jueves, 12 de noviembre de 2015

We all together y la puta canción

1989 fue  un año inolvidable. Los grandes cambios que ocurrieron  en el mundo.  Gorbachov y su perestroika que liquidaron a la Unión Soviética.  La caída del muro de Berlín. La transición democrática chilena. Y aquí,  Mario Vargas Llosa, como ahora, defendiendo la plata y sus banqueros  y  prometiéndole al Perú esa prosperidad mapocha  que luego Fujimori con su propio estilo corrupto y entreguista sentaría las bases para que este neoliberalismo infeste el país por más de dos décadas.  El autor de “El pez en el agua”  en plena campaña electoral  amenazaba con llevar a la cárcel  a toda la corte aprista, incluyendo a su ministro de  pesquería León alegría y al   titular de economía y hasta al mismísimo Alan García,  que ya no se atrevía a convocar público  para sus acostumbrados balconazos. 
Para alguien que terminaba  la secundaria, el porvenir lo veía  con cierta expectativa, cosa que ahora parece hasta cómico haber pensado así, porque al final entiendes que todo era producto de una natural ceguera propia de un cándido imberbe.
Era un país de mierda,  pero no te dabas cuenta de eso, porque eras joven y el resto te importaba un carajo, hasta una simple canción significa más que todo en ese perro mundo.  
La tuve grabada en un casete usado, y la puse a tocar millones de veces,  y la cantaba. No sabía ni mierda de inglés pero la cantaba,  la gritaba. Esa guitarra,  esos coros, una y otra vez. Era feliz, era suficiente y la tenía grabada en ese viejo casete negro.
La canción se llamaba carrio on til tomorrow  y era un cover popularizado por el grupo peruano We all together y que ese año 1989  lo reactualizaba Carlos Guerrero con  una nueva versión en solitario.
Carry on til tomorrow, there's no reason to look back, carry ooon carry ooon carry ooooon… Y luego venia  el solo de la guitarra eléctrica y en seguida carry on.  Una y otra vez la puse, la escuchaba a cada minuto, a cada hora, todos los días, todos esos meses, era 1989.
Fue tanto, que por un momento pensé  que era demasiado  y que ya era el momento de ponerle un alto a todo esto.
Un día,  escuchando la radio aproveché  para grabar sobre ella otra canción,  y así fue,  y  cuando estuve a punto de presionar el botón rojo, dudé y me detuve un momento ¿y si no la vuelvo a escuchar? ¿Cómo podría ocurrir eso?  Y la borre. Acabe con ella. Total,  si la puedo escuchar en la radio otro día, pensé. ¿Otro día?  ¿Otro día? Ya han pasado veintiséis años y no he vuelto a escuchar aquel tema  en su  versión de 1989 cuando Carlos Guerrero la interpretaba como solista.
De chiquillo cometí muchos errores  pero creo que este fue el peor de todos.  Qué idiota fui al creer que la volvería  a escuchar  en la radio, que de nuevo la grabaría, porque eso nunca ocurrió.
No lo puedo negar,  cada vez que me acuerdo,  la busco en la web, pregunto en las tiendas de discos, y no me dan razón sobre aquel tema interpretado por Carlos Guerrero en 1989, solo encuentro  aquella conocida versión setentera del grupo,  pero no esa,  la de 1989. Parece como si nunca hubiera existido, veo entrevistas de los protagonistas y ni siquiera la mencionan,  nadie sabe de ella.
No pierdo las esperanzas, sé que por ahí  alguien la posee, y  algún día, por ese espíritu solidario que aún conserva  la gente buena, seguro la compartirá  con el resto y la encontraré, y así acabará mi búsqueda; y la grabare o la bajaré, y de nuevo la escuchare y  de nuevo volveré a sentir esas ganas de vivir,  y la cantaré y la gritaré, creeré que no existe más que esta canción con su solo de guitarra y sus coros,  y  seré feliz,  se los juro que seré feliz,  como lo fui ese inolvidable año de 1989.

lunes, 19 de octubre de 2015

Argentina entre la soberanía y el puterío

Este domingo 25 de octubre se decide mucho en la Argentina. Como es muy conocido fuera de nuestras fronteras, aquí la prensa parcializada solo muestra  lo que le conviene, y no siempre se ajusta con la realidad, pero, lo cierto es que hace varias décadas no se veía en la patria de Gardel  estas acciones de formarse una idea de nación soberana,  impensable en muchos  cuando la frivolidad y lo malsano se ha apropiado tanto del ser humano sometiéndolos a una mexicanización que se va extendiendo también por distintas partes de Latinoamérica.
Es que en la historia de los rioplatenses elegir el camino de la emancipación siempre ha estado presente, desde el rechazo que hizo su pueblo a las invasiones inglesas de 1806 y 1807, fueron  precisamente esas victorias el embrión  de lo que sería la  junta de gobierno de 1810. Nunca Lima hubiera respirado los aires independentistas si no hubiese perdurado aquel autogobierno iniciador de la expedición libertadora del surliderada por José de San Martín.
A mitad del siglo XX no disminuyó ese  espíritu,  porque el peronismo con sus errores y aciertos al final nos dejó la intención de querer hacer de la Argentina una nación autónoma. Aunque dentro de ella siempre han existido grupos triviales y conformistas muy  influyentes de la misma escuela que Mirtha Legrand,  que han obstaculizado cualquier intento progresista.  Después de desbrozar  todo lo que llega del Rio de la Plata nos queda que el kirchnerismo, con sus aspectos positivos y negativos,   ha hecho al  argentino lúcido  verse al espejo con la frente en alto.
Argentina, con sus altos y bajos y teniendo a muchos conspirando dentro y fuera de sus fronteras, hoy se encuentra  con el dilema de elegir en esa bifurcación, si seguir con este proyecto histórico de dignidad e independencia o de nuevo caer en la tentación de los mercachifles que ofrecen dentro de sus promesas de prosperidad ese  entreguismo, superficialidad y  decadencia moral que está pudriendo muchos países latinoamericanos.
En estos años el actual régimen argentino ha recibido duras críticas y seguramente muchas con fundamento, y si en materia económica no irán muy bien,  de lo que si se pueden enorgullecer es que el kirchnerismo a lavado el rostro de los argentinos de aquella mugre dejada por el nefasto Proceso de  Reorganización Nacional que convirtieron a una Argentina que en 1975 poseía solo un 15% de pobreza, en el  desastre de 1984 con más de 40% de pobres y la economía totalmente destrozada. Estaba claro entonces cuál era el verdadero  objetivo de aquella dictadura. Pero, por esos azares del destino no se cumplieron sus  vilezas porque ahora ese país sigue vivo y  dando el ejemplo como en su momento lo hizo aquella  solitaria  junta de gobierno que a comienzos del siglo XIX logró sobrevivir a la reacción retrógrada de  Abascal.
Para estas elecciones el dirigente de fútbol Mauricio Macri va segundo en las encuestas, él como todos los candidatos de la oposición no se pueden apartar de  ese tufo que siempre emanan  los aprovechados y pendejos barateros que  anteponen  sus apetitos personales por sobre los intereses de toda una  nación que  busca avanzar libremente.
Esperamos que este 25 de octubre  el pueblo argentino  elija el camino  seguido  por aquellos pueblos que han madurado lo suficiente como para saber que es el momento de caminar por sus propios medios.

