martes, 25 de julio de 2017

Uruguay, la tierra prometida

Cuando estamos cerca de un uruguayo  y un  argentino,  cualquiera creería que no hay forma de identificarlos  porque son muy parecidos, tanto étnica como por su marcado acento rioplatense. Pero sí establecemos un diálogo fluido con ellos encontraremos entre ambos esas diferencias, casi siempre, el uruguayo destaca por ser más instruido y lucido.   
Aunque la constitución política de muchos países de América Latina expresan claramente que existe una separación entre estado e iglesia,  esto resulta letra muerta cuando observamos  que en la realidad no se cumple con este mandato por la enorme influencia que aún tiene la iglesia católica en estos países.  
Parece algo sin importancia, pero esto significa que a un ser humano  se le está vulnerando  ese derecho tan fundamental que es la libertad de conciencia.  Bajo esta premisa hoy en algún lugar del Perú un ciudadano estará sufriendo un trato injusto porque no profesa la religión católica.
Las victimas en esta especie de “régimen fundamentalista católico”  será siempre el trabajador cuando se ve obligado a fingir que es un fervoroso católico para conservar su trabajo. Qué aterrador, cuando numerosos profesores agnósticos tienen que persignarse obligatoriamente todas las  mañanas en esa escuela pública porque el director o directora de ese colegio o de la UGEL es un devoto o devota creyente de  santos y vírgenes, y si no lo hace, es señalado y estigmatizado y hasta tildado de comunista. Y cuando este no creyente  clama honesto que es ateo y rechaza persignarse ante esa cruz, ahí comienzan sus problemas, porque se ganará automáticamente despiadadas enemistades  y la esperanza de su renovación de contrato se esfumara porque la inquisidora intolerancia católica le condenará al desempleo.
Es que no es un simple reclamo es una realidad que se vive todos los días en muchos lugares no solo aquí sino también en otros países que sufren este tipo de injusticias,  no tiene que ver con el hambre sino de que se respete un derecho y se tenga conocimiento de esto.
En este contexto, si bien es cierto que para un agnóstico honesto un  Perú dominado por la iglesia católica se vuelve un terreno incómodo y hasta hostil, nos damos cuenta, que existen en cercanas latitudes  islas de respeto.  
Es innato en el ser humano creer y no  creer en deidades así que las religiones siempre van a existir y los ateos también,  por esta razón creemos en la tolerancia a las distintas creencias religiosas, a pesar de que para esta época por las evidencias encontradas se han descubierto que son muy nocivas.
Uruguay, es en la práctica,  el único estado secular en América Latina, inclusive este progreso se observa en su calendario en donde no se menciona ninguna festividad religiosa, un avance que no posee ni siquiera países modernos como Francia.
A este país rioplatense,  la providencia ha dado lucidez a sus elites para  convertirla en un oasis de democracia y  respeto a los derechos fundamentales de los seres humanos, unos sanos valores que han impregnado al espíritu de esa nación destacándolo en Sudamérica  y ese equilibrio se nota, cómo no, en la educación y la autoestima de su población y que mejor muestra es el equipo “charrúa”  ejemplo de fuerza y sentido de pertenencia. Todas estas razones  para uno que cree en una verdadera sociedad secular definitivamente el Uruguay es la tierra prometida. 

sábado, 22 de julio de 2017

El profesor nocivo

Cuando tienes la oportunidad en el Perú de observar a un profesor dirigirse a sus estudiantes,  te das cuenta  de cómo influye en ellos. Una loable carrera, casi un apostolado. Es una de las profesiones más importantes porque constituye  una  pieza fundamental  para un país que quiere progresar realmente. Todo lo plausible de la labor de un docente  se vuelve una amenaza para la sociedad cuando en esa aparente  inofensiva  tarea  de enseñar entre cada lección lleva a sus discípulos todas esas taras que carga encima.
A continuación enumeraremos aquellas razones por las que un docente resulta siendo un verdadero peligro para los jóvenes estudiantes porque en  cada lección que imparte acompaña una enorme cantidad de estereotipos, supersticiones y prejuicios que lleva dentro.
Primero,  vivimos en un mundo diverso como diversa es también muestra sociedad, por estas razones la política educativa de los países que  van  a la vanguardia  priman en su educación  la tolerancia a los diversos tipos de pensamiento y origen étnico y cultural. En esta realidad no se puede permitir que muchos profesores desconozcan los derechos individuales de la persona, el que concierne a la libertad de  conciencia que poseen los estudiantes y sus respectivas familias,  y atropellándolos, intentan influir a sus alumnos sus ideologías políticas y sobre todo sus creencias religiosas.  Es común ver en los colegios públicos obligar a los alumnos a adorar imágenes religiosas porque la profesora o el director del colegio o de la UGEL es un ferviente devoto. De esta manera  no se está formando una sociedad  tolerante a esa diversidad que hablábamos anteriormente.
Segundo, el racismo y los prejuicios raciales es uno de los más graves problemas que arrastra muestra sociedad  y, los profesores no son ajenos a ello, a pesar de que gran parte son de origen andino, indio, amerindios o cholos,  siguen menospreciándose y venerando una mínima o ficticia herencia hispana en detrimento de sus propia raza y cultura,  gran parte de ellos se avergüenzan de tener ancestros indígenas y todo lo que le relacione con ellos, y es justamente, que estos miedos  y prejuicios lo difunden a sus estudiantes en  cada comentario y gesto. Así nunca podremos acabar con los terribles prejuicios raciales que anega a los peruanos.
Tercero, muchos maestros desconocen de la importancia de su labor por eso constantemente están  en búsqueda del conflicto entre sus colegas sin  valorar  las virtudes del otro, todo lo contrario,  lo niega y hasta lo difama, convirtiendo a su gremio en el más disociado y conflictivo de las profesiones. 
El subdesarrollo de muestra sociedad no se va solucionar con un decreto ley porque este siempre ha sido un subdesarrollo mental basado en los escasos conocimientos de la gente y esto uno lo pude averiguar simplemente visitando  un país desarrollado.
Por lo tanto, la labor del docente juega un rol fundamental para cambiar esta realidad de atraso y subdesarrollo.
Esta  labor de docente no es la última rueda del coche todo lo contrario, al pararse al frente de sus alumnos,  el maestro está obligado en, previamente, adquirir el mayor conocimiento posible para tener el criterio suficiente de saber qué brindar a sus estudiantes y tomar la decision de no continuar llevando a los alumnos esas ideas anacronicas y conductas muy discutidas en el mundo democratico y civilizado y que son una de las causantes de nuestro casi eterno atraso.
Siempre este ha sido el lineamiento educativo  de aquellas grupos humamos que han sabido destacar. El maestro desde siempre  a jugado un rol importante para que esos países lleguen a alcanzar esos objetivos.

