  y un  argentino,  cualquiera creería que no hay forma de identificarlos  porque son muy parecidos, tanto étnica como por su marcado acento rioplatense. Pero sí establecemos un diálogo fluido con ellos encontraremos entre ambos esas diferencias, casi siempre, el uruguayo destaca por ser más instruido y lucido.   
Aunque la constitución política de muchos países de América Latina expresan claramente que existe una separación entre estado e iglesia,  esto resulta letra muerta cuando observamos  que en la realidad no se cumple con este mandato por la enorme influencia que aún tiene la iglesia católica en estos países.  
Parece algo sin importancia, pero esto significa que a un ser humano  se le está vulnerando  ese derecho tan fundamental que es la libertad de conciencia.  Bajo esta premisa hoy en algún lugar del Perú un ciudadano estará sufriendo un trato injusto porque no profesa la religión católica.
Las victimas en esta especie de “régimen fundamentalista católico”  será siempre el trabajador cuando se ve obligado a fingir que es un fervoroso católico para conservar su trabajo. Qué aterrador, cuando numerosos profesores agnósticos tienen que persignarse obligatoriamente todas las  mañanas en esa escuela pública porque el director o directora de ese colegio o de la UGEL es un devoto o devota creyente de  santos y vírgenes, y si no lo hace, es señalado y estigmatizado y hasta tildado de comunista. Y cuando este no creyente  clama honesto que es ateo y rechaza persignarse ante esa cruz, ahí comienzan sus problemas, porque se ganará automáticamente despiadadas enemistades  y la esperanza de su renovación de contrato se esfumara porque la inquisidora intolerancia católica le condenará al desempleo.
Es que no es un simple reclamo es una realidad que se vive todos los días en muchos lugares no solo aquí sino también en otros países que sufren este tipo de injusticias,  no tiene que ver con el hambre sino de que se respete un derecho y se tenga conocimiento de esto.
En este contexto, si bien es cierto que para un agnóstico honesto un  Perú dominado por la iglesia católica se vuelve un terreno incómodo y hasta hostil, nos damos cuenta, que existen en cercanas latitudes  islas de respeto.  
Es innato en el ser humano creer y no  creer en deidades así que las religiones siempre van a existir y los ateos también,  por esta razón creemos en la tolerancia a las distintas creencias religiosas, a pesar de que para esta época por las evidencias encontradas se han descubierto que son muy nocivas.
Uruguay, es en la práctica,  el único estado secular en América Latina, inclusive este progreso se observa en su calendario en donde no se menciona ninguna festividad religiosa, un avance que no posee ni siquiera países modernos como Francia.
A este país rioplatense,  la providencia ha dado lucidez a sus elites para  convertirla en un oasis de democracia y  respeto a los derechos fundamentales de los seres humanos, unos sanos valores que han impregnado al espíritu de esa nación destacándolo en Sudamérica  y ese equilibrio se nota, cómo no, en la educación y la autoestima de su población y que mejor muestra es el equipo “charrúa”  ejemplo de fuerza y sentido de pertenencia. Todas estas razones  para uno que cree en una verdadera sociedad secular definitivamente el Uruguay es la tierra prometida. 