jueves, 8 de octubre de 2015

Alan García contra el agente naranja

Qué tal hedor. Por esas circunstancias  que solo te puede poner  este destino cruel  originado  por los mismos  de siempre,  corderos que deben ser de  los más ruines e  ignorantes,  esa terquedad de rumiante y su acostumbrada cerrilidad son justamente  los principales causantes de que estemos  al borde  del abismo.
Es que una buena parte de la elite ágrafa y medieval  no se acomoda con la civilización democrática,  y el pueblo por su condición primaria  extraña de vez en cuando el trato vertical y la bota en el trasero.
Sería bueno saber  que su terca ceguera y analfabetismo los llevaría directo  al  fondo del desfiladero, pero eso nunca ocurriría,  porque lo irónico de toda esta historia es que sus acostumbradas torpezas arrastrarán no solamente a ellos sino  también al resto del  país: tirios y troyanos, inocentes y malhechores.
Hoy la venenosa decadencia fujimorista otra vez nos amenaza  con su desempolvado cinismo.  Hoy los vientos  fascistas y de ultraderecha  dispersan este agente naranja extremadamente tóxico por todo el territorio nacional, sus compuestos son demasiado conocidos: la carnicería y el robo.
Marta Chávez y lo más regurguitante del pasado hoy se levantan soberbios agitando sus mortales ponzoñas, porque ahora lideran las encuestas. La memoria es débil dentro de los cerriles porque ya se olvidaron de que estos caínes durante una década embadurnaron  a los peruanos con el excremento de la corrupción y la prostitución del estado.
No se trata de darle la oportunidad a la heredera del ratero y asesino, no se trata de ignorar  la real transmisión del gen asesino y de la cleptomanía, no se trata de ser buen cristiano y de perdonar los pecados de tu padre, no es solo eso. Se trata de limpiar la memoria de un país que intenta mejorar y  regenerarse, no de regresar al pasado,  y el fujimorismo es ese ayer sucio que los pueblos más dignos e inteligentes  han sabido ocultar. 
Como es lógico después de verse liderar las encuestas la primogénita del ex tirano ahora se muestra tolerante y más de centro,  pero no logra esconder a un marido con su parentela impresentable  y todo ese ejercito de sanguijuelas  y  pendejos que van engrosando sus filas por todo el territorio nacional.
Pero no está todo escrito, los píos corderos si algo les caracteriza es que  eligen a su presidente las últimas horas antes del día de las elecciones generales, esto dará tiempo para que pueda aparecer aquella opción que nos libre a los peruanos de este agente naranja.
Viendo las alternativas que se presentan, el único que puede hacer frente a esta toxica y corrosiva  amenaza naranja es  Alan García.
Nunca hemos sido devotos de este santo, y ustedes lo pueden asegurar;  pero ante estas circunstancias cae como anillo al dedo para librarnos, si se quiere, de estas amenazas.
Los apristas son una cagada y Alan Garcia  es su mejor representante, pero si algo hay que resaltar de él  es que es un demócrata, le habrán acusado de ladrón de esquina,  pero este típico sátrapa sudaca es en este momento aquella opción que podría ser un gran obstáculo a las aspiraciones anaranjadas.
Alan García debe ser el político más destacado en  la reciente historia  de nuestro país, conoce el terreno y al ganado,  y no lo vemos derrotado por esta nube toxica naranja. Una  amenaza que por más que lo intento no podría dormir tranquilo inhalando estas emisiones antidemocráticas  desde palacio de gobierno.  

martes, 4 de agosto de 2015

Arequipa rechaza el Monorriel

Ya lo afirmamos desde esta ventana hace un buen tiempo (y ustedes, caros lectores, no me dejaran mentir), el proyecto del monorriel para la ciudad de Arequipa era inviable.
Después de tantas mecidas de parte del MTC en cuanto al proyecto de un transporte moderno para esta ciudad, tenía  que hacerse presente la opinión de los colegios profesionales de la urbe, y todos coinciden en afirmar que el tranvía es el medio de locomoción ideal para una ciudad Patrimonio Cultural y que posee una población de más de un millón de habitantes (según RENIEC).
Este 13 de agosto en vísperas de un aniversario más de la Ciudad Blanca se espera que los representantes del MTC den la noticia a la población de cuál fue el sistema de transporte que han elegido.
Esperemos que la sensatez prime en los que al final mueven los hilos desde esa visión limeña, a más de 1,000 kilómetros de Arequipa, esto quiere decir una distancia  casi similar a la que separa Madrid de París.



sábado, 11 de julio de 2015

Juan Velasco Alvarado y el Perú digno

Han pasado cerca de 40 años desde que en un acto de traición lo apartaron del poder. A partir del muñidor del manifiesto de Tacna, muchos presidentes han desfilado por  el Campo de Marte, unos más infames que otros, pero eso sí, la trascendencia de la obra de Velasco cada vez sigue en aumento.
Nací en su gobierno y maduré creyendo ingenuamente –como muchos- que los cambios que realizó en el Perú fueron el inicio de todos los males. Hoy después de ver a mi alrededor me he dado cuenta que estaba totalmente equivocado, porque sí su proyecto no resultó fue por esos conocidos agentes internos y ese terrible bloqueo económico, que terminaron por minar sus buenas intenciones.
Dignidad, autonomía, autoestima. Creer en uno, creer en una nación con un gobierno propio, con un gobernante que manda para un estado real es lo que esperaría cualquiera que ama a su patria. Porque esto de la “marca Perú”, ahora lo veo más claro, el objetivo era convertir  a este país en un verdadero mercado de baratijas en donde todo se compra y todo se vende, sin límites de ningún tipo. Es como entrar a un burdel oscuro de atmosfera espesa y rubicunda en donde las aquiescentes putas con rostros de políticos miserables ofrecen cada centímetro de un territorio que otros defendieron con su vida.
No existe nada nuestro, todo se despacha, hasta una victoria futbolística con nuestro eterno antítesis chileno. Existía una línea aérea de bandera y  capitales peruanos, pero la desaparecieron para que su lugar lo ocupe una empresa mapocha que no hace la diferencia. El sueño de algún tipo de desarrollo a este paso seguramente terminará en algo muy parecido a la pesadilla mexicana.
He tirado la toalla, es que estamos atrapados y sometidos a este desdichado son.
Pero, lo que quizás me tranquiliza un poco y me da un atisbo de esperanza es que  esta tragedia no siempre fue así, porque hubo en la historia reciente del Perú un lapsus  totalmente distinto. De nuestro pueblo surgió  un peruano que se atrevió a dar una solución a nuestros eternos males, ese fue Juan Velasco Alvarado. De 1968 a 1975 lideró un gobierno que se preocupaba por la alimentación de su pueblo, yo de niño fui testigo de esos frigoríficos con el emblema de Pesca Perú estacionados en los lugares más recónditos llevando pescado fresco, era un estado distinto, uno que se preocupaba por su pueblo y no lo abandonaba a las garras de los egoístas y poderosos.
Existió –y a estas alturas resulta hasta increíble- un gobierno que hablaba de dignidad para el peruano y de respeto a sus recursos, un gobierno que te hacía sentir orgulloso, uno que incentivaba  la industria y daba créditos para que esos empresarios invirtieran en su país, pero estos hijos de puta preferían llevarse ese capital a otros lados.
Un gobierno que tenía una idea de nación que hasta esa época no se tenía,  y que ahora, hasta se ha olvidado.
A pesar de los años y después de ver lo que ha ocurrido  en el Perú en las décadas de los ochentas y noventas, y después de ser testigo de esta cachina disoluta, la imagen de Juan Velasco Alvarado  va dejando una impronta imborrable, porque honestamente, no siempre todo tiene un precio. 

sábado, 20 de junio de 2015

Ollanta Humala y la mejor obra de teatro

A menos de un año de la finalización del gobierno de Ollanta Humala, creo que está todo dicho.
Aparentemente con lo dicho y hecho por el tándem Ollanta Humala y Nadine Heredia, su objetivo nunca fue lo que al comienzo pregonaban o sea ese discurso antisistema y nacionalista, porque todo fue premeditado y bien planificado, desde su levantamiento en Locumba hasta ese discurso izquierdista muy bien aprendido y vociferado en cuanto mitin y aparición televisada realizaban.
Es que en estos tiempos los potentados tienen que astutamente cavilar unos años antes un sin número de acontecimientos para asegurarse sus grandes intereses.  
Ollanta Humala nunca tuvo una hoja de ruta, porque jamás fue el candidato antisistema. Desde un principio fue formado para servir, pero no a los intereses del pueblo sino de los grandes grupos económicos. Y esto ya se tramó desde su aparición mediática en la escena política con su sonado levantamiento en Locumba, un acto premeditado y difundido por los medios solo porque era una completa farsa, con el único fin de ponerlo en la escena política nacional como el temerario líder que se levantaba contra un régimen tirano y  así más tarde atraer a todas aquellos simpatizantes del cambio del rumbo económico en el Perú.
El escandaloso discurso  antisistema de Ollanta Humala nunca fue real y fue propalado por los grandes medios de comunicación maridados con el gran capital solo porque sabían que detrás de bambalinas todo era un acto histriónico. Así, de esta forma  no habría ninguna duda dentro de la opinión pública de que el cónyuge de Nadine Heredia era el legítimo seguidor del cambio económico y de lo que el mismo llamaba como una “economía social de mercado”. En cada mitin y en cada aparición pública  siguió ese mismo libreto: velasquista, antisistema, izquierdista y chavista, cuando en la vida real solo seguía ese papel para timar a un importante sector de la población que buscaba un gobierno con algo de sensibilidad social.
Todo este engaño no terminaba ahí, porque para asegurar su triunfo en segunda vuelta tenían que unirse a él más personajes, estos harían el papel de garantes que encaminarían al supuesto candidato antisistema por el cauce de la democracia y el crecimiento económico. Una jugada muy bien planificada desde su aparición en locumba y todos los hechos que se sucedieron desde aquellos años.
Para los grandes grupos económicos democracia significa poner a sus candidatos predilectos, aquellos que no amenacen sus enormes intereses. Pero para los que creemos en la verdadera democracia sabemos que este sistema también es el derecho que tiene el pueblo de elegir otras opciones de manera libre y limpia, así estas sean distintas a los que detentan el poder y el dinero.

