domingo, 28 de diciembre de 2014

La ley Pulpín y la Histórica jornada de la juventud peruana


“La esperanza es lo último que se pierde” había escuchado decir, y yo,  hace buen tiempo la había perdido. Tengo mis razones, si bien pertenezco a una generación X,  que igual no hizo nada, hoy en día, al escuchar sus conversaciones frívolas y al verlos caminar por sus universidades privadas y públicas desorientados brotándoles de sus oídos unos delgadísimo cordones umbilicales uniéndolos a su única fuente de vida y que el mismo  Steve Jobs había prohibido a sus hijos,  asentía en definitiva que toda esta generación de jóvenes era la más idiota de todas.   
Mientras que en Chile surgía una camada de lozanos líderes políticos como Camila Vallejo, que intentaban darle un aire renovado a su país, aquí la presidenta de la federación de estudiantes de la católica, Sigrid Bazán, desde su ridícula visión de izquierdista “andaluza” mostraba su mayor dialéctica en unos  anacrónicos y decadentes prejuicios al oponerse visceralmente a la enseñanza del idioma quechua dentro de las universidades “cholas”.
Con este tipo de ejemplos se veía al futuro de nuestro país completamente jodido.
Quien diría que en este mes de diciembre aparecería esa luz al final del túnel, porque mientras los medios de comunicación preparaban a los peruanos el nacimiento y el pavo para la noche buena, en las calles de la ciudad de Lima se estaba escribiendo una historia distinta cuando una nueva generación de jóvenes irrumpía en este escenario monótono y necio.
Las veces que había leído sobre las jornadas de Mayo de 1968 en París y sus repercusiones en el resto del mundo, me convencí que nunca lo vería aquí. Pero estaba totalmente equivocado, porque después de ver las imágenes de aquellas protestas, nos hemos dado cuenta que todavía existe dentro de nosotros esa casta de jóvenes que no han perdido aun aquellas ansias que te instan a mejorar tu sociedad. No se han quedado con los brazos cruzados, como quizás yo lo hice alguna vez, todo lo contrario, con los mismos bríos de aquellos jóvenes en Paris, hoy me han demostrado que el Perú es un país de gente digna y no lo que otros intentan hacernos creer: una tierra de muertos de hambre que se venden al mejor postor y se conforman con el desprecio y las limosnas.
Estos días he vuelto a creer en este país, gracias al ejemplo que me ha dado esta juventud que no muestran los conocidos medios de comunicación y que una oprobiosa ley esclavista los ha obligado a hacerse notar.
Mañana lunes 29 de diciembre habrá una tercera jornada de protestas contra la denomina ley Pulpín. Será más numerosa que las anteriores, y también pacífica, nadie lo sabe. Lo cierto y más importante que rescato de todo esto es que existe un buen sector de la juventud consiente de su realidad y sobretodo con una autoestima suficiente que lo insta a exigir respeto para con ellos y para con su futuro, uno verdaderamente digno. 