jueves, 20 de julio de 2017

Mario Vargas Llosa y el segundo round

En cualquier escenario  todos tenemos una segunda oportunidad. En esta imaginaria línea del tiempo nos ubicamos  en plena campaña electoral de finales de la década de los años ochenta. Siendo imparciales y a pesar que sus asesores más duchos le aconsejaban  que no  lo hiciera,  el ser honesto con el electorado peruano al revelar que aplicaría austeras medidas económicas  y el hecho de haberse aliado con cadáveres políticos como Belaunde Terry  y Bedoya Reyes que en lugar de sumarle le restaron votos porque aún estaba fresco en la memoria de la población su nefasto gobierno accio-pepecista de 1980-1985, le pasaron  factura a  Mario Vargas Llosa costándole  esas elecciones generales de aquel año.
Todos este tiempo trascurrido y poniendo en la balanza tanto lo positivo y negativo nos damos cuenta que fue una equivocación  para los peruanos elegir como mandatario al autor de la excusa del bacalao.  Su peor herencia fue  darle a nuestros conciudadanos la certidumbre de que en el presente se encuentran dentro de una especie  de “república fujimorista” inestable  y del que no se libra nadie de estas denuncias de corrupción e inoperancia vulnerando así esta neonata democracia.
Hoy leí una buena noticia en mucho tiempo y lo extraño es que fue en el diario “El Pueblo”  que cada vez que lo ojeas literalmente te ensucia la mano. En ella, el nobel  peruano advertía que como en sus inicios en la política,  encabezaría una marcha en las principales ciudades,  siempre y cuando  PPK  se empeñe en indultar  al ex dictador Fujimori.
He vuelto a tener esperanzas en el futuro cercano. Es como un atisbo de aliento al ver que aún  puede  brotar algo bueno que cambie este panorama predecible  en toda esta tierra quemada por el fujimorismo.  Era como regresar a fines de los ochenta en esa Plaza de Armas de Arequipa  cuando Vargas Llosa iniciaba su campaña electoral. Eran épocas en las que aún guardábamos  ingenuas esperanzas. Los cambios liberales que auguraban un mundo más alentador se ensombrecieron con el sorpresivo ascenso de Alberto Kenya Fujimori Fujimori,  dejándonos con su dictadura una burda copia pirata de lo que significa el progreso.
En esa segunda vuelta del año electoral de 1990 se produjo un quiebre traumático en muestra historia reciente. Quien diría que en esos sufragios se iba a jugar tanto  y, perdimos.
Mario Vargas Llosa, en este momento, encabezando una marcha significaría  romper con esa pasada encrucijada que nos trajo todo esté presente sometido a los mandatos de un fujimorismo que sigue pasando sobre la voluntad de la mayoría de peruanos.
El Perú y el escritor arequipeño  tienen esta oportunidad de limpiar esa mancha en muestro  pasado.  Quién más podría  encabezar  esa protesta  congregando  a peruanos que aún tienen la esperanza de concluir aquello que no se pudo realizar en esos años buscando acabar con herencias déspotas y construir una  democracia  civilizada.   
El escenario es distinto a 1987 pero los  adversarios siguen  siendo los mismos: la impunidad al pillaje y el culto a los rezagos de una dictadura  que representa  todo aquello que nos ha hecho girar en este casi eterno subdesarrollo.
Mario Vargas Llosa con nuevos bríos  y su irrefutable e indemne lucidez tiene lo necesario  para completar quizás su mejor obra inconclusa  desde  esas accidentadas elecciones de 1990.  En la actual coyuntura política no tendría rival.

     

martes, 18 de julio de 2017

Evo Morales y el apogeo boliviano

Una de las mayores torpezas del libertador Simón Bolívar fue cercenar el Alto Perú de nuestro territorio que recién se estaba formando. Desde aquella época, tanto Bolivia  como nuestro país, salvo Castilla y Santa Cruz, la infame atonía ha caracterizado a la mayoría de sus gobernantes, muchos de ellos destacados mangantes y disolutos cuando trataron  de administrar las arcas públicas.
Los quechuas, en su apogeo, supieron disponer de las virtudes del pueblo aimara, por esta razón constituyeron  la falange del ejercito inca. Esas frías estepas altiplánicas hicieron desarrollar  en estos pobladores una enorme resistencia  y grandes habilidades para la guerra, qué distinto final hubiera  tenido la Guerra del Pacífico  si los gobernantes  de aquella  época hubieran sabido aprovechar la fuerza de estos pueblos. Pero bueno, esa es otra historia.
De esa etnia surgió Evo Morales. No se esperaba  mucho de un dirigente cocalero después de conocer a los que tenemos por aquí caracterizados por ser los "mejores" para colocar piedras  en la carretera y ocasionar el caos,  pero cuando se trata de buscar soluciones para el beneficio de la población prefieren antes solventar sus intereses y negociados.
Parecía que iba a terminar  por destruir aquel  país enclavado en el corazón de Sudamérica, pero eso no ha sucedido, todo lo contrario, estos años en  los que ha gobernado Bolivia de forma democrática, ha hecho de esa tierra un  lugar en donde se respira orgullo y dignidad. Se ha dado una especie de renacimiento boliviano.
La región se alarmó cuando nacionalizó los  hidrocarburos, aquí muchos lo criticaron  y le auguraban el más terrible de los fracasos ante semejante y temeraria política. Con el correr del tiempo dichas medidas  sorprendentemente  han  logrado estabilizar la economía boliviana y colocarlas dentro del grupo que más han  crecido los últimos años.
Gracias al manejo y la explotación de sus ingentes recursos energéticos se ha incrementado las exportaciones de tal forma que ha llegado a batir récords históricos.  Teleféricos en El Alto, autopistas, grandes refinerías,  letreros en  las principales ciudades hablando sobre respeto a la naturaleza, tolerancia  a la diversidad humana,  coexistencia pacífica, orgullo nacional, etc. Un lenguaje sano que promueve el desarrollo.
El buen manejo de la economía ha producido el incremento del PbI y la reducción de la pobreza, a  la vez,  ha logrado negociar con sus élites  y aquellos grupos, al parecer, lo han dejado gobernar. Todos contentos.
Antes que nosotros mandaron a construir y lanzar su propio satélite al espacio, pero uno en  serio, con la capacidad suficiente como para fotografiar los hangares en donde está estacionado  ese F-16 chileno,  y no,  como ese pedazo de alambique que negoció Humala con los franceses que ni siquiera  le sirvió para asegurar su  refugio en París ni mucho menos  para advertirnos  a los peruanos sobre  el último desastroso fenómeno del niño que azotó muestra costa norte.
En el país altiplánico el balón de gas tiene un valor de alrededor de 12 soles. Qué mejor ejemplo para  explicar sobre el alivio que deben tener las economías de las familias bolivianas.
Bolivia ha estado por mucho tiempo dentro los últimos países de Sudamérica, pero todo ha cambiado para mejor desde que Evo Morales asumió el cargo de presidente de esa república.
En las últimas elecciones legislativas los resultados les fueron adversos, era evidente que un régimen que lleva más de una década en el poder de forma democrática,  siempre iba sufrir un cierto desgaste y hasta donde tenemos conocimiento ha respetado el  mandato de las urnas, demostrando con esto que guarda la lucidez de los grandes guías que saben cuándo dar ese paso al costado para no caer en esa costumbre tan tercermundista  de perpetuarse en el poder.
Hoy Evo Morales ha hecho de Bolivia un país respetable y ha demostrado que posee la talla de un verdadero estadista  de aquellos que pocas veces aparecen y, pasará a la historia de su país y de América latina por haber sido el gestor  de este envidiable apogeo  boliviano.