viernes, 15 de mayo de 2015

Tía María y sus sobrinos bastardos

Si en algo creo, es en la democracia y en el respeto a los derechos individuales de la persona. Pienso además que la  humanidad ha evolucionado a este sensato sistema, quizás el menos negativo de todos los que se han experimentado.
En el Perú, este régimen democrático, desde el gobierno de Paniagua lleva ya catorce años. La fragilidad de su embrionario estado se refleja en un buen sector de la población peruana que no comprende su  importancia y en exabruptos lo hacen notar añorando cándidamente una bota militar que les “ordene” en la fila, y claro, ahí estarán sus elites poco democráticas esperando cualquier excusa para acabar con toda esta utopía.
La debilidad de sus instituciones, es también, uno de sus puntos más vulnerables, provocando que aquellos grupos de poder (político, económico y social) aprovechen esta  situación para sacar ventaja.  
Uno de estos grupos son las grandes empresas mineras, pagan uno de los impuestos más reducidos de la región y contaminan de tal forma que han dejado muchos lugares del país con la tierra tan muerta como la de Chernóbil, un ejemplo de esto,  es la Minera Cerro Verde, privatizada por Alberto Fujimori por unos irrisorios 40 millones de dólares. Esta empresa el año pasado facturó más mil millones de dólares en ganancias, pagando a la región de Arequipa por el denominado sistema “obras por impuestos” una dadiva que no supera los 30 millones de dólares.
La minería debería traer desarrollo al peruano, pero de la forma como se explota aquí, esos reducidos recursos se escurren a través de toda esta coladera. Además, el virus “peruvian corrupt” ha infestado tanto a los personajes en  esta triste novela que los ha reducido a un estado tan primitivo que los hacen desenvolverse lejos de los valores humanos de la civilización.
Muchos  burócratas del gobierno y dirigentes que agitan a la población, están infestados con este virus. Ambos, cuando se sientan en una mesa para dialogar sobre la solución  de  algún conflicto provocado por la minería, pesan más en ellos sus intereses particulares, muy alejados de las verdaderas necesidades de su pueblo. Corrompidos por el “peruvian corrupt” llegan a  “buen término” aceptando sin contemplaciones el jugoso soborno.
La inversión privada ayuda a desarrollar a un país, pero mientras se sigan manteniendo las maneras poco limpias de actuar heredadas del régimen fujimorista, el boom minero finalizará en expolio, tierra arrasada y coronado con un régimen tiránico  que continuará, sin oposición alguna, con todo este caos. 

jueves, 7 de mayo de 2015

El Perú y la Segunda Guerra Mundial

Una de las nefastas medidas de la siniestra dictadura de  Alberto Fujimori fue reducir las horas de enseñanza en las asignaturas de Ciencias Sociales, principalmente de Historia dentro del Currículo peruano (espíritu nocivo que continúan manteniendo los limitados burócratas del Ministerio de Educación), por lo cual, han condenado a millones al permanente desconocimiento de aquellos hechos que marcaron el pasado de su país como del resto del mundo y a continuar también  con esa torpe costumbre de tropezar con las mismas piedras.
A propósito de sucesos históricos gravitantes, este 8 de mayo, en un contexto internacional muy agitado, el mundo recuerda un año más de la derrota de la Alemania nazi  en el transcurso  de la Segunda Guerra Mundial. Una contienda global que se caracterizó por ser la más mortífera de las que han ocurrido en la historia de la humanidad.
Bien lo expresó William Howard Russell: “La verdad es la primera víctima de una guerra”. Pensando justamente en estas palabras, con el tiempo entendí que había mucho más por descubrir e indagar acerca de estos acontecimientos.
Los peruanos (me refiero a mi generación), desde pequeños, por medio de lo que te enseñaron en el colegio o habías leído o visto, nos habíamos creado una idea acerca de lo que significó la Segunda Guerra Mundial. Y si algo es notorio, es que la gran mayoría creíamos que hazañas como el desembarco de Normandía y otras que se sucedieron en el frente occidental europeo eran las más trascendentales de aquella conflagración mundial. Siempre vimos a los Estados Unidos como el principal actor en ese conflicto, si bien es cierto que su participación económica fue decisiva para la derrota de Hitler, los años y la lectura me han demostrado que el 80% de todo lo  acontecido en esa guerra se dio en el frente oriental europeo, en realidad la Segunda Guerra Mundial en Europa fue un enfrentamiento entre la Alemania nazi y la Unión soviética. Es sorprendente el desembarco de Normandía, pero,  no se compara con lo que significó para el mundo Stalingrado o  Kursk.
Siendo objetivos, la ex U.R.S.S. y el sacrificio del pueblo ruso, jugaron un rol muy destacado, quizás el más significativo, para que hoy la humanidad  celebre su victoria sobre el fascismo. 

miércoles, 29 de abril de 2015

Jaime de Althaus y el falso occidental

Es común entre muchos intelectuales y eruditos en el Perú y también en otros países del hemisferio, afirmar que formamos parte de occidente. 
Al resto de latinoamericanos, no les discuto, seguro que tendrán sus fundamentos, pero en lo que me concierne, o sea, el Perú, ahí, si es necesario hacer ciertas precisiones.
Una noche, después de ver una parte de la entrevista que le hacía  Jaime Althaus a Francisco Tudela, ocurrió un hecho en donde se notó  cómo la ignorancia de algunos comunicadores les hace difundir por las pantallas de televisión ideas inexactas, haciendo ver a la prensa que representan como  minúscula y tercermundista, y a sus rostros simples bustos congelados en el tiempo siguiendo un patético libreto, siempre trasnochado  e involutivo.
Como ya lo dijimos, aquella noche, Jaime de Althaus, tenía como invitado a Francisco Tudela. 
Después de conversar sobre diferentes temas internacionales, el conductor expresó que el Perú era un país occidental, para lo cual, Tudela, después de escucharlo, enseguida le corrigió.
“El Perú no es un país occidental” le dijo, y no lo era,  porque así lo había escrito el mismo Samuel Huntington en “El choque de civilizaciones”.
Jaime de Althaus escéptico, seguía en sus trece afirmando que el Perú sí es un país occidental.
Tudela, continuó  dando más argumentos, inclusive le narró aquella oportunidad en la que estuvo con el mismo  Huntington, y  que escuchó de su propia boca decir, que efectivamente, el Perú no era un país occidental.
Jaime de Althaus no podía creer lo que estaba escuchando. Después de este corto contrapunto, algo pensativo, despidió amablemente a su invitado.  
Es muy cierto lo que dijo Francisco Tudela  en esa entrevista, el Perú no es un país occidental, aunque muchos peruanos lo crean así,  y no solo por los argumentos de Huntington, sino porque existen otras razones que lo fundamentan.
Y no es una mala noticia que no formemos parte de occidente, aunque a muchos no les agrade, porque siguen mirando con ciertos prejuicios de inferioridad a la cultura peruana y metiendo hasta a ellos mismos en el mismo saco.  
Si bien es cierto que de la mano de España, occidente colonizó estos territorios, dejándonos uno de sus idiomas, los apellidos (en este caso, el  español mayormente), junto con la religión y otras manifestaciones;  el ser humano culturalmente y sobre todo étnicamente (aunque a algunos les duela)  no ha variado mucho desde la llegada de Pizarro, sino observemos como se diferencian la mayoría de nuestros compatriotas entre tanto gringo cuando pisan tierras europeas.
No niego que existen importantes aportes que nos ha dejado Europa (en este caso España), pero los peruanos pertenecemos a una cultura milenaria, aquí hace 5000 años ya existía una civilización organizada como Caral, en donde, sus pobladores habitaban pirámides,  mientras en Europa (y esto, sin ánimo de ofender) la población seguía en un estado nómade e inclusive conviviendo con antropófagos.
La cultura peruana no es menos ni más que la occidental, pero es distinta, una cultura que también ha dado enormes aportes al mundo. Lo que ocurre es que los burócratas tercermundistas del Ministerio de Educación persisten desde comienzos del siglo XX con esa curricula, ya anacrónica para estos tiempos, que consiste en instruirnos desde pequeños con una errada historia peruana, como si hubiera sido escrita por y para una población mayormente descendiente de inmigrantes europeos, cuando gran parte de los peruanos descendemos de indios y mestizos que nunca desembarcaron  de un Mayflower. 
Así que señor Jaime de Althaus, occidente nos ha transmitido importantes conocimientos, nos sigue y nos seguirá dando grandes aportes, pero, no se sienta mal de vivir en un país no occidental. Conozca más de la historia del territorio en donde habita, investigue e ilústrese, pero con la verdadera cultura de este país, y con el tiempo, entenderá que esta cultura milenaria posee  muchas virtudes,  que seguramente después de interiorizarlas, sin prejuicios y estereotipos, le hará sentir las ganas de formarse  una idea de nación peruana, y quizás –si así lo ve por conveniente- lo difunda por sus pantallas. 