sábado, 20 de diciembre de 2014

Los peruanos y la nieve










Dos personas con cierto acento cusqueño mascullaban cerca. Era mi oportunidad para averiguar con qué frecuencia caía  nieve en el ombligo del mundo, así que me acerqué hacia ellos  y les hice esa pregunta.  Pero, debí  suponerlo,  porque  olvidé que  estas poblaciones   producto  del maltrato y el prejuicio capitalino  los han llenado de tales complejos y  vulnerabilidades que se les empeora  con la  ignorancia;  lo ocultan muy bien, hasta que afloran  espontáneamente  cuando un incauto les hace esta simple e inocente pregunta, porque  se erizaron tanto,  como si les  hubiera   mentado  la  madre. 
No hay que ser un experto peruanólogo para saber que ridículos complejos  se esconden detrás de la  reacción que tuvieron  aquellos cusqueños, porque son  los mismos  síntomas que encuentro también en muchos peruanos.
La nieve,  hermosa  e inolvidable experiencia  cuando  cae  alrededor,  envuelta en una  álgida brisa,  y sobre todo cuando  sus copos se diluyen  en la palma de tu mano.  Deseada por tantas ciudades  en el mundo  tal vez porque  les da cierta categoría, pero increíblemente aquí en el Perú  es vista con tal desprecio como el que tiene esta decadente cultura criolla sobre  el indio y los andes.
Hace  algunos meses  la  televisión limeña se encontraba  asombrada   comentando sobre  los estragos dejados por el friaje en esos inhóspitos páramos andinos.  La repulsa  en el rostro de Mónica Delta  no era por ver la desgracia de los campesinos  padeciendo  esas  gélidas temperaturas,  sino que sus gestos de aversión se debían principalmente al ver la nieve “estropeando”  todo el paisaje. 
Esa nevada que los habitantes de Sao Paulo, Madrid o Buenos Aires tanto la desean,  los limeños la desprecian,  porque su mentalidad  mórbida  lo relaciona  con su abominable sierra.  Esa nieve  para estos acomplejados  es sinónimo de serrano,  de indígena.
La nieve como consecuencia de los climas fríos, a través de la historia, casi siempre, ha estado relacionada con pueblos fuertes, laboriosos, disciplinados y también austeros,  que en su afán de  sobrellevar las gélidas temperaturas  forjaron con  el tiempo,  el esfuerzo y la previsión  prosperas ciudades y naciones.  Así nacieron Nueva york,  Washington,  Londres, Moscú, Beijing, Berlín o Tokio y hasta el mismo Cuzco. 
Aquellas  ciudades que no la tienen habitualmente, la desean enormemente, porque en el fondo saben lo que ella  representa. Tanto es su anhelo  por poseerla  que se vuelven imborrables en su memoria aquel  día,  aquel  mes o  el  año que hubo  la última nevisca,  así  esta haya ocurrido  hace  varias décadas. 
Pero, tristemente,  en el Perú, la nieve tiene otro significado, gracias a esa  visión enfermiza  de una Lima ignorante y prejuiciosa,  porque para ellos la nieve es fea   porque  simplemente es serrana,  y esas patologías  lo han diseminado por el resto del país  recrudeciéndose en la actitud que tuvieron esos  cusqueños  cuando les hice aquella simple pregunta.
Como envidio a Nueva York,  Berlín  o al mismo  Cuzco cuando las veo  cubiertas de nieve.  Antiguamente los peruanos convivíamos con  la nieve  cuando en mayoría habitábamos la región andina. Los Incas y Pachacutec  realizaron sus conquistas con la nieve alrededor, al igual que  Napoleón,  Genkis Kan,  Von Brauchitsch o ZhúKov.  
Hoy, que distinto seríamos,  si al menos un instante  experimentaríamos la sensación de ver caer la nieve. Que distintos valores, fortaleza y autoestima   hubiésemos adquirido. Seguro que no  estaríamos  soportando  esa cultura  desértica   y asfixiante,   decadente,  desordenada,  sucia y  tercermundista.
Hoy he decidido, alquilarme una casita  por la localidad de Imata a dos horas de aquí en la frontera entre Arequipa y Puno  y pasar  la  navidad  en un clima frio  y,  con suerte,   rodeado de nieve.


viernes, 19 de diciembre de 2014

Colegios de Alto Rendimiento - COAR, cuando la corrupción se enseña

Caminar entre tanta mierda es muy complicado, porque,  si te distraes puedes llegar a pisar una enorme y viscosa  masa de  caca que se te impregnara en la planta del zapato de tal forma  que el limpiarlo  te resultará  una tarea imposible. 
No necesitamos tener tan cerca esa mierda para sentirnos asfixiados por su fetidez porque  solo basta conocer a que grado la corrupción ha  infectado nuestra sociedad para que nuestro  asco se vuelva incontenible.
Creí que el decadente cochambre solo era privilegio de las UGEL, y que fuera de ellas,  existían algunas  iniciativas honestas para  construir un país mejor y que si se hacía  desde la educación siempre se vería como una labor loable y lúcida. 
Cuando  me enteré que el actual  gobierno iba a crear los denominados Colegios de Alto Rendimiento, me pareció una idea muy interesante,  porque ahora – creí -,   los jóvenes de altos desempeños y de pocos recursos de nuestra región tendrían un centro de estudios de acuerdo a su  desarrollo  y sobre todo que para lograrlo –seguramente- contarían con la guía de los mejores docentes de la región seleccionados cuidadosamente. Semejante patraña, la peor estafa que se está cavilando en este momento.
Una vez más llegó una denuncia al correo electrónico de nuestro blog. En ella nos cuentan que hace unos días hubo una convocatoria para cubrir la plaza de profesores de distintas  asignaturas para el denominado Colegio de Alto Rendimiento que se va crear en la ciudad de Arequipa. Muchos maestros se inscribieron creyendo que se trataba de un proceso  limpio  y justo, pero no fue así,  porque esta,  se ha realizado de una manera tan extraña  que se presta para enormes suspicacias.
En dicho proceso, el día 18 de diciembre se tenía previsto la publicación de resultados preliminares de los docentes aptos que pasarían a las siguientes  etapas, pero grande fue la sorpresa de los inscritos al ver que sus nombres no figuraban ni siquiera dentro de los no aptos,  a pesar,  de que algunos de ellos contaban –inclusive-  con maestrías y doctorados. Aunado a esto, el lugar en el que se realizaría  la evaluación escrita y presencial, lo han encerrado en un total hermetismo,  porque, según comunican, esa dirección solo lo conocerán mediante correo electrónico  los supuestos siete personajes que  salieron finalistas.
¿Por qué tanto hermetismo? ¿De qué  se ocultan estos truhanes?
Para nadie es desconocido el nivel de corrupción al que han llegado ciertos organismos del estado. ¿No será que todo esto es una muestra más de toda esta mugre?
Aparentemente, esta clandestina selección  no es más que la triste y patética muestra de que esos rótulos pomposos como “Colegios de Alto Rendimiento” al final solo son la careta tercermundista,  no de un verdadero centro de estudios de alto nivel,   sino,  que los infectos de siempre lo van ha convertir antes,  en  el triste refugio de ineficientes burócratas  elegidos a dedo por gente que les importa un carajo la honesta idea de brindar una educación con altos estándares de calidad  a los estudiantes sobresalientes y con escasos recursos de todo el país.
Quiero decirles a esos torpes miserables que no intenten burlar a los arequipeños, porque, han sido desenmascarados, y  no vengan con ese cliché de colegios de alto rendimiento, porque de “alto rendimiento”  solo tendrán siempre el nombre,  mientras no elijan de forma justa a los docentes que tendrán a su cargo la enseñanza de los jóvenes más destacados de la región.
Esta es la realidad,  siguen con ese cuento del desarrollo, mientras tanto siguen manteniendo ese pensamiento bananero de  la argolla y la dedocracia. Malditos corruptos de mierda, únicos culpables que  obstaculizan  siempre el objetivo de hacer nuestra sociedad verdaderamente  democrática y desarrollada, en su lugar lo convertirán en el triste ejemplo que se está viviendo ahora en México.