sábado, 15 de julio de 2017

El show de Bonnie and Clyde

El Perú amaneció algo más limpio y la democracia  no tiene por qué mancharse por algunos  monigotes ambiciosos  y firmantes  de contratos lesivos para la población. 
Esta época democrática con sus altas y bajas es el mejor momento que está viviendo muestro país en su historia republicana.  El respeto a la libertad de expresión y los derechos individuales  que propugnaba Thomas Jefferson se percibe y la población y sus élites acostumbradas por generaciones a vivir en un entorno arbitrario poco a poco lo van entendiendo. La civilización parece que se va seguir manteniendo.
Uno de los graves escollos que tenemos los peruanos para consolidar este estado de derecho,  son los personajes que han venido asumiendo  el cargo de presidente. Han sido una patética seguidilla de bustos, privados de un liderazgo positivo, incapacitados para construir instituciones sólidas  que colaboren  con el progreso de esta comarca.  Es sabido que “la ropa apolillada  y tendida” de un país en vías de desarrollo siempre ha sido la fragilidad de sus instituciones democráticas que muchas veces terminan completamente agujereadas por los  intereses  y  negociados de esos jerarcas fácticos. En esa coladera pasa de todo y el espectro  político lo reducen  a un mediocre teatro de marionetas,  torpes muñecos de trapo que dejan ver las manos del titiritero. Todo se conjuga para este espectáculo, como lo decía en los noventa Jaime Bayly: “aquí con un buen guión  elegirían hasta al propio Pato Donald”.
Toledo en sus épocas doradas recibió una  patada en la coxis cuando quiso privatizar los servicios de agua y luz de la ciudad de Arequipa, y se le fue encima esta tierra de pequeños propietarios,  opuestos a unos inversores acostumbrados a tranzar  con funcionarios públicos corruptos para no pagar impuestos y brindar un mal servicio gracias a una  privatización de empresas públicas  mucho menos  justa que la que hubo en Chequia o Croacia después de la caída del bloque socialista.
Alan García cuando lamía la mano de Cipriani no parecía un acolito pasado en años sino más bien su exagerada sumisión  lo hacía ver más como un politiquero humillado y sin dignidad.
De Humala ya no  hay nada más que decir, solo queda el recuerdo de las palabras de aquel fraile franciscano cuando frente  a todas esas madres en su día, les recordaba en su sermón y de paso advertía a los varones que,  vivir  con una  mujer maléfica,  era como estar en una cueva encerrado con  leones y serpientes venosas.  “Y está escrito en  la Biblia”, finalizaba.
A pesar que la dictadura de Alberto Fujimori nos condenó al monopolio  ineficiente de Telefónica,  para Ollanta Humala 18 años no  fueron  suficientes,  así que,  le renovó el contrato por otros 18  años más a la misma trasnacional española  y, paradójicamente,  un  juez también le dio 18, pero 18 meses de prisión preventiva.
Ollanta, ni  bien dejó su gobierno,  el primer país que visitó como ex presidente fue justamente España, siendo recibido con grandes pompas. Y cómo no va ser, si en plena época de vacas flacas  les regaló el contrato del siglo para la joya de la corona, Telefónica. Sonrientes la pareja presidencial ingresaron a sus respectivos reclusorios. Para  cualquier anónimo esto sería preludio del mismo infierno, pero no para este “dúo dinámico”.  Es que esos gestos no fueron fingidos. Ellos lo saben. Unos cuántos meses encerrados es el costo de ser judas. Y luego saldrán libres y nadie, esta vez,  les podrá  impedir disfrutar de su botín.  Es que en  esta realidad de ciegos, siempre el tuerto gana.  

jueves, 6 de julio de 2017

Keiko Fujimori y la democracia secuestrada

Cómo se puede promover y consolidar la democracia en nuestro país, lo que justamente propone  la  Carta Democrática Interamericana, cuando existen poderosos grupos que les incomoda hallarse dentro de ella. Este axioma no tiene nada de novedoso porque en Chile, su democracia ha estado  bajo la férrea tutela de los que mantuvieron la dictadura pinochetista. La democracia chilena fue una dadiva muy vigilada, con un control casi prusiano, por los protectores y herederos de aquel gobierno tirano.
Las aguas en la política peruana al fin  se habían calmado después de la tempestad provocada por el  legislativo fujimorista  y, el presidente Kuckzynski inerme  profería progreso al colocar  la primera piedra de un importante  plan para desarrollar al maltratado Ayacucho. Cuando parecía que el país entero se estaba tomando un respiro, aparecen de nuevo. Era mucho pedir para estas hordas esteparias curtidas en la cruda corrupción y  las matanzas de la década de los noventa.
De pronto los diarios  y los otros medios inclinados al fujimorismo como en las mejores épocas de los Schütz  y los Crousillat  retornaban con su implacable bombardeo desestabilizador sobre la “Guernica” peruana (que vendría  a ser nuestra neonata democracia).  Esos titulares otra vez removían el ambiente político ahora obligando al mismo presidente de la republica a un encuentro con la cabecilla de esos “hunos”. El propio mandatario elegido por la mayoría de los peruanos la máxima autoridad de este país es forzado, sacado a empellones de su justa, tranquila y cálida morada para “dialogar”. Se había invertido los papeles porque ahora los fujimoristas con  garrote en  mano  actuaban como aquel almirante Perry que en 1852  se presentó  en las costas del Japón exigiendo la presencia del shogun para  un “amable” dialogo.
A pesar que los medios están  creando  esta especie de culto a la personalidad en torno a la imagen de la primogénita de Alberto Fujimori, la realidad es otra en las calles. El fujimorismo ha mostrado una  vez más sus músculos  obligando  esta reunión. Tiene a su favor la mayoría de la presa  y los grandes grupos económicos que se empecinan en imponernos  a esta especie de “kim Jong-um” mediático restregándonos  diariamente su rostro jalado y regordete.  A pesar de toda esta fuerte campaña de los medios de comunicación  la candidata a la presidencia por Fuerza Popular  no tiene al pueblo peruano. Ni los miles de millones de dólares han logrado cambiar esto, porque todavía existen connacionales  que, como en ese entonces, no aceptaron ni aceptarán  la plata que daba Laura Bozzo para que lamieran  las axilas de ese régimen fujimorista.
Una enorme nube toxica  como en el peor momento del desastre de Chernóbil ha escapado del parlamento fujimorista, creando este escenario de asbesto  que te asquea y te provoca un incontenible vómito cuando te enteras que el posible reemplazo para contralor sería Rafael Rey.
El fujimorismo una vez más ha  pisoteado  la voluntad popular.
Desde aquí nos preguntamos: ¿Es necesario seguir imponiendo a keiko Fujimori a la población peruana?
¿Esta democracia que nos ha concedido la providencia  sólo puede sobrevivir si los peruanos aceptamos a la hija del ex tirano como presidenta?
¿Los peruanos no merecemos  como ciudadanos respetables otra  opción  fuera de esta imposición de los medios?   ¿Por qué no nos cambian este manoseado y nauseabundo menú? 