martes, 21 de abril de 2015

Argentina, Rusia y las Malvinas

Aunque por aquí algunos creen que América Latina sigue siendo un patio trasero, lo cierto es, que hay países vecinos que están dando grandes pasos en la tarea de construir naciones dignas y respetables. A pesar de que sus economías no pasan por un buen momento, Brasil y Argentina buscan –con gran oposición endógena y exógena-  asumir una política internacional mucho más autónoma.
El tema de las Malvinas con el tiempo se ha ido constituyendo en  un problema no solo para la Argentina sino que también se ha vuelto una afrenta constante para todos los que creemos en el respeto mutuo que debe existir entre los países.
Ya es común observar el trato prepotente que da Londres a la Argentina, negándose al dialogo, en su lugar, le enseña los músculos y construye una fortaleza en el archipiélago para luego comenzar a explotar los yacimientos de hidrocarburos descubiertos recientemente en esas islas.
El Reino Unido ve al país sudamericano tan débil que lo humilla constantemente dejando claro con este trato a uno de los países más importantes de Latinoamérica cómo sería  con los peruanos y el resto de pueblos sudamericanos.
Pero ante semejante coyuntura nos preguntamos: ¿Existe alguna posibilidad de que el país rioplatense recobre las islas Malvinas? Y si esto fuera así ¿Cómo entonces las recuperaría?
Si bien Argentina ha optado por la diplomacia para intentar sentar en una mesa de diálogo a los ingleses, la historia nos ha enseñado que para este tipo de litigios la firmeza de una nación es la clave para obtener resultados más alentadores.
Primero, esa diplomacia debe ir acompañada de acciones firmes, como la búsqueda de alianzas estratégicas con potencias que ayudarían a sus intereses, lo ideal sería EEUU, pero es imposible que los yanquis busquen enemistarse con su principal aliado por un país del cono sur, sería como pedir peras al olmo. Por estas razones Rusia y China juegan un rol muy importante. El intercambio con estas potencias militares no debe limitarse a enviar carne y leche sino a la transferencia de tecnología militar,  sobretodo nuclear. Este sería el principal objetivo, Argentina y Brasil como aliados,  nunca serán respetados en el mundo si no poseen un armamento nuclear disuasivo; sino observemos el caso de Pakistán y  la India, que no tienen problemas de este tipo con las potencias occidentales.
Por lo tanto Argentina debe desarrollar su propio arsenal nuclear con ayuda de estas potencias, de Rusia principalmente. Así como poseer submarinos que porten misiles balísticos con sus respectivas ojivas nucleares.
Argentina debe demostrar al mundo que por defender su territorio está preparado para cualquier medida extrema.
Ante esa situación estamos seguros que dentro del pragmatismo británico y de sus aliados,  las Malvinas no resultarán  un motivo suficiente como para tener sobre ellos la amenaza de algún misil nuclear furtivo argentino o peor aún la de su principal aliado, los rusos.
Ante semejante disyuntiva el Reino Unido no tendría más opción  que devolver las islas a la Argentina. Claro que esta se haría de una manera, como siempre se ha hecho, sin mellar la imagen internacional de los británicos. 
Se trata de quemar naves, sino es así, Argentina nunca verá retornar esas históricas islas. 

sábado, 18 de abril de 2015

La marcha por la vida y sus 400 mil muertos

Hace algunas semanas leí en los dos diarios más importantes de esta ciudad y dignos  representantes de esa prensa aburrida por lo tercermundista y conservadora,  que la denominada Marcha por la vida había convocado a más de doscientas mil personas, cuando desde mi posición de víctima de aquellas congestiones provocadas por ese desorden,  pude observar con mis propios ojos  que esa cifra era mucho menor.
Pero, al margen de todo eso, si uno se pone a analizar sobre aquella manifestación, sus organizadores y lo qué reclamaban, nos encontramos con tremendas incoherencias.
Muchos apoyaron esa marcha, incluso había alguno que otro congresista, uno en particular  –según los vecinos de la Antiquilla- conocido ex malandro pero ahora redimido defensor de la moral y las buenas costumbres y con altas aspiraciones políticas.
¡Salvemos a los dos! Decían sus carteles, y mientras transitaban obstinados oponiéndose a todo y a todos, celebraban irracionalmente un conformismo de seguir manteniendo las cosas como están.
Hipocresía, egoísmo o simple ignorancia  salvaje. No sé cómo llamarlo.
Se oponen a hablar de sexo  y de sexualidad, dejando que los adolescentes tengan un conocimiento superficial de estos temas, condenando a toda una  generación de jóvenes  a confundir la sana sexualidad  con una sesión de película porno y aderezada con mitos y tabúes, desembocando más tarde  en una sociedad con un creciente número de casos de embarazos tempranos y no deseados, como aquel anónimo cojudín,  ex alumno de ese colegio católico. Revoltoso y malhablado, un bruto en todo el sentido de la palabra, en  casa no hablaban de sexo ni sexualidad, en el colegio menos aún, porque para los curas y monjas sigue siendo incomodo ver un pene y una vagina, juntos sería una completa blasfemia. Justamente a ese mierdecilla imberbe  me lo encontré el otro día jodido porque había embarazado a su enamoradita, ambos de 18 años y sin visos de formar una familia estable, al final, la única víctima de toda esta barbarie, será la creación de este par de imbéciles del siglo XXI.
Mientras que toda esa mancha de –supuestamente-  defensores de la vida ocupaban las calles, ese día en todo el país se habían realizado más de mil abortos -todos clandestinos-,  sumarán al final del año más de 400,000. 
Dentro de esas impresionantes cifras, encontrarás miles de mujeres interrumpiendo un embarazo no deseado, pero con la diferencia de que aquellas que cuentan con los recursos suficientes recurrirán a profesionales y lugares apropiados, mientras tanto, las más pobres se conformarán con un cuarto oscuro y escondido, y en condiciones insalubres terminarán con alguna infección, engrosando así, esas  miles de muertes provocadas por esas  malas prácticas.
“Salvemos a los dos, marchemos por la vida”, decían los que participaron en esa manifestación, sin saber o sabiendo – y es lo más terrible- que oponiéndose a reformas que intentan tratar este problema, están apoyando irracionalmente la muerte de miles de mujeres pobres, además de seguir conservando esos 400,000 abortos clandestinos.