sábado, 22 de julio de 2017

El profesor nocivo


Cuando tienes la oportunidad en el Perú de observar a un profesor dirigirse a sus estudiantes,  te das cuenta  de cómo influye en ellos. Una loable carrera, casi un apostolado. Es una de las profesiones más importantes porque constituye  una  pieza fundamental  para un país que quiere progresar realmente. Todo lo plausible de la labor de un docente  se vuelve una amenaza para la sociedad cuando en esa aparente  inofensiva  tarea  de enseñar entre cada lección lleva a sus discípulos todas esas taras que carga encima.
A continuación enumeraremos aquellas razones por las que un docente resulta siendo un verdadero peligro para los jóvenes estudiantes porque en  cada lección que imparte acompaña una enorme cantidad de estereotipos, supersticiones y prejuicios que lleva dentro.
Primero,  vivimos en un mundo diverso como diversa es también muestra sociedad, por estas razones la política educativa de los países que  van  a la vanguardia  priman en su educación  la tolerancia a los diversos tipos de pensamiento y origen étnico y cultural. En esta realidad no se puede permitir que muchos profesores desconozcan los derechos individuales de la persona, el que concierne a la libertad de  conciencia que poseen los estudiantes y sus respectivas familias,  y atropellándolos, intentan influir a sus alumnos sus ideologías políticas y sobre todo sus creencias religiosas.  Es común ver en los colegios públicos obligar a los alumnos a adorar imágenes religiosas porque la profesora o el director del colegio o de la UGEL es un ferviente devoto. De esta manera  no se está formando una sociedad  tolerante a esa diversidad que hablábamos anteriormente.
Segundo, el racismo y los prejuicios raciales es uno de los más graves problemas que arrastra muestra sociedad  y, los profesores no son ajenos a ello, a pesar de que gran parte son de origen andino, indio, amerindios o cholos,  siguen menospreciándose y venerando una mínima o ficticia herencia hispana en detrimento de sus propia raza y cultura,  gran parte de ellos se avergüenzan de tener ancestros indígenas y todo lo que le relacione con ellos, y es justamente, que estos miedos  y prejuicios lo difunden a sus estudiantes en  cada comentario y gesto. Así nunca podremos acabar con los terribles prejuicios raciales que anega a los peruanos.
Tercero, muchos maestros desconocen de la importancia de su labor por eso constantemente están  en búsqueda del conflicto entre sus colegas sin  valorar  las virtudes del otro, todo lo contrario,  lo niega y hasta lo difama, convirtiendo a su gremio en el más disociado y conflictivo de las profesiones. 
El subdesarrollo de muestra sociedad no se va solucionar con un decreto ley porque este siempre ha sido un subdesarrollo mental basado en los escasos conocimientos de la gente y esto uno lo pude averiguar simplemente visitando  un país desarrollado.
Por lo tanto, la labor del docente juega un rol fundamental para cambiar esta realidad de atraso y subdesarrollo.
Esta  labor de docente no es la última rueda del coche todo lo contrario, al pararse al frente de sus alumnos,  el maestro está obligado en, previamente, adquirir el mayor conocimiento posible para tener el criterio suficiente de saber qué brindar a sus estudiantes y tomar la decision de no continuar llevando a los alumnos esas ideas anacronicas y conductas muy discutidas en el mundo democratico y civilizado y que son una de las causantes de nuestro casi eterno atraso.
Siempre este ha sido el lineamiento educativo  de aquellas grupos humamos que han sabido destacar. El maestro desde siempre  a jugado un rol importante para que esos países lleguen a alcanzar esos objetivos.

jueves, 20 de julio de 2017

Mario Vargas Llosa y el segundo round

En cualquier escenario  todos tenemos una segunda oportunidad. En esta imaginaria línea del tiempo nos ubicamos  en plena campaña electoral de finales de la década de los años ochenta. Siendo imparciales y a pesar que sus asesores más duchos le aconsejaban  que no  lo hiciera,  el ser honesto con el electorado peruano al revelar que aplicaría austeras medidas económicas  y el hecho de haberse aliado con cadáveres políticos como Belaunde Terry  y Bedoya Reyes que en lugar de sumarle le restaron votos porque aún estaba fresco en la memoria de la población su nefasto gobierno accio-pepecista de 1980-1985, le pasaron  factura a  Mario Vargas Llosa costándole  esas elecciones generales de aquel año.
Todos este tiempo trascurrido y poniendo en la balanza tanto lo positivo y negativo nos damos cuenta que fue una equivocación  para los peruanos elegir como mandatario al autor de la excusa del bacalao.  Su peor herencia fue  darle a nuestros conciudadanos la certidumbre de que en el presente se encuentran dentro de una especie  de “república fujimorista” inestable  y del que no se libra nadie de estas denuncias de corrupción e inoperancia vulnerando así esta neonata democracia.
Hoy leí una buena noticia en mucho tiempo y lo extraño es que fue en el diario “El Pueblo”  que cada vez que lo ojeas literalmente te ensucia la mano. En ella, el nobel  peruano advertía que como en sus inicios en la política,  encabezaría una marcha en las principales ciudades,  siempre y cuando  PPK  se empeñe en indultar  al ex dictador Fujimori.
He vuelto a tener esperanzas en el futuro cercano. Es como un atisbo de aliento al ver que aún  puede  brotar algo bueno que cambie este panorama predecible  en toda esta tierra quemada por el fujimorismo.  Era como regresar a fines de los ochenta en esa Plaza de Armas de Arequipa  cuando Vargas Llosa iniciaba su campaña electoral. Eran épocas en las que aún guardábamos  ingenuas esperanzas. Los cambios liberales que auguraban un mundo más alentador se ensombrecieron con el sorpresivo ascenso de Alberto Kenya Fujimori Fujimori,  dejándonos con su dictadura una burda copia pirata de lo que significa el progreso.
En esa segunda vuelta del año electoral de 1990 se produjo un quiebre traumático en muestra historia reciente. Quien diría que en esos sufragios se iba a jugar tanto  y, perdimos.
Mario Vargas Llosa, en este momento, encabezando una marcha significaría  romper con esa pasada encrucijada que nos trajo todo esté presente sometido a los mandatos de un fujimorismo que sigue pasando sobre la voluntad de la mayoría de peruanos.
El Perú y el escritor arequipeño  tienen esta oportunidad de limpiar esa mancha en muestro  pasado.  Quién más podría  encabezar  esa protesta  congregando  a peruanos que aún tienen la esperanza de concluir aquello que no se pudo realizar en esos años buscando acabar con herencias déspotas y construir una  democracia  civilizada.   
El escenario es distinto a 1987 pero los  adversarios siguen  siendo los mismos: la impunidad al pillaje y el culto a los rezagos de una dictadura  que representa  todo aquello que nos ha hecho girar en este casi eterno subdesarrollo.
Mario Vargas Llosa con nuevos bríos  y su irrefutable e indemne lucidez tiene lo necesario  para completar quizás su mejor obra inconclusa  desde  esas accidentadas elecciones de 1990.  En la actual coyuntura política no tendría rival.