jueves, 29 de junio de 2017

Rusia y el mundial sudamericano

Ese gol del Racing sobre Independiente nos regresó al futbol y que mejor verlo en Rusia, uno de los países más interesantes del planeta.
Ha sido la mejor elección poner a la Federación  Rusa como sede para el mundial de futbol del próximo año. El país más extenso del mundo posee una enorme cantidad de ciudades importantes desde San Petersburgo, Kazan o Nizhni Nóvgorod, ni qué decir,  la misma capital Moscú.  Definitivamente,  el planeta entero está  a la expectativa de lo que será ese mundial.
Después de ver el anterior realizado en el gigante brasileño con sus enormes urbes y lo que será Rusia en el 2018, no entendemos cómo la FIFA pudo darle la organización del mundial 2022 a Catar, es una completa estupidez. Jugar en un país tan pequeño y con apenas una ciudad que rebaza a duras penas el millón de habitantes, no entiendo como harán, se repetirá la misma  ciudad un encuentro tras otro, esto es descabellado.
En esta Copa Confederaciones se puede observar que los estadios rusos son realmente espectaculares. No tienen nada que envidiarles a los recintos de Europa occidental, incluso algunos,  guardan una  armonía en su infraestructura  muy parecido al  Giuseppe Meazza.
Da gusto ver jugar el balompié en esas alfombras verdes reflejo de lo que es Rusia ahora una verdadera potencia mundial.
Aunque aquí los narradores de futbol con la tradicional escuela del griterío de cantina se limitan a mencionar solo las jugadas y dejan  a un lado la oportunidad de  describir al público el entorno, el país en donde se juega, la patria de los jugadores  y el estadio con su ciudad y sus obligadas características e idiosincrasia. Pero no, es pedir mucho  a Barnechea y su grupo.
México en el futbol mundial es un gigante con pies de plomo, lo mismo ocurre con los EEUU. El balompié de la CONCACAF sigue siendo muy mediocre,  la única posibilidad para ellos sería proponer su unificación con la CONMEBOL. Ese tipo de cambios es beneficioso cuando tienes mejores rivales, como ha ocurrido con Australia en donde se nota  la mejora.
Ya sabemos que la final de la Copa Confederaciones será entre Chile y Alemania. Otra vez se enfrentan Sudamérica contra  Europa.              
El equipo chileno ha llegado a su madurez, por lo tanto, es experimentado,  tiene orden y sobre todo carácter, son como sus araucanos recios defensores de su área, es el momento de que se consolide entre los grandes de Sudamérica. Si no rompe con esa conocida mentalidad colonizada latinoamericana, en esta final no podrá con Alemania por ser sus mentores no solo de su ejército sino también de Pinochet.
El conjunto alemán que está en proceso de recambió de jugadores, ahora es un equipo joven que debe estar cuajado en la próxima década. Pero tienen lo suficiente como hacerse de esta Copa Confederaciones. 

miércoles, 28 de junio de 2017

Carlos Meneses Cornejo y la extinción del racista

Esta tierra tiene un clima por demás sano, sin excesos de temperatura que te sienta muy bien y su cielo despejado casi todo el año, ayuda mucho para poder distinguir con mayor  nitidez sobre todo esa huachafería analfabeta y cerril que aún mantienen ciertos pobladores principalmente cuando despotrican sobre la gente llevados por sus malsanos pensamientos  que su mente cuadrada puede permitir.
De toda esa  generación “gracias a dios” van quedando muy pocos. El más “ilustre” de todos estos y tristemente célebre racista fue Andrés Bedoya  Ugarteche al que su chilenofilia llegó a tales extremos que no se le diferenciaba  de aquella servicial “trabajadora” del más arribista burdel tacneño.  
Carlos Meneses Cornejo aparte de ser director del diario conservador "El Pueblo", tiene en este matutino una sección que como buen seguidor de “Jack el Destripador” lo ha fragmentado en cuatro partes. En cada una de ellas si tiene  la oportunidad, hace notar los más decadentes  prejuicios principalmente cuando repuja un lenguaje racista e intolerante de fundamentalista religioso que hace ver a esta tierra de libertad como un reducto de talibanes.  
Una huachafa supremacía le deja un resentimiento insensato que  lo resalta con total desvergüenza cuando se refiere a todo lo que representa ser Quispe, desconociendo la grandiosidad del Quispe, un apellido de origen quechua y que tiene un linaje y antigüedad que supera en mucho al más viejo de los apellidos hispanos.  Quispe significa “el que ilumina” y es justamente lo que le falta a Carlos Meneses, abrir los ojos, ver más allá de los fanatismos, prejuicios y estereotipos que desde pequeño seguramente  le inculcaron, alejándolo de ese occidente tolerante y científico  y  acercándolo mas a un bóer sudafricano resentido que odia al pueblo originario y verdadero amo de la tierra que pisa.
Las más prosperas y  dinámicas ciudades en el mundo se han construido gracias a los inmigrantes y a pesar de esto, Meneses Cornejo, reniega de la llagada de gente de la zona del altiplano, y desde su inhibido parapeto muestra todo su desprecio aplicando términos despectivos como  “invasión aimara  o quechua”. Solo consiente a los foráneos si estos se ven algo “blanquiñosos” como los colombianos,  ahí  no reclama,  a pesar de los numerosos malandros, todo lo contrario, da a entender que hasta son más  necesarios que los altiplánicos. Yllega  al ridículo cuando lo compara con lo beneficioso que fue el arribo del Gran  Simón Bolívar, olvidándose que este libertador nació en Caracas.
Carlos Meneses Cornejo representa eso, una generación que menos mal,  ya quedan pocos. Son tan viles estos grupos que la providencia ha hecho que no tengan casi descendencia quizás para que no sigan contaminando esta tierra de libertad y  tolerancia que es Arequipa, y los que sí se han procreado, la buena fortuna ha enviado a sus proles a otras latitudes fuera de nuestra variada y sana convivencia.
Cuando llegaron los primeros españoles para fundar esta ciudad huyendo de la malaria  camaneja, Garci de Carbajal y sus huestes encontraron familias ya formadas entre indígenas e hispanos y niños mestizos jugaban entre estos parajes. Ese mestizaje siempre ha caracterizado a nuestra cultura arequipeña y ninguna mente lúcida lo puede negar, fue un mestizo que no renegaba de sus ancestros indígenas como ahora  sí lo hace quizás el mexicano.
Carlos Meneses Cornejo, si bien tiene muchos años en el periodismo local, estos han sido años desperdiciados y fútiles, como lo fue en su momento el diario “Arequipa al día”, con pobres transcripciones y artículos escritos con un lenguaje de adolescente que no contribuyeron para hacer de nuestra sociedad algo más evolucionada en tolerancia y lucidez.   

viernes, 23 de junio de 2017

El Nerón fujimorista

El humo negro y venenoso a cubierto parte de su cielo ya de por sí gris y horrible de una de las capitales más enviciadas de Sudamérica. Todo ese hollín no viene de un “Word Trade Center” ardiendo ni mucho menos, sino,  de lo que más da empleo  y prolífera  en esa ciudad, los mercadillos.
Da la impresión que no hay donde apoyarse ni de donde respirar en esta especie de atmosfera de asbesto, es como un escenario previo al acto principal. Como para hacer creer que todo está calcinado o perdido y así logren asimilar la “estocada final”.
En las primeras escenas se tumbaron  a uno  de los doce apóstoles y dueño del principal monopolio lácteo de la comarca. En el siguiente, hacen pulsadas la gente de PPK y los fujimoristas exigiendo lo que es su principal proyecto para el país: la liberación del cleptómano ex tirano.
La prensa peruana en su mayoría fujimorista ayuda para atizar más el fuego publicando en sus titulares con grandes letras ¡Crisis política!  Cuando nunca hubo algo parecido salvo el escándalo que los propios fujimoristas y sus medios arman  con el mismo objetivo de siempre que es minar a nuestra neonata democracia. En ese grupo se congrega todo tipo de déspota hasta los frailes de la conferencia episcopal haciendo fuerza con la Marta Chávez para impedir que continúe esta especie de democratización de nuestra sociedad peruana.
Aunque  los ministros oficialistas que han rodado sus cabezas por estos días no se han  caracterizado por ser un mar de virtudes, en realidad han sido o siguen siendo intrascendentes si uno los compara con aquellos que sí han dejado huella y han constituido elementos importantes para el desarrollo de sus determinados países y nos cansaríamos en enumerar esos casos.
Sino analicemos,  sacaron a un ministro de educación  que ahora nadie extraña pero a pesar de su partida ha dejado verdaderos  analfabetos en ese ministerio que siguen minando las posibilidades de que esta sociedad cuente con una educación de calidad. Para muestra un botón,  en la última prueba de nombramientos, para aprobarla un  profesor de historia debe ser diestro en lógico matemática, a pesar de que en su trabajo pedagógico diario se aplican esas mismas capacidades en los problemas estadísticos de economía, una prueba por demás improvisada como lo sigue estando  el proyecto de la educación peruana.
El ex ministro Martín Vizcarra,  buen hablador y demagogo,  prometió un tren eléctrico para Arequipa del cual hasta la fecha no se sabe nada, ese funcionario tristemente solo destacó por ser el mejor vocero del actual presidente de la república.
Continuo el ahora ex ministro de economía Alfredo Thorne que ha ocupado el  puesto que hasta un simio de la NASA  lo haría sin problemas  porque es evidente que  en esa materia estamos en piloto automático.
Y el ministro del interior que cree que seguridad ciudadana significa colocar una gigantografia de los más buscados y en el que no figura el rostro del caco  que el día anterior se llevó mi balón de gas.
Sigue ardiendo la capital y ahora el contralor ex vecino de San Martín de Socabaya  se lo quieren “bajar”,  comentan por ser fujimorista, pero si  ante esta noticia vemos que se alegran  la gobernadora de la región Arequipa y el actual alcalde provincial, eso nos demuestra que ese contralor no estaría haciendo las cosas tan mal como dicen.
Mientras se quema Lima y un tipo de chaleco amarillo sale para excusarse de ese torpe trabajo de Castañeda y Defensa Civil, se siente un ambiente de que se prepara algo especial  como el escenario preciso  para dar libertad al principal incendiario de toda esta murga.
Apenas comenzaron los atisbos de fuego en ese mercadillo hacinado de productos inflamables,  las primeras que salieron de ese edifico peligroso fueron las ratas. Estos roedores mostraron lo astutos que son aprovechando el caos para huir gracias a la complicidad de muchos en ese podrido muladar que es su habitad.