viernes, 3 de abril de 2015

Luis Delgado Aparicio y el destino irónico

No hay muerto malo ni  novia fea dice el dicho popular, y es cierto, porque lanzar infundios contra el que no está presente o valorar a una dama solo por su apariencia no es de caballeros.
Por eso, estas líneas no tienen ese propósito, solo narran unos hechos acaecidos en nuestro país y que nos hacen pensar lo irónico que es el destino.
Hace algunos años cuando el régimen fujimorista estaba en su máximo apogeo, era común ver a  sus voceros  más importantes apoyando con burlas, gritos, sino con amenazas las normas, acciones o los abusos de ese gobierno, destacando dentro de ellos: Marta Chávez, Luz Salgado y el conocido "Saravá" Luis Delgado Aparicio, un popular hombre de radio, difusor de lo que él mismos denominó la música afro latina caribeña.
En esos años noventa, una noche, como de costumbre, después de llegar de la universidad, me puse a mirar “24 horas”, llamándome la atención los llantos de una mujer delgada y con gafas de aumento que reclamaba la desaparición de un familiar en una universidad de Lima, no estoy seguro si era su hermano o esposo, lo cierto es que se la veía muy consternada y abatida y sobre todo impotente porque no hallaba respuesta a sus reclamos. Más tarde me enteré que era uno de los familiares de aquellos estudiantes desaparecidos en la Universidad La Cantuta de Lima.
Días después, de nuevo en el mismo noticiero, a Luis Delgado Aparicio le preguntaron sobre los reclamos de aquellas  mujeres que acusaban al gobierno de Fujimori de la desaparición de sus familiares. Luis Delgado Aparicio con un tono soberbio e insensible, contestó que aquello era  exagerado y que aquí no pasaba nada y que todo estaba de lo más normal. 
Nunca más –durante esa dictadura-  volví a escuchar algo sobre el tema.
Unos años después, una mañana,  despierto y enciendo el televisor y me encuentro con la noticia del incendio de una exclusiva discoteca limeña, las victimas de aquel siniestro sobrepasaban la veintena de jóvenes. Grande fue mi sorpresa al ver que dentro del tumulto de personas aparecía un rostro conocido, era Luis Delgado Aparicio que con lágrimas  en los ojos gritaba a las cámaras de televisión ¡justicia!  para con uno de sus familiares que se encontraba dentro de la lista de víctimas mortales de aquella  tragedia.

sábado, 21 de marzo de 2015

Brasil y el derecho a desarrollar armas nucleares

La reciente crisis política, el freno de su economía y las multitudinarias  protestas de hace unos días al mismo estilo del Maidán ucranio y de la Primavera Árabe,  no nos aparta de lo real y evidente que es el ascenso de Brasil como potencia mundial.
Más de ocho millones de kilómetros cuadrados  y sus doscientos millones de habitantes en constante crecimiento, con una población joven  que posee una energía e ímpetu que ya desearían la oclusión norteamericana y la envejecida Europa.
Estas condiciones del gigante  brasileño lo obligan  a jugar cada vez más un rol preponderante en el devenir de la historia y política de esta parte del mundo.
El reconocimiento a su importancia se expresa claramente al ser elegido el organizador de los mayores eventos a nivel global: el Campeonato Mundial de Fútbol del 2014 y las olimpiadas del 2016. Creemos que gracias a su posición geográfica su enorme extensión y esa numerosa población, esta vez,  no le ocurrirá lo mismo que a ese  México de 1968 y 1970, cuando también el país azteca fue elegido organizador de los mismos certámenes,  con grandes expectativas por ser la supuesta potencia latinoamericana emergente, pero, al final, resultó siendo con el tiempo un rotundo fracaso, al  convertirse en la actualidad lo que todos estamos presenciando una verdadera tierra de nadie y casi un estado fallido.
El años pasado, los medios de comunicación internacionales,  difundieron un Brasil en caos y sus principales ciudades tomadas por las protestas,  opacando en cierta medida las celebraciones en vísperas del mundial. Pero, también,  demostraron dentro de toda esa murga que en ese país se respira tal libertad  y democracia que el pueblo todavía tiene licencia para que sus reclamos tomen las calles sin que resulten muertos, cosa imposible de ver actualmente en otras  democracias, sino veamos el caso de Ferguson en los EEUU.
Es que la democracia brasileña se ha afianzado,  tanto así, que no sería exagerado afirmar que si estuvieran vivos Thomas Jefferson y Benjamín franklin se sacarían el sombrero por los avances realizados en el tema.  
Brasil, debe asumir lo que es hoy, una verdadera potencia mundial. Por lo tanto debe estar a la altura de otras que existen en el mundo, equiparándose con ellas en todos los campos,  desde el plano social hasta el militar. Por estas razones está en la obligación de utilizar la energía nuclear para su defensa.
Si bien es cierto que en 1998 el estado brasileño firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear, hoy en el contexto internacional que se está viviendo, ese tratado debe reconsiderarse.
Observo en el mapamundi aquellos países que poseen armas atómicas y es incoherente que Brasil con semejante extensión de territorio y esa numerosa población no forme parte de ese grupo de potencias nucleares.


viernes, 13 de marzo de 2015

Arturo Pérez-Reverte: Sin cultura no hay futuro

El escritor y académico Arturo Pérez-Reverte contesta algunas preguntas al diario “El País” de España sobre su reciente novela  'Hombres buenos' la oportunidad perdida de España.
Arturo Pérez-Reverte habla de frente. Incrusta los ojos en el otro y suele desplegar una artillería verbal que deja metralla flotando a lo largo de la charla. Es un tipo forjado entre libros, mar, infiernos y camaradas. Un desobediente con lealtad, un insurgente con normas, un inquebrantable con grietas de entusiasmo.
Su última novela tiene el siglo XVIII como escenario. Y en la embocadura de ese teatro que en España fue siniestro y en Francia incendiario convoca pasiones y demonios para hablar de una amistad, de una idea de progreso, de una trama de conspiraciones y de una apuesta quebrada por sacar a España de la superchería, la intransigencia, el veneno de los altares y la intolerancia.
El artefacto se titula 'Hombres buenos'. Lo publica Alfaguara. Y es la historia de una amistad sincera en el muladar de una gran derrota. Es el Siglo de las Luces, que triunfa en París con la 'Encyclopédie' deDiderot D'Alambert como bujía, mientras aquí sólo queda un tinglado de candelillas. Una cutrez de conspiradores. De intelectuales con meninges de sebo. Y también de hombres dispuestos al progreso convocados por la Real Academia Española y dispuestos a soportar un pronóstico de traiciones, de aventuras y de chanzas que son aquí parte del mejor galope 'revertiano'.

P. Dos académicos con el encargo de adquirir en París los 28 volúmenes de 'L'Encyclopédie'...
R.Ellos son los hombres buenos. Los que lucharon por  el progreso sorteando la violencia histórica y casi genética del español, la incultura atroz de este pueblo y la vileza al relacionarnos que no se da en otros países.
  P.  Es la novela de esa España que no pudo ser.
  R. Exacto. Al final triunfa el cerrilismo. Porque siempre hay alguien que impide que prosperen los demás. El XVIII fue un gran siglo, el que pudo hacer que España saliera del agujero. Teníamos gente culta, academias, militares que leían, marinos científicos... Y Francia era el modelo, pero con la Revolución Francesa, el regicidio de Luis XVI y la invasión napoleónica, Francia se convirtió en el enemigo.
P.  ¿Qué falló?
R. Lo de siempre. Nosotros. Pero es que siempre hemos sido de polos opuestos. Aquí hemos tenido una derecha vil, turbia y malintencionada alimentada en sacristías y púlpitos, pero también una izquierda (aunque esos conceptos entonces no existían) demagógica e irreal que se manifiesta plenamente en la Constitución de 1812, que es excesivamente utópica. Esos dos extremos se necesitan mutuamente, pero ninguno de ellos quiere convencer sino exterminar. Y en medio, la gente buena que intenta sobrevivir a esos hijos de puta que les intentan hacer la vida imposible.
P. Y debajo de todo, la religión.
R. No quería que este fuera un libro antirreligioso. Aunque buena parte del desastre español se lo debemos a la Iglesia católica. Cuando escarbas, en el XVIII tropiezas permanentemente con la religión. Su presencia es el gran obstáculo de la modernidad. Y eso no quita que haya creyentes extraordinarios. De hecho, quien da permiso para que en la RAE entre L'Encyclopédie fue un inquisidor. Pero la Iglesia, como institución, fue la gran enemiga de la Ilustración. A los hombres buenos los encadenó la Iglesia católica.
P. ¿Aquel momento roto fue el principio del fracaso?
R. Uno de ellos, sí. Quizá el más relevante. De ahí mi melancolía, porque nunca volveremos a tener como pueblo esa ingenua esperanza. Estamos ya muy contaminados de derrotas. Nos hemos llegado a odiar tanto que no será posible reconciliarnos.
P. No es muy estimulante.
R. Pues estoy seguro de que es así. Sólo se es virgen una vez. Éramos brutos, analfabetos, violentos pero vírgenes. Y había gente buena que podía sacarnos de ese cerrilismo... Ahora ya no puede ser.
P. ¿Dónde están hoy sus hombres buenos?
R. Donde siempre, aquí al lado. pero no los vemos. Esta novela es un homenaje a ellos. Pienso en algunos de los compañeros de la Academia a los que homenajeo en esta novela: Antonio Mingote, Gregorio Salvador, Antonio Colino, Francisco Ayala... Pero es verdad que son menos, se les oye menos y están anegados por una ola de mediocridad incluso dentro de la Academia. A la RAE la respeto por ellos. Yo no quería ser académico. Cuando me llamó la Academia fueron esos hombres buenos quienes me enseñaron a respetarla... En cualquier caso, es muy difícil ser hombre bueno en este país.
P. ¿De qué sirve este libro?