     

martes, 18 de julio de 2017

Evo Morales y el apogeo boliviano

Una de las mayores torpezas del libertador Simón Bolívar fue cercenar el Alto Perú de nuestro territorio que recién se estaba formando. Desde aquella época, tanto Bolivia  como nuestro país, salvo Castilla y Santa Cruz, la infame atonía ha caracterizado a la mayoría de sus gobernantes, muchos de ellos destacados mangantes y disolutos cuando trataron  de administrar las arcas públicas.
Los quechuas, en su apogeo, supieron disponer de las virtudes del pueblo aimara, por esta razón constituyeron  la falange del ejercito inca. Esas frías estepas altiplánicas hicieron desarrollar  en estos pobladores una enorme resistencia  y grandes habilidades para la guerra, qué distinto final hubiera  tenido la Guerra del Pacífico  si los gobernantes  de aquella  época hubieran sabido aprovechar la fuerza de estos pueblos. Pero bueno, esa es otra historia.
De esa etnia surgió Evo Morales. No se esperaba  mucho de un dirigente cocalero después de conocer a los que tenemos por aquí caracterizados por ser los "mejores" para colocar piedras  en la carretera y ocasionar el caos,  pero cuando se trata de buscar soluciones para el beneficio de la población prefieren antes solventar sus intereses y negociados.
Parecía que iba a terminar  por destruir aquel  país enclavado en el corazón de Sudamérica, pero eso no ha sucedido, todo lo contrario, estos años en  los que ha gobernado Bolivia de forma democrática, ha hecho de esa tierra un  lugar en donde se respira orgullo y dignidad. Se ha dado una especie de renacimiento boliviano.
La región se alarmó cuando nacionalizó los  hidrocarburos, aquí muchos lo criticaron  y le auguraban el más terrible de los fracasos ante semejante y temeraria política. Con el correr del tiempo dichas medidas  sorprendentemente  han  logrado estabilizar la economía boliviana y colocarlas dentro del grupo que más han  crecido los últimos años.
Gracias al manejo y la explotación de sus ingentes recursos energéticos se ha incrementado las exportaciones de tal forma que ha llegado a batir récords históricos.  Teleféricos en El Alto, autopistas, grandes refinerías,  letreros en  las principales ciudades hablando sobre respeto a la naturaleza, tolerancia  a la diversidad humana,  coexistencia pacífica, orgullo nacional, etc. Un lenguaje sano que promueve el desarrollo.
El buen manejo de la economía ha producido el incremento del PbI y la reducción de la pobreza, a  la vez,  ha logrado negociar con sus élites  y aquellos grupos, al parecer, lo han dejado gobernar. Todos contentos.
Antes que nosotros mandaron a construir y lanzar su propio satélite al espacio, pero uno en  serio, con la capacidad suficiente como para fotografiar los hangares en donde está estacionado  ese F-16 chileno,  y no,  como ese pedazo de alambique que negoció Humala con los franceses que ni siquiera  le sirvió para asegurar su  refugio en París ni mucho menos  para advertirnos  a los peruanos sobre  el último desastroso fenómeno del niño que azotó muestra costa norte.
En el país altiplánico el balón de gas tiene un valor de alrededor de 12 soles. Qué mejor ejemplo para  explicar sobre el alivio que deben tener las economías de las familias bolivianas.
Bolivia ha estado por mucho tiempo dentro los últimos países de Sudamérica, pero todo ha cambiado para mejor desde que Evo Morales asumió el cargo de presidente de esa república.
En las últimas elecciones legislativas los resultados les fueron adversos, era evidente que un régimen que lleva más de una década en el poder de forma democrática,  siempre iba sufrir un cierto desgaste y hasta donde tenemos conocimiento ha respetado el  mandato de las urnas, demostrando con esto que guarda la lucidez de los grandes guías que saben cuándo dar ese paso al costado para no caer en esa costumbre tan tercermundista  de perpetuarse en el poder.
Hoy Evo Morales ha hecho de Bolivia un país respetable y ha demostrado que posee la talla de un verdadero estadista  de aquellos que pocas veces aparecen y, pasará a la historia de su país y de América latina por haber sido el gestor  de este envidiable apogeo  boliviano.