domingo, 18 de junio de 2017

El discurso ecuatoriano

Un tecleado más, uno más,  mientras el televisor continuaba encendido. Esta vez, en esa caja  boba no estaban las putas ni los mismos musculosos con cerebros de mierda. Ni salía el conocido lenguaje baboso y chueco de Becerril, no estaba Jorge del Castillo excluyendo a los quispes y mamanis, junto a toda esa jauría de perros de presa que salpican diariamente su gargajo más fanático y que tienen el micrófono siempre abierto para su protagonismo tan  repugnante  como ese chucho inflado en la torrentera porque sigue relleno de esa enorme cantidad de gusanos.  
Ese televisor de 14 pulgadas, ahora no se trastornaba  con el alarido yihadista de Phillip Butters  afirmando que para ser peruano tienes que vestirte con un atuendo morado y cargar aquellas pesadas andas en esa procesión o cuando emite la voz de Luz Salgado y  sus ínfulas de zarina caprichosa.
Parecía que algún alma en pena había vuelto de la Constituyente de 1979  y estaba dando un discurso plagado de  humanidad, sensibilidad social y bien común, una costumbre hoy extinta desde que el fujimorato impuso  ese leguaje de estólido cajero a  los que tienen la palabra en ese tipo de ceremonias.  
Era extraño escuchar esas progresistas soflamas en la televisión y los medios de hoy en día  que más destacan  a los que lideran la revista Forbes que al número creciente de tuberculosos que da el MINSA.
Estaba oyendo palabras como reciprocidad, respeto al ser humano, más o menos, como la voz de un gobierno que velaba por los intereses de sus ciudadanos. Era raro no escuchar a Velásquez Quesquén disculpándose reiteradamente  para no ofender a esa  trasnacional de telecomunicaciones o a la millonaria minera toxica y a la vez consintiendo  que continúe sin pagar sus impuestos dejando entrever que ambas tienen más derechos que un  simple ser humano.
Aquella extraña disertación hablaba de respeto a la diversidad y el sentido de pertenencia a un pasado milenario y de patriotismo pero no ese manotazo de yuppie que a duras penas se sujeta a un plato de ceviche o un pisco, sino, de aquel que te asienta los cojones y te afirma a una tierra  porque sabes que existe un gobierno que no ha sido suprimido con ese discurso noventero de finales del siglo XX, por el cual, al seguir la línea de la “NO intervención del estado” han exagerado tanto hasta llegar  a olvidar la salud y la educación y el sentido de bienestar de la población.
Extra planetaria alocución con un acento que no era de acá. Dejé de teclear y me acerqué a la pantalla para ver quién era el que pronunciaba tan saludable arenga y me encontré con la juramentación del nuevo presidente del Ecuador.
Qué sano se escuchaba ese discurso sin las peroratas de Luz Salgado, los galarreta, los becerriles,  los del Castillo y los alanistas, las keikos y sus chacones. Sin la irracional barbarie de ese largo etcétera.
Tal vez ahí está la razón por la que en ese pequeño territorio han sabido equilibrar bien su población: tienen a Quito y Guayaquil como las dos grandes urbes del país que compiten por ser las mejores, uno desarrollando los Andes y la otra mirando al mundo, una nacionalista y la otra cosmopolita. Encontraremos también dentro de todo esto, las razones por la que un equipo de fútbol  ecuatoriano como el LDU de Quito ganó la Copa Libertadores en el año 2008.
Defensa de los recursos de tu país, patriotismo,  solidaridad con los que menos tienen, respeto a tus raíces. Cuán necesarios son para elevar la autoestima de un pueblo. Esa es la pura verdad.

jueves, 15 de junio de 2017

Perú, el viejo mundo

Hace poco un imberbe reportero capitalino,  micrófono en mano, lo declaraba  con total desparpajo por el canal racista número uno de la comarca: PLUSTV.
Llamaba viejo mundo a Europa.
Usted se preguntara: ¿y qué hay de malo en eso?, pues nada, si es que uno quiere seguir viviendo en el desconocimiento.
Ese es uno de los grandes problemas que tenemos,  seguimos desconociendo mucho, desde lo que nos rodea hasta los componentes de ese  tarro de leche.
Ya es anacrónico para un peruano seguir llamando “viejo mundo” a Europa y ahora pasaremos a explicar las razones.
Lo tenemos claro que el subdesarrollo no es económico ni mucho menos,  este tercermundismo es intelectual y depende del  grado de ignorancia que posees  y sobre esa vulnerabilidad  te cae el mazazo.
Si la historia del Perú  la pusiéramos  en un paralelo comparativo con el desarrollo histórico europeo nos daremos cuenta que lo que conocemos como  civilización (el hecho de vivir en ciudades y sociedades complejas)  se desarrolló mucho más antes en nuestra comarca que en la tierra de Sófocles. Mientras aquí el antiguo peruano vivía en urbes  como Caral  (2700  a.C)  con pirámides truncas y avanzados  sistemas sociales y económicos,  en toda Europa de aquella época  desconocían de todos estos avances.
La civilización de Caral que se desarrolló hace 5000 años coloca  a la  cultura peruana como más antigua que la europea y esto quiere decir entonces desde la óptica y perspectiva peruana que el viejo mundo no es Europa sino nuestro país,  hoy considerado en el exterior ilustrado como uno de los pocos focos de civilización del planeta.
Enorme trascendencia ha tenido el descubrimiento de la civilización de Caral, pero a pesar de ello es completamente desconocido para el peruano. ¿Cuáles han sido las razones para que esto suceda? ¿Detrás habrá  acaso motivaciones políticas, raciales o de otro tipo? No lo sabemos.
Lo que sí se puede percibir  claramente es que, la editorial Santillana  viene monopolizando, como la leche Gloria en los lácteos, la información escrita que los jóvenes peruanos aprenden sobre  su historia. Este conglomerado editorial español desde hace buenos años viene colocando en sus libros  los datos sobre  Caral reducidos a un simple, minúsculo y marginado artículo. Por esta razón millones de estudiantes  y  la sociedad en general peruana  siguen desconociendo la importancia que tiene para ellos esta antiquísima civilización descubierta  hace más de veinte años.
Por un lado este conglomerado editorial censura la importante información sobre Caral y por otro el Ministerio de Educación  permite este atropello sobre nuestra cultura.
Dos razones que quizás están detrás de que la gran mayoría de peruanos desconozcan todo esto. 
La milenaria cultura peruana es una de las principales fuentes de donde se puede extraer esa idea nación que seguimos buscando, pero parece que existen topos que no les agrada esto e intentan con sus malas artes que los peruanos nunca nos enteremos de nuestra valía.
Esa milenaria cultura peruana  se sigue develando y nos seguirá dando grandes sorpresas,  todas encaminadas para que los peruanos seamos cada vez más unidos y orgullosos de lo que somos y de lo que tenemos y,  no creemos que una editorial por más poderosa que sea o un intolerante funcionario hispanófilo del Ministerio de Educación o de otra oficina del gobierno pueda censurar todo esto. 