CAPITULO   II
LA CONCHA DEL COAR

En la primera parte  de esta corta  historia  de embustes  pedagógicos,  denunciamos  el descaro  y  las malas artes, como “métodos” utilizados  para  seleccionar a los docentes del COAR - Arequipa.  
Al ir hurgando  más sobre el tema nos encontramos que la encargada del COAR en nuestra región  es la señora  Florencia Concha.
Fuimos cándidos al indignarnos de esa forma oscura de selección  porque mejor hubiera sido conocer el nombre de la persona que estaba al mando de todo esto para entenderlo mejor.
Vaya joyita que ahora dirige el COAR- Arequipa, porque  hace algunos años,  en el cargo de gerente de educación, brilló con una típica gestión  de  bolchevique  corrupto.
La señora –según cuentan unos jubilados del magisterio-  todo lo que toca lo convierte en sórdido y sucio. Pobres niños, pobres jóvenes. ¡Qué tal estafa!
Confirmado entonces, ese COAR,  de “alto rendimiento”  solo  tendrá el nombre,  porque quedará  como  una muestra más del peor engaño que  se le puede hacer a lo mejor de nuestros estudiantes.
Brindarán una educación mediocre,  porque sus hacedores son mediocres, que seguramente mantendrán  todas esas taras que nos hacen girar en ese eterno subdesarrollo.
Si tú eres padre de familia y tienes pocos recursos  y piensas enviarlo a un
COAR, piénsalo muy bien. Yo en tu lugar no lo haría. Por el bien de nuestros hijos.  
Mira el ejemplo del Colegio Mayor creado por  Alan García, los alumnos fueron recibidos con  un plato de ají de gallina envenenado, muchos estudiantes terminaron  hospitalizados por intoxicación, ¿y por qué ocurrió esto?, por la sencilla razón y como ahora sucede con el COAR,  no seleccionaron   honestamente al personal que ahí labora. 

jueves, 18 de diciembre de 2014

¿Monorriel o Tren Ligero para Arequipa?

Desde este humilde blog catalogado por las redes sociales del exterior como uno de los más importantes de habla hispana por su contenido, hemos hecho notar continuamente  el enorme intereses que tenemos sobre el tema del transporte para nuestra ciudad;  nos hemos informado y esto no es de ahora sino que ya llevamos varios años recopilando datos sobre este asunto,  por esta razón nos sentimos en la obligación de hacer publica nuestra opinión.
Estamos de acuerdo con la iniciativa del gobierno para construir en Arequipa un tipo de transporte masivo moderno y sobre todo de tracción  eléctrica, y si este va ser un monorriel bienvenido sea. Hasta ahí perfecto. Luego leí en los medios escritos que junto al monorriel existía la posibilidad de construir un tren ligero. Si esto es así,  mejor aún.
Entonces, está claro,  lo que se necesita para