R. Para conocer aquello y para entendernos algo mejor. Pero también para defender la cultura como lo único que nos puede hacer mejores. España volvió la espalda a la cultura hace demasiados años. Y con este Gobierno de ahora, que directamente la desprecia, pues estamos jodidos. Están negando el futuro a la gente. Sin cultura no hay futuro.


Cualquier parecido con nuestra  realidad es pura coincidencia

viernes, 6 de marzo de 2015

Patriotas, espías y un nuevo estado de la unión

Resulta paradójico y hasta con un cierto aire a doble discurso escuchar al presidente Humala exigiendo explicaciones sobre el caso de espionaje a los chilenos y por otro lado se permita el ingreso de un importante contingente de soldados estadounidenses a nuestro suelo patrio.
Según las agencias internacionales ingresarán a nuestro territorio para asesorar en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico un importante número de efectivos del ejército norteamericano llegando para el mes de setiembre a ser unos 6,000 marines. Con esto los EEUU tendrán  más presencia militar en el Perú que en la misma zona de conflicto de Ucrania. 
Pero, bueno, seguro que nuestras autoridades que  siempre están pensando en la patria habrán tenido sus motivos para permitir el ingreso de estos militares extranjeros a nuestro país.
Y justamente, debido a toda esta coyuntura, no puedo impedir que mi imaginación vuele libremente, un poco, y en esos delirios vea al Perú como un estado más de la Unión Americana.
¿Qué ocurriría si nuestro país formara parte de los EEUU como el estado número 51?
En esa supuesta realidad, nuestro idioma oficial sería el inglés, lo cual me parece práctico, ya que esta lengua es la más difundida en el mundo y nos ayudaría mucho para tener acceso a más y mejor información en todos los campos.
Ya no habría un presidente de la república sino un gobernador del estado.
Por la eficiencia de la cultura anglosajona seguro que todo sería más ordenado y organizado, desde las calles hasta las instituciones públicas.
Seguro que también el ingreso per cápita del Perú crecería, ya que en esa nueva realidad no se podría permitir que un estado integrante de la mayor potencia del planeta mantenga el actual paupérrimo ingreso per cápita de 8,000 dólares, seguro que con el aporte y las subvenciones de Washington este ingreso tendría que equipararse con el resto de la Unión, incrementándose a más 30,000 dólares.
Un profesor del estado denominado Perú percibiría un sueldo equiparado con un docente de Miami, incrementándose a alrededor de 4,000 dólares promedio y este incremento también se daría con el resto de profesionales como los médicos, ingenieros, etc.
Las carreteras y ferrocarriles del Estado peruano tendrían que tener los mismos estándares que la metrópoli estadounidense, por lo tanto, ciudades como Lima, Trujillo y Arequipa tendrían sistemas de transportes tan modernos como los que existen en Miami o San juan de Puerto Rico.
En el aspecto de salud el número de médicos y hospitales aumentarían al promedio nacional estadounidense, sobre todo en calidad y tecnología.
Siendo pragmático y poniendo todo en la balanza, al final resultaría beneficioso para la mayoría de los peruanos formar parte de los EEUU ¿no les parece? 

miércoles, 4 de marzo de 2015

Los aristócratas bárbaros

Como ya se ha hecho común en estos tiempos de fundamentalismo neoliberal e inequidad. Según los medios de información, el mayor orgullo que debemos tener la mayoría de peruanos (alrededor de 30 millones de almas) es sacar pecho, no porque tenemos la mejor educación, las mejores autopistas, la mejor salud o las más extensas redes de ferrocarriles, sino que  tenemos dentro de nosotros a seis connacionales como los más ricos del planeta, según la irónica  revista Forbes.
Ni la caída del petróleo y ni la inestabilidad monetaria han logrado siquiera hacerles perder un centavo en sus enormes fortunas, y claro, cómo no va ser, si aquí, en perusalem, las reglas de juego está para que ellos siempre ganen.
Al final, como decía mi abuela, que les haga provecho.
Pero, lo que me motiva para escribir esta nota es el grado cultural de estos denominados: los más ricos del Perú. Qué harán en su tiempo libre. Serán asiduos lectores, deportistas, amantes de la naturaleza o habrán sucumbido a una decadente vida de vicios y trastornos.
¿Qué hacen estos personajes con sus enormes fortunas ahora que se han hecho públicas, si sabemos que la vida que les resta no les alcanzará para gastarlo?
Y ya lo expresó alguna vez Mario Vargas llosa y otros escritores sobre la incultura y el mal gusto que ostentan este grupúsculo que conforman la élite nacional y que dicho sea de paso, sobran los dedos de mis manos para contarlos.
Leo sobre aquellos Rockefeller y tantos otros millonarios de otras latitudes que construían impresionantes bibliotecas y centros culturales para sus ciudadanos  y los comparo con estos peruanos que salen en esta lista de Forbes y me pregunto si en los últimos años han destacado alguno de ellos como mecenas o donantes de bibliotecas o siquiera de algún parque  para  alguna de las ciudades peruanas.
Nada de eso, solo son depredadores nada más. Infames y egoístas, que colaboran mucho para que este mundo sea cada vez peor.
Y honestamente solo despiertan indignación para cualquiera que se siente integrante de una especie tan social como es la raza humana.
Más bien, creo, que los medios deberían guardarlos en el anonimato, por respeto al resto,  como lo hacen los más ranqueados pillos de este callejón.

domingo, 15 de febrero de 2015

Asu Mare, regando tanta mierda

Mira, no conozco ni quiero conocer a sus hacedores, pero sé que por menguar el hambre muchos anónimos y anónimas se atreven a hacer tanta porquería, ahí están como ejemplo en  mi urbe la avenida Jesús y todas sus madrigueras en donde por una determinada suma entregan todo hasta el poto.
Mira, este país es tercermundista por convicción  y muchos colaboraban para que esta condición no cambie, así que hay tanto hijo de puta que aprovecha esta condición de la mayoría de la población  para sacar provecho y cumplir muy bien su papel de pendejo y timador.
Lo ignorante y cerril  está muy difundido y es evidente que los más mierdas aprovechan este establishment para hacer que esta mugre continúe perpetuamente. En ese contexto y sabiendo esa condición de bufones dentro de esa farándula los  han elegido para colaborar con toda esta mierda y lo han  hecho muy bien, tanto que les  han dado la oportunidad de repetir ese bodrio llamado “Asu Mare”.
Ese film es sucio y mediocre pero para la salvajada les da  como anillo al dedo. Se habla dentro de este desperdicio fílmico  todos los prejuicios que congelan a este país en el siglo XX y no dan siquiera una solución para poder cambiarlo, solo entregan  un triste espectáculo para poder con la panza llena,  reírse  y alimentar tanta ignorancia e incultura.
En esta  segunda parte repiten esta pamplina, no habiendo siquiera un mínimo de argumento para considerarla  una película para el recuerdo.
Está claro esto, los más poderosos han elegido esta tierra milenaria para timarnos y vendernos lo peor. Nos va salir caro y saldremos perdiendo. Los medios colaboran con todo esto, el cáncer la infelicidad se difunden con la estafa de que todos serán  Bill Gates y en ese camino  depredarán y matarán.
Ese bodrio de “Asu mare” colaborará con toda esta basura, junto con sus proletarios Carlos Alcántara y Johana San Miguel, son los que junto con todos estos mercachifles ensucian a una sociedad joven que intenta salir dignamente del subdesarrollo.  