lunes, 12 de junio de 2017

Verdes mis algarrobos

A diferencia de lo que uno creería,  cuanto más conozco a este país más lo quiero. No existe  en  el mundo algo parecido, con las disculpas del caso.
Lo mejor que tiene este país es su pueblo. Fecundo, alegre y posee sobre todo  una resistente esperanza. Parece una locura pero es cierto. Poseer esperanzas  entre tanto escombro es casi una locura.
A pesar del genocidio de los años ochenta y  las esterilizaciones del régimen fascista de Fujimori, en esta sana gente el  índice de natalidad no baja como  en las poblaciones occidentales  y hasta en sus apócrifas  Argentina o Chile.
Es que somos un pueblo  milenario.  Aquí el clásico argumento no surte efecto porque los años nos ayudan  para acrecentar nuestra sabiduría  y  Caral  nos da la razón. Sabemos cómo prosperar desde nuestra propia visión.
A pesar de los numerosos tiranos cleptómanos,  ahí vamos, ligados  a esta tierra. Una  memoria intrauterina  nos dice que en estos miles de años hemos pasado por peores momentos y viles gobernantes. Hay que agradecer a esa providencia que seguimos  aquí  y con nuestra gente por eso no le  tenemos resentimiento a nadie  ni siquiera  a  esos bribones que intentan vendernos cicuta  enlatada con finos rótulos.
El otro día unos municipales  arremetieron  contra  un inmigrante venezolano  y  por el forcejeo  sus  arepas terminaron regadas  por el suelo. No era Londres ni Nueva York,  en esta ciudad de recientes migrantes sus vecinos  salieron en defensa del perseguido de Maduro.
Es que así es nuestro pueblo, posee una nobleza  y clase que ya quisieran tener sus élites, mediocres por demás y  únicas culpables de que algunas veces estemos  a la deriva.  El mando del barco anda algo mal desde hace buen tiempo  y no ha mejorado ni cuando desembarcaron  los hispanos ni  cuando unos montaraces terratenientes se vieron obligados a crear todo esto,  apresurados e improvisados,  como cuando esa mañana le pasaron la nota a Rosa Merino.
Pero, queda la esperanza y, este pueblo nunca la ha perdido  ni con la decepción de  Billinghurst, Leguía o  Fujimori.
A pesar que  algunos  gobernantes intentan hacer del engaño al pueblo el  lema nacional, la esperanza de ese pueblo aún sigue intacta y se nota principalmente cuando lo canta en su huaynos o valses como aquella famosa letra:
“Verdes mis algarrobos verdes. Verdes como la fe de la esperanza. Una cabaña, un candil,  un perro lobo y  una cholita que adoro con delirio”.
Suficiente. Para qué más.
Vivimos en este  territorio  por generaciones y  hemos visto  tanto  cacique  torpe que sencillamente, nos tiene sin cuidado, porque sabemos que nuestra verdadera felicidad  nunca  dependerá  de su mala leche. Y como bien lo dice esa canción, tenemos todo.  Es que el Perú y los  peruanos somos más grandes que nuestros problemas y no es tedioso decirlo.

jueves, 8 de junio de 2017

La Gran Victoria peruana en la Guerra de 1879

Los británicos nos dan cátedra a la hora de plasmar en sus  libros la historia de tu propio país. Ellos y sus historiadores fuera de los prejuicios y con férreo sentido de pertenencia  han sabido hábilmente  ilustrar en sus libros invirtiendo  una estrepitosa derrota  en transcendental  victoria.
Por algún motivo  los que escriben la historia en nuestro país, han olvidado, o en realidad, han ocultado el mayor triunfo psicológico ocurrido sobre las tropas chilenas  en la decimonónica Guerra del Pacífico.  Y utilizo la palabra  “ocultando” porque muchos de estos historiadores,  escritores y también aquellos funcionarios puestos a dedo en el Ministerio de Educación  afectados por los prejuicios un  virus endémico en el país que les hace  instintivamente  depreciar ciertas hazañas realizadas por gentes  que  por generaciones han considerado inferior, negando de esta manera,  la oportunidad de que estos aparentes “insignificantes”  triunfos  se vuelvan grandes y trascendentales epopeyas  que pueden servir como instrumentos  que eleven  la autoestima y el patriotismo dentro de la población.
Los Andes han sido siempre una enorme frontera infranqueable y poderosa, y cuando el ser humano lo ha utilizado para la defensa  constituye una pieza fundamental  para obtener la victoria.
Cuando uno revisa la Guerra del Pacífico, no encontramos algún triunfo sobre las fuerzas chilenas que se equipare  por su relevancia a las derrotas  que le infligimos  ese 9 y 10 de julio de 1882. Nos referimos a las batallas de Concepción,  Marcavalle y Pucará, origen de la mayor derrota psicológica que ha sufrido aquel ejército extranjero invasor en esa infausta guerra.
Esos días unos cuantos campesinos quechuahablantes,  hoy olvidados por la inhibida historiografía capitalina, lograron la mayor victoria acaecida  sobre el ejército invasor chileno.  Hombres humildes con solo hondas y uno que otro fusil anticuado derrotó a lo mejor de la elite chilena armados hasta los dientes con lo último de la  tecnología militar británica y norteamericana.
Este triunfo de estos peruanos  no fue un hecho aislado o producto del azar, no. Y desde aquí lo venimos escribiendo hace buen tiempo. El carácter del Perú está en los Andes. La energía victoriosa, esos valores que  hacen de un pueblo  fuerte y hacedores de los mayores laureles siempre ha tenido un cariz andino. Ahí están los motivos por los que hoy somos conocidos en el mundo con esas maravillas modernas manifestado también con esa riqueza gastronómica. El triunfo nos  aguarda  en el mundo si este es producto de interiorizar ese brío que emana desde nuestra cultura milenaria,  y muchos lo saben,  Gastón Acuario no nos dejará mentir. El blanco peruano como Jean Pierre Magnet o el tenor  Juan Diego Flórez se envuelven de respeto y fortaleza frente al público cuando  eligen este camino  y  la destacada negra Bartola se enaltece  de  orgullo cuando lo destaca, y  el indio, cuando se asume, levanta el rostro automáticamente sanando de esa enfermedad que lo estropea siglos.
Y cuando el jugador de fútbol Claudio Pizarro escribe en quechua y aconseja a que el resto lo haga se convierte en un ganador de por vida,  como Gian Marco cuando termina sus conciertos entonando en quechua trasmite toda esa energía a sus espectadores que al salir del espectáculo se cargan de un inusitado arresto.   
Lo mismo ocurrió con esos campesinos quechua hablantes al arrancar de sus entrañas  esa fiereza de inspiración andina,  energía milenaria que les dio el triunfo en Concepción, Marcavalle y Pucará.

Este es el gran mensaje que podemos extraer de la más importante victoria  que hemos tenido sobre el ejército invasor chileno en la infausta Guerra del Pacífico de 1879.

sábado, 22 de abril de 2017

Pedro Pablo Kuczynski y su deuda social

Para un retirado de Wall Street,  en esas tertulias con sus acaudalados  amigos de Manhattan,  coronar sus  hazañas con la audacia de haber llegado a ser “el soberano” de un país bananero  sudamericano  no va ser un plato tan sencillo de digerir.
PPK tiene una olla de grillos en la mano,  una olla de presión sin válvula de escape. Es que por algún motivo (y esto es eufemismo puro)  nuestro querido estado si algo le ha caracterizado estos doscientos años de existencia es haber tenido un trato injusto con sus ciudadanos. 
Pobreza, desempleo, subempleo,  tuberculosis,  en fin,  un rosario de plagas que por la falta de planificación gubernamental  sigue campeando por los distintos ámbitos de esta extensa comarca.
Y es que esto lo digo porque lo observo y lo vivo,  y no pierdo la esperanza  que en el futuro cercano un asilo humanitario pueda significar mi tierra prometida. Estoy seguro que argumentos no me faltarían para suavizar a esa alma caritativa de un país humano y con algo de conocimiento de nuestra injusta historia para que acceda a cobijarnos aunque sea en un pequeño y sombrío rancho.
Y no soy exagerado porque al observar el trato que tiene el gobierno con los actuales ancianos peruanos nos lleva a toda esta apatía. Los que formamos parte de ese grupo de futuros viejos (que yo represento) no esperamos nada y creo que con el tipo de alimentos, la contaminación y el entorno hostil laboral,  la verdad,  tampoco podemos asegurar que llegaremos a “pintar canas”; y si lo hacemos,  el final será trágico,  si más adelante nos espera la jubilación de la AFP. Ni hablar, ser viejo con ese oscuro porvenir,  no está en nuestros planes.
Pero, esto, para ser honestos,  no nos quita el sueño. Lo que si nos  indigna es que los actuales ancianos peruanos reciban tan terrible trato con el tema de la deuda social por parte de los que nos gobiernan.  
Desde estas tierras sureñas   miles de ancianos con la boca seca  siguen en la espera de la valiosa firma del  también longevo  (esto es lo irónico) Pedro Pablo Kuczynski  y,  su frío ministro de economía. Las arcas del estado están llenas  como nunca antes en nuestra historia. Y si no sueltan algo de esas dadivas para nuestros abuelos, significa  que  contra tanta vileza  no se puede esperar nada bueno para nuestro pueblo.
Es como una birria lotería, un humillante sorteo que denigra a los adultos mayores cuando se los pone en estas distintas  listas de espera, por un pago que  les corresponde por derecho y lo que es más paradójico: es materia juzgada.
Es inconcebible que a esos miles de ancianos los coloquen en grupos por edad cuando lo justo sería que a todos ellos sin distinción alguna se les pague su deuda social  completa y en un solo y único grupo. Y si no es así, los que actualmente nos gobiernan no tienen la catadura moral como para criticar a aquellas  infames tiranías que ahora tienen del cuello a sus propios ciudadanos. 

jueves, 20 de abril de 2017

La rehén N° 73

El año de 1996 comenzó muy mal.  Esa fresca noche de febrero la tranquilidad de  Arequipa fue violentamente  interrumpida cuando  el Boeing 737 de Faucett se precipitó  en una zona próxima conocida por el nombre –paradójicamente- de “Ciudad de Dios”. Era el preludio de lo que veríamos unos meses más adelante.
Finalizando ese mismo año en vísperas de la navidad en una emboscada sorpresa un grupo extremista tomó la residencia del embajador del Japón en Lima, dejando al país entero en vilo durante 125 días. Fueron momentos dramáticos y esperamos  que nunca se vuelvan a repetir.
Durante  los cuatro meses que duró la crisis de los rehenes,  el Perú fue portada de los más importantes medios del mundo. Con este penoso incidente muchos en el planeta escucharon por primera vez la palabra Perú y lograron ubicarlo en el mapamundi.  Los teletipos enviaban diariamente a los cuatro puntos cardinales del planeta  los últimos acontecimientos desde los alrededores de aquella residencia.  La sombría Lima de finales de los noventa  y el distrito de San Isidro fueron “tomados”  por cientos de reporteros de todo el mundo.  Cada instante enviaban  sus crónicas, era raro en aquellas épocas, la tragedia vista “on line” “en vivo y en directo”, como los  “realities” de ahora, 
Con el correr de las semanas parecía que las  negociaciones iban a llegar a buen puerto y todo finalizaría con una solución pacífica. Nadie presagiaba que ese 22 de abril de 1997 una incursión de comandos retomaría  la residencia del embajador japonés.
Durante esas trágicas jornadas los medios de comunicación apostados en los alrededores hicieron paneos  y tomaron fotografías de diferentes ángulos de aquella residencia, no se libró ni un solo centímetro. En ellas se podían observar las penurias que pasaban los 72 rehenes, hacinados, sofocados por ese infierno  tropical del verano limeño.
De todas esas imágenes que circularon por las pantallas de televisión y acompañaron  los titulares de los diarios, hubo una  que captó nuestra atención. Desde una  ventana de aquella residencia, entre las cortinas, se podía observar a una joven,  parecía adolescente. Lo que me sorprendió es que estaba llorando aterrorizada como si quisiera pedir ayuda. Solo fueron unos cortos minutos y la imagen finalizó  sin ningún comentario.
Luego del rescate que culminó,  como todos sabemos, con la acción triunfante de los comandos peruanos, como era lógico, la alegría en el rostro de los liberados era indescriptible. Noté también que  no había ninguna mujer dentro de los rehenes rescatados, tampoco la vi al lado de Fujimori y  ni  siquiera figuraba  algún nombre de mujer dentro de la lista de liberados que dio la prensa.
¿Quién era entonces esa mujer que se había asomado por esa ventana aquel día?
Todos estos años me hice esa pregunta. Alguna vez, durante esa época de violencia  interna que sufrió el país, leí que los terroristas tenían el secuestro como una de sus formas de captar militantes. Incursionaban dentro de los poblados rurales de la selva central  y  con fusiles en mano obligaban a  jóvenes indígenas a integrar su demencial  y extremista agrupación terrorista, si no aceptaban simplemente los mataban.
Entonces me pregunté: ¿No sería aquella joven una de esas indígenas secuestradas? Creo que para esta interrogante nunca obtendremos respuesta, así qué, lo que  ese día vimos por esa pantalla de televisión en la ventana de la residencia del embajador del Japón fue solo eso, un espectro al que no debemos darle ningún tipo de importancia.       

miércoles, 12 de abril de 2017

El Puma, el verdadero león arequipeño





Durante miles de años las faldas del volcán Misti  y  los territorios que rodean a la ciudad de Arequipa  fueron  el habitad natural del Puma. Este gran felino, dominó durante mucho tiempo estos territorios  hasta que  los pobladores lo  cazaron causando casi  su extinción.  A  pesar de ello, nos hemos enterado que en estos dos últimos años su número ha ido creciendo gracias al trabajo de conservación que está realizando  gente anónima y valiosa del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp).
Los Pumas una especie de felino que no se veía  hace mucho tiempo, han vuelto  a aparecer reportándose más de cinco ejemplares avistados en los humedales dentro de la Reserva Nacional de Aguada Blanca. Es grato saber que esta especie de felino estaría retornando a su habitad natural que es las partes altas de la ciudad de Arequipa.
El poder y la agilidad de los pumas siempre han sido admirados  por diversas culturas. Símbolo de fortaleza  que en el resto del mundo ha servido para nombrar desde Helicópteros de combate  hasta  importantes marcas de zapatillas. Pero a pesar de ello,  paradójicamente,  los arequipeños no le hemos dado la importancia debida.
Muchas veces en la  historia  el carácter  “volcánico”  de los mistianos se ha manifestado  en revueltas que ha molestado al constreñido centralismo limeño. Esas numerosas “revoluciones”  han servido  para que a la ciudad  la conozcan  en el resto del Perú como "El León del sur”.   
La garra, la fuerza y el amor a la tierra,  ha hecho del arequipeño un ciudadano muy diferente al resto de peruanos. Esa fortaleza muchas veces también ha servido para  identificarse con aquella energía que poseen los felinos. Por esta razón es común que el término “León” este muy difundido dentro de la idiosincrasia de la ciudad,  hasta  el club de fútbol FBC Melgar ha tomado la imagen de un león como su símbolo, así también otras instituciones. Pero, lo incomprensible de esta historia es que la imagen felina que han elegido tanto ese club de fútbol como  la ciudad,  no ha sido la del Puma  que es propio de la región, sino,  la del León africano que es totalmente ajeno a la zona al país y hasta al continente mismo. 
Como si Arequipa estuviera edificada sobre una sabana de Kenia algún ágrafo a puesto al león africano como símbolo de la ciudad de Arequipa relegando al Puma su verdadero felino originario. Qué tal torpeza. Y este error hace buen tiempo se ha ido difundiendo por toda la ciudad. Seguramente la persona que por primera vez denominó a la ciudad de Arequipa como  “León del sur” lo hizo pensando en el Puma que también es conocido en la zona con el nombre de “León andino”.  Todos estos años  erróneamente hemos estado poniendo como símbolo de esta ciudad a un felino intruso  que no representa verdaderamente la identidad de los arequipeños. El desconocimiento fue el principal culpable.
Así es señores, el verdadero “león arequipeño”  siempre fue el Puma. Este felino es el símbolo perfecto que  representa  ese  vigor  y lo más coherente es que forme parte de nuestro acervo cultural.  Arequipa es llamado “El león del sur”  y por esta justa razón el Puma  debería ser declarado parte de su patrimonio  y esta iniciativa debería  partir de nuestras autoridades, difundiéndolo como lo que es,  el verdadero símbolo de fortaleza que caracteriza a la ciudad.

domingo, 19 de marzo de 2017

Yamila Osorio y el puntapié al abuelo

En estas poblaciones, según PPK, de simpáticos chuchos, es común encontrar a verdaderos  salvajes dirigiendo municipios y  regiones. A muchos de ellos, el término: abyectos,  los describe perfectamente,  porque actúan -sin exagerar- como las más despreciables sanguijuelas.
Algo debe estar andando mal en este proceso de descentralización porque  desde que se creó el cargo de Presidente Regional  ahora llamado “gobernador”, no ha significado un “gran” aporte para el desarrollo local sino que más bien ha contribuido para que muchos de estos funcionarios terminen  en la lista de los más ricos de la comarca o los primeros  en hacer de sus instituciones  verdaderas organizaciones  de criminales como fue el caso de La centralita. En Arequipa, la prensa local los ha denunciado hasta la saciedad mostrándolos como una plaga depredadora que han saqueado los recursos de la región aplicando el mismo Modus operandi de la pasada década fujimorista, aunque, no creo que lleguemos  a tener  gobernadores regionales como aquella mejicana, analfabeta y fanática religiosa  que al no poder saciar sus frívolos caprichos con la típica corrupción y torpeza tercermundista solo llegaba al clímax cuando mandaba a desaparecer estudiantes con la ayuda de sus pozoleros.
Quién diría que esa lozana imagen que adornaba hasta hace unos años la postal del círculo más íntimo de Juan Manuel Guillén Benavides seria con el tiempo elegida gobernadora de la Región Arequipa. Como era de esperarse hasta la fecha no le observamos ninguna virtud, solo en aquella entrevista que concedió a ese diario, hizo notar una exagerada devoción por los santos y las iglesias, insinuando que  no hay domingo que no acompañe al delicioso plato de adobo su respectivo evangelio. Acaso, ahí estará la razón por la que prefiere derrochar  millones de soles en la construcción de un templo en medio del desierto mientras el Hospital Goyeneche se cae a pedazos  y  en el otro nosocomio de nombre Honorio Delgado ingresa una mujer embarazada  sana  y  termina contagiada de mortales infecciones  o como lo ocurrido hace unos días cuando el cuerpecito de un bebé (nacido muerto –según ellos-) terminó destrozado dentro de una de sus lavanderías. Es que para estos tiempos debido a los continuos escándalos de los presbíteros no es una buena carta de presentación declarar que uno es un exagerado creyente.
Como muchos otros que en la historia han coincidido el fanatismo con la inoperancia, la actual gestión de Yamila Osorio pasará al recuerdo de Arequipa no  por sus frívolos viajes mientras la Región se encuentra en escombros, sino,  porque constantemente viene negando a miles de adultos mayores su derecho a tener una vejez digna.
Mientras posa para las cámaras con un par de suertudos ex funcionarios retirados de alguna institución pública  ligada a la región,  miles de docentes jubilados cansados y con la boca seca, esperan que la  fiel devota de las iglesias y los santos  facilite la autorización para el pago de su deuda social. Ellos perseveran, sin saber  que en una sombría y púrpura oficina en ese edificio de estilo soviético una “María Magdalena” en un frío cuadro estadístico marcará el número de abuelos fallecidos,  y  porque aún quedan muchos vivos maldecirá y puteará a los cuatro rincones.  Y al  día siguiente dará las instrucciones a la ajada secretaria que indique a los “molestosos” que  “solo se pagará” a los que acepten  perder parte   de su dinero, solo así -recalca-, se les podrá  –quizás- considerar en la lista del mes siguiente. Un virtual puntapié al abuelo y sus esperanzas de creer que esta vez iba  ser distinto, que esta vez sí podría disfrutar después de haber laborado toda su vida recibiendo un sueldo miserable.
Yamila Osorio, después  de salir de la homilía, -a lo mejor-, creyéndose la estrella de telenovelas que siempre soñó, alzará  vuelo en una de sus travesías por el mundo. Los flashes y la prensa como molestosos paparazis pasarán al olvido porque dicen que Río, Madrid  o Toronto siempre serán  buenos ansiolíticos, entretanto,  un anciano menos habrá en esta ciudad de “serranos” que a lo mejor desde niña en su costeña Camaná le enseñaron a discriminar. Un abuelo más se habrá ido, un abuelo que hasta hace unos días con el caminar pausado y sus manos extendidas  rogaba solo un derecho que le correspondía, una dadiva de humanidad, solidaridad y sobre todo respeto que por lo que vemos nunca se encontrará en aquellas personas acostumbradas a las continuas plegarias y liturgias.