sábado, 15 de julio de 2017

El show de Bonnie and Clyde

El Perú amaneció algo más limpio y la democracia  no tiene por qué mancharse por algunos  monigotes ambiciosos  y firmantes  de contratos lesivos para la población. 
Esta época democrática con sus altas y bajas es el mejor momento que está viviendo muestro país en su historia republicana.  El respeto a la libertad de expresión y los derechos individuales  que propugnaba Thomas Jefferson se percibe y la población y sus élites acostumbradas por generaciones a vivir en un entorno arbitrario poco a poco lo van entendiendo. La civilización parece que se va seguir manteniendo.
Uno de los graves escollos que tenemos los peruanos para consolidar este estado de derecho,  son los personajes que han venido asumiendo  el cargo de presidente. Han sido una patética seguidilla de bustos, privados de un liderazgo positivo, incapacitados para construir instituciones sólidas  que colaboren  con el progreso de esta comarca.  Es sabido que “la ropa apolillada  y tendida” de un país en vías de desarrollo siempre ha sido la fragilidad de sus instituciones democráticas que muchas veces terminan completamente agujereadas por los  intereses  y  negociados de esos jerarcas fácticos. En esa coladera pasa de todo y el espectro  político lo reducen  a un mediocre teatro de marionetas,  torpes muñecos de trapo que dejan ver las manos del titiritero. Todo se conjuga para este espectáculo, como lo decía en los noventa Jaime Bayly: “aquí con un buen guión  elegirían hasta al propio Pato Donald”.
Toledo en sus épocas doradas recibió una  patada en la coxis cuando quiso privatizar los servicios de agua y luz de la ciudad de Arequipa, y se le fue encima esta tierra de pequeños propietarios,  opuestos a unos inversores acostumbrados a tranzar  con funcionarios públicos corruptos para no pagar impuestos y brindar un mal servicio gracias a una  privatización de empresas públicas  mucho menos  justa que la que hubo en Chequia o Croacia después de la caída del bloque socialista.
Alan García cuando lamía la mano de Cipriani no parecía un acolito pasado en años sino más bien su exagerada sumisión  lo hacía ver más como un politiquero humillado y sin dignidad.
De Humala ya no  hay nada más que decir, solo queda el recuerdo de las palabras de aquel fraile franciscano cuando frente  a todas esas madres en su día, les recordaba en su sermón y de paso advertía a los varones que,  vivir  con una  mujer maléfica,  era como estar en una cueva encerrado con  leones y serpientes venosas.  “Y está escrito en  la Biblia”, finalizaba.
A pesar que la dictadura de Alberto Fujimori nos condenó al monopolio  ineficiente de Telefónica,  para Ollanta Humala 18 años no  fueron  suficientes,  así que,  le renovó el contrato por otros 18  años más a la misma trasnacional española  y, paradójicamente,  un  juez también le dio 18, pero 18 meses de prisión preventiva.
Ollanta, ni  bien dejó su gobierno,  el primer país que visitó como ex presidente fue justamente España, siendo recibido con grandes pompas. Y cómo no va ser, si en plena época de vacas flacas  les regaló el contrato del siglo para la joya de la corona, Telefónica. Sonrientes la pareja presidencial ingresaron a sus respectivos reclusorios. Para  cualquier anónimo esto sería preludio del mismo infierno, pero no para este “dúo dinámico”.  Es que esos gestos no fueron fingidos. Ellos lo saben. Unos cuántos meses encerrados es el costo de ser judas. Y luego saldrán libres y nadie, esta vez,  les podrá  impedir disfrutar de su botín.  Es que en  esta realidad de ciegos, siempre el tuerto gana.  