sábado, 7 de febrero de 2015

El monorriel de Arequipa, 1,200 millones de pendejada y cojudez

Que tal caraduras. Esto por lo sucio y maloliente, se parece  más a lo  sucedido con el tren eléctrico de Lima allá por los años ochenta, en donde, se destapó tremenda red de corrupción con el caso Siracusa y Tralima, tejido en el gobierno de Alan García, por lo cual ese ex presidente fue declarado reo contumaz.
Y siguiendo esta costumbre, hace unos días salió el alcalde de la ciudad anunciando orondo que definitivamente se iba a realizar en nuestra ciudad el proyecto del tan anunciado monorriel, y en el cual se invertiría la suma de 1,200 millones de dólares. Luego, con los días,  tuvo que venir el mismo ministro de transportes para aclarar que en realidad se iba a invertir  mil doscientos millones pero no de dólares sino de nuevos soles. 
Sea en dolares o en soles, solo con ver la nueva ruta que seguirá, no se necesita ser un gran experto en el tema como para deducir que este trencito no  va a  solucionar el problema del transporte de nuestra ciudad, solo se convertirá en el ejemplo más grande de despilfarro hecho en la historia de la urbe.
Estos idiotas destinarán  1,200 millones de dolares en una obra por demás insegura y obsoleta para una ciudad que crece continuamente y sobre todo altamente sísmica. 
1,200 millones, limosnas de un centralismo que asfixia a los arequipeños. 
Para una urbe como la nuestra de casi un millón de habitantes, la política egoísta de la capital nos estrujan en el rostro esta minucia, sabiendo que cuentan con esos recursos suficientes como para construir un sistema de transporte que realmente sirva a esta ciudad, como un verdadero metro,  y porque no, hasta uno subterráneo que pase por debajo del centro histórico.
Me sobran eufemismos para intentar nombrar a esta manada de ruines y malintencionados que han elegido este juguetito  propagandístico llamado monorriel, excusa perfecta  para la malversación indiscriminada, dejándonos a cambio una infraestructura inservible y peligrosamente elevada para una ciudad altamente sísmica como la nuestra, y sin opción a expandirla, como si ocurriría con otro sistema de transporte como un metro superficial o subterráneo.
1,200 millones,  mal invertidos como lo hacen los pueblos más bárbaros, porque Lima y su macrocefalia es así, irracional y miserable, al negarnos un verdadero metro. En otros países, donde su capital es más equitativa con el resto, han construido impresionantes infraestructuras, como la primera línea del metro de Valparaíso, cuyo costo rondó los 1,000 millones de dólares, contando con varias estaciones subterráneas; o el recientemente inaugurado metro de la ciudad de Panamá, cuya inversión fue de 1,452 millones de dólares, 16 kilómetros en construcción incluyendo un tramo soterrado; o el  metro de Valencia en Venezuela, que para su primera línea se invirtieron 700 millones de dólares, un sistema que además se encuentra en constante expansión.
Esos ínfimos mil doscientos millones de soles y el proceso de desarrollo que está tomando este proyecto del monorriel, nos demuestran que sí existen los recursos, lo que escasea claramente son las buenas intenciones y el sentirse identificado con los problemas del resto de pueblos que integran este país, solo hay autoridades miserables que sobreponen sus propios intereses y los acuerdos por debajo de la mesa, sobre unas obras que realmente sirvan a la población. 
Es lógico que detrás de todo esto existan enormes intereses y que probablemente en el futuro cercano supurará a la luz pública como siempre ocurre en lugares donde el cochambre está muy generalizado.
Da mucha tristeza  ver como se desaprovecha esta gran oportunidad para desarrollar a Arequipa. Hoy somos testigos de cómo frente a nuestras propias narices se comete semejante bestialidad, porque Lima es corrupta, y su centralismo es injusto y es la principal causante de nuestro atraso. 
Arequipa por lo que es, se merece un metro y uno subterráneo. Pero, la miserable barbarie limeña nos impone una vez más este ridículo y peligroso monorriel.
Yo, particularmente, viendo a ese trencito suspendido a varios metros del suelo, y sabiendo, que esta, es tierra de temblores y terremotos, tendría que ser un verdadero cojudo para subirme a ese alambique mortuorio. 


lunes, 26 de enero de 2015

Pablo Iglesias, el mesías español


El triunfo de Syriza en las últimas elecciones parlamentarias de este domingo en Grecia, ha motivado  que el sistema y su casta se coman  las uñas de solo pensar que la “pesadilla” de ver en el poder a  la agrupación política PODEMOS y a su líder Pablo Iglesias como jefe del gobierno español se vuelva  una realidad cada vez más cercana.
Pero, quién es este personaje que ha puesto de vuelta y media a la política española.
Pablo Iglesias y su agrupación política PODEMOS, apareció de pronto en la escena  ibérica después de sus  exitosos resultados en las elecciones europeas del año pasado, donde obtuvo 5 escaños convirtiéndose en uno de los partidos más votados de su país. Menospreciados por sus poderosos adversarios, hoy se ha convertido en la principal fuerza política.
Si algo caracteriza a sus seguidores es que provienen de distintas tiendas políticas, que van desde el PSOE hasta el PP. Bien lo dijo el mismo Pablo Iglesias: “los padres de PODEMOS han sido el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, con sus desaciertos”.
Para que uno entienda del impacto que ha tenido PODEMOS y Pablo iglesias en la sociedad española, lo resumiría  Joaquín Sabina con sus palabras: “si no hubieras aparecido, te hubiéramos creado”, o aquella niña de nueve años en un mitin en la ciudad de Valencia cuando se le  acercó para entregarle una nota que decía: “gracias por devolverle la ilusión a mis padres”
Es que Pablo Iglesias dice las palabras que el español quiere escuchar, mete el dedo en la llaga,  señala y nombra a los verdaderos responsables de esta crisis, empresarios y clase política tradicional y todos esos gobiernos de “golfos e inútiles”. Por estas razones, las  grandes cadenas le han cerrado las puertas, quedándole la internet como único medio para poder dar a conocer sus propuestas que ha calado hondo en la conciencia de todo ese pueblo.
Es que es cierto, esa política económica desigual e injusta que multiplica el desempleo y la pobreza ha hecho mucho daño a España,  indignando a ese pueblo mayoritariamente instruido, que  hace notar su reclamo apoyando esta opción.
Ahora que el Perú gira en torno a un mismo libreto, Pablo Iglesias, estaría proscrito, y su nombre y propuestas serían blasfemias para este fundamentalismo neoliberal defendido por los grandes grupos económicos y la prensa en general, y cómo no, por ese rosario de presidentes que el pueblo ha elegido engañado por sus falsos caretos.
Para los noticieros y diarios locales hablar de desarrollo es titular en sus portadas el número de ricos que ahora veranean en Miami, o  si los autos de lujo han aumentado en ventas. Mientras tanto,  se olvidan que el seguro social es una porquería y la educación peruana es  última de Sudamérica y que los más jóvenes y  ancianos de este país son las principales víctimas de este modelo económico inhumano. Obvian las protestas de los jóvenes peruanos por una ley abusiva y censura los rostros de decepción de los ancianos al recibir esa burla del FONAVI.
Todas estas fórmulas que hoy experimentan en nuestro país, ayer aplicaron en España, y hoy vemos los resultados. Pero España tiene una base industrial y profesionales cualificados junto con una población instruida que pronto la sacarán del hoyo; mientras tanto, yo me pregunto, aquí, qué ocurrirá con el Perú, si hasta la fecha no hemos alcanzado nada importante, salvo inequidad, subempleo, desindustrialización e incultura.
PODEMOS y Pablo iglesias, son la reserva de la dignidad del pueblo español. En cambio, aquí, todavía vemos muy lejano la aparición de algún personaje y agrupación política lo suficientemente civilizada y decente como para que proponga verdaderos cambios en beneficio de la población peruana. Solo hay hordas de salvajes, curtidos en el saqueo y la corrupción.    

jueves, 22 de enero de 2015

Alianza del pacífico y el futuro sombrío del Perú


“Dime con quién andas  y te diré quién eres”  dice el dicho popular.  Un día Alan García,  sin mediar plebiscito alguno  nos despertó con la noticia de que formábamos parte de una llamada Alianza del Pacifico. Fue tan precipitado   y   sorpresivo  esto,  que  no dejaba de despertarme dudas, sobre todo por la premura de su concepción, ensombreciéndolo como un acto forzado por algo o por alguien,   como cuando  eras niño y sentías  que tus padres a empellones  te obligaban  a estar con gente que no querías.   
¿Una alianza junto a  Chile,  Colombia y  México? Honestamente era como reunirse  con los  malos de la película y en cierta medida  también significaba  ir en contra de la historia y en lo que en este momento  están escribiendo los pueblos latinoamericanos.
Colombia, violenta y corrupta, su inequidad  ha obligado a una diáspora a muchos de sus pobladores.  Chile, antítesis histórica,  el judas de Sudamérica que sigue manteniendo esa humillante política en contra de muchos compatriotas. Y México, la top en decadencia, podredumbre  social  y su televisado narco estado y genocida. Bonitos indeseables   con los que tenemos que codearnos.
El caso mejicano es el más exagerado, son más de cien millones de hacinados en la meseta de Anáhuac,  salvo raras    excepciones, son cien millones de víctimas de sus propios prejuicios.  La ignorancia propagada  las veinticuatro horas del día por las pantallas de Televisa y otras cadenas parecidas han  vuelto a gran parte de ellos  tan torpes y desordenados como “el  Chavo del Ocho”, otros  tan cerriles  como ese  grupo de mierdecillas en ese programa de culto latinoamericano, haciendo  burla  del profesor “Jirafales” cuando este, intentaba llevarles  algo de civilización, y otros  tan superficiales,  segregacionistas,  arribistas y violentas como la misma “Doña Florinda”,  y tan ociosos y corruptos como el conocido  “Don Ramón”.
Alguna vez, Gisela  Valcárcel,  cuando le fue yendo mejor económicamente, uno de sus primeros viajes que realizó al extranjero fue a México. Cuenta que después de bajar del avión  y abandonar el Benito Juárez esperó encontrarse con aquellos  rostros  que  veía  en las  novelas,  series y películas que mostraba  la filial de Televisa en el Perú.  Pero, grande fue  su decepción al ver que la gran mayoría de mejicanos no poseían esos  rostros blancos  y europeos, sino, más bien,  eran morenos e indígenas. 
Esa es la realidad de México, un pueblo mohíno  y transido. El  bicentenario ha cogido al estado mejicano corrompido hasta la medula. Es tal la podredumbre  que a estas alturas  ya no se puede diferenciar a una autoridad pública de un mafioso del narcotráfico. Cuando alguien por dignidad quiere alzar su voz de protesta, ese estado no pestañea  ni lo duda un segundo para utilizar la masacre y el genocidio para acabar con esas protestas casi siempre de estudiantes, porque saben que matando a los más jóvenes acaban con el mal desde temprano. Ahí  están  la conocida masacre de Tlatelolco  y  últimamente en Iguala.  
El mejicano está solo porque nadie correrá en su ayuda, y lo peor es que no existe una conciencia nacional  porque si se encuentra algo parecido, esta, ya ha sido apropiada por televisa   y se encuentra digitada al antojo por sus élites.
Esa receta que se vendió a Méjico  durante el pasado siglo, de hacerles creer que son occidentales, ha fracasado, porque México no es Canadá ni Estados Unidos.
México, es un pueblo milenario aunque sus  medios de comunicación digan lo contrario y los haya desvinculado  de sus verdaderas  raíces  haciéndoles creer que son feos y despreciables, resignándolos a una eterna suciedad y corrupción.
Ese es el gran problema de México, aun no acepta su rico pasado y no lo interioriza  ni lo ha inspirado para crear una nación más moderna y autentica.
El modelo mejicano ha fracasado,  porque solo produce inequidad,  corrupción y muerte. Es un modelo inhumano y autodestructivo.
Pero lo más triste de este culebrón es que este modelo  hace buen tiempo se intenta implantar en  nuestro país.  Algún grupo de  idiotas en este país,  sigue  obstinado en hacernos creer que estas recetas llenas de inequidad desindustrialización, injusticia social, egoísmos, frivolidad, televisión basura, incultura,etc., son la solución para nuestros problemas; pero no saben que esta fórmula produce baja autoestima dentro de ellos  y tal  desánimo  y desvalor,  que se manifestará más pronto que tarde en caos,  corrupción y violencia.

lunes, 12 de enero de 2015

Mariana Ramírez del Villar, "Esto es guerra" y su guerra étnica

El Perú es un país muy diverso, en todos los sentidos, desde los climas, biomas,  culturas y  sobre todo etnias. Y esto cualquiera se daría cuenta, solo con salir y caminar por sus ciudades. Hasta dentro de una familia peruana muchas veces se logra ver estas diferencias de colores y matices.
El mundo también es diverso:somos 7,000 mil millones de seres humanos con cientos de idiomas, culturas y pueblos.
Dentro de una convivencia democrática sana, debe existir el respeto y la tolerancia a esta diversidad que es una característica primordial, sobre todo de  nuestra sociedad, pero esto no ocurre así.
Uno de los grandes males de nuestro país es la ignorancia, la incultura, y esto produce al que lo padece enormes prejuicios, supersticiones y estereotipos. Muchos de estos ciudadanos que sufren esta especie de enfermedad endémica cuentan con cierto auditorio sobre todo en países como el nuestro, tercermundistas.
En un mundo, en este momento, conmovido por los acontecimientos en Francia, provocados por la intolerancia y los extremismos, los peruanos debemos entender lo dañino que significa difundir, imágenes e ideas etnocentristas y aquellos fundamentalismos como los de tipo racial.
La denominada televisión basura peruana hace buen tiempo tiene como uno de sus programas emblemáticos a “Esto es guerra”. Y nos preguntamos: ¿Quiénes son los creadores de semejante bodrio?
Pues, una de sus productoras es la señora Mariana Ramírez del Villar. Con propios méritos –digamos malas artes- ha salido a la palestra, mostrando su fundamentalismo, aferrada  a un odio visceral en contra de lo multirracial y diverso: Este radicalismo lo justifica con “fórmulas exitosas”, escéptica del daño que hace al resto difundiendo el racismo por las pantallas. Sorprende, siendo hija de un nacido en Arequipa, tierra orgullosa de su mestizaje.   
Es que es cierto, existe  un grupúsculo, bárbaro e ignorante que maneja la televisión peruana, que le importa un huevo de pato el resto, pero,  nadie puede detenerlos –ni siquiera las buenas intenciones de algunos ni las leyes-, son gente mala, que por el afán de lucro difunden con ventilador los prejuicios raciales para que el peruano involucione en caos. Y todo este atropello ya está dando sus frutos, cuando unas madres y sus hijos –así de idiotas como para seguir ese programa- se indignaron el otro día,  ante el maltrato y desencadenaron esa violencia, una violencia que siempre aparece con el racismo y la discriminación.
La señora Mariana Ramírez del Villar en su programa “Esto es guerra” ha volcado una especie de guerra étnica de superioridad racial en contra de la mayoría de peruanos, se aprovecha de ese telespectador vulnerable y les da lo que quieren, haciendo el triste papel de proveedor de adictos. Ella y su equipo, no sé a saciado con ese libreto decadente que descarría a la juventud peruana con su  racismo, porque, ahora, amenaza a los más jóvenes  con su “Esto es guerra teens”.
La adolescencia es una edad crítica en el desarrollo del ser humano, en este periodo este joven homosapiens busca modelos de conductas, que al encontrarlos, mal o bueno, influenciaran en su pensamiento y acciones, y lo llevaran por el resto de sus vidas. 
Los adolescentes como menores de edad deberían  ser protegidos por el estado, pero, parece que ahora serán presa fácil de las malas intenciones de estos grupos intolerantes.
En el mundo el racismo y los fundamentalismos siempre han provocado violencia y nuestro país no es ajeno a ello. Lo más terrible, es que existen peruanos que lo difunden impunemente.
Una sociedad peruana pacífica será más tolerante y respetuosa con su diversidad, y personas como la señora Mariana Ramírez del Villar no colaboran con esta intención de poner un granito de arena para construir esa paz en nuestro país. Una forma sería  mostrando una televisión peruana real, sana, con sus verdaderos y variopintos rostros.  
La madre de “Esto es Guerra”, la señora Mariana Ramírez del Villar, debería dejar el conformismo  de las formulas supuestamente ganadoras y atreverse a ser pionera en algo. Una forma sería, enseñando  al peruano que forma parte de un país diverso y multicultural, y esto, siempre formará parte de nuestras principales riquezas.