jueves, 6 de julio de 2017

Keiko Fujimori y la democracia secuestrada

Cómo se puede promover y consolidar la democracia en nuestro país, lo que justamente propone  la  Carta Democrática Interamericana, cuando existen poderosos grupos que les incomoda hallarse dentro de ella. Este axioma no tiene nada de novedoso porque en Chile, su democracia ha estado  bajo la férrea tutela de los que mantuvieron la dictadura pinochetista. La democracia chilena fue una dadiva muy vigilada, con un control casi prusiano, por los protectores y herederos de aquel gobierno tirano.
Las aguas en la política peruana al fin  se habían calmado después de la tempestad provocada por el  legislativo fujimorista  y, el presidente Kuckzynski inerme  profería progreso al colocar  la primera piedra de un importante  plan para desarrollar al maltratado Ayacucho. Cuando parecía que el país entero se estaba tomando un respiro, aparecen de nuevo. Era mucho pedir para estas hordas esteparias curtidas en la cruda corrupción y  las matanzas de la década de los noventa.
De pronto los diarios  y los otros medios inclinados al fujimorismo como en las mejores épocas de los Schütz  y los Crousillat  retornaban con su implacable bombardeo desestabilizador sobre la “Guernica” peruana (que vendría  a ser nuestra neonata democracia).  Esos titulares otra vez removían el ambiente político ahora obligando al mismo presidente de la republica a un encuentro con la cabecilla de esos “hunos”. El propio mandatario elegido por la mayoría de los peruanos la máxima autoridad de este país es forzado, sacado a empellones de su justa, tranquila y cálida morada para “dialogar”. Se había invertido los papeles porque ahora los fujimoristas con  garrote en  mano  actuaban como aquel almirante Perry que en 1852  se presentó  en las costas del Japón exigiendo la presencia del shogun para  un “amable” dialogo.
A pesar que los medios están  creando  esta especie de culto a la personalidad en torno a la imagen de la primogénita de Alberto Fujimori, la realidad es otra en las calles. El fujimorismo ha mostrado una  vez más sus músculos  obligando  esta reunión. Tiene a su favor la mayoría de la presa  y los grandes grupos económicos que se empecinan en imponernos  a esta especie de “kim Jong-um” mediático restregándonos  diariamente su rostro jalado y regordete.  A pesar de toda esta fuerte campaña de los medios de comunicación  la candidata a la presidencia por Fuerza Popular  no tiene al pueblo peruano. Ni los miles de millones de dólares han logrado cambiar esto, porque todavía existen connacionales  que, como en ese entonces, no aceptaron ni aceptarán  la plata que daba Laura Bozzo para que lamieran  las axilas de ese régimen fujimorista.
Una enorme nube toxica  como en el peor momento del desastre de Chernóbil ha escapado del parlamento fujimorista, creando este escenario de asbesto  que te asquea y te provoca un incontenible vómito cuando te enteras que el posible reemplazo para contralor sería Rafael Rey.
El fujimorismo una vez más ha  pisoteado  la voluntad popular.
Desde aquí nos preguntamos: ¿Es necesario seguir imponiendo a keiko Fujimori a la población peruana?
¿Esta democracia que nos ha concedido la providencia  sólo puede sobrevivir si los peruanos aceptamos a la hija del ex tirano como presidenta?
¿Los peruanos no merecemos  como ciudadanos respetables otra  opción  fuera de esta imposición de los medios?   ¿Por qué no nos cambian este manoseado y nauseabundo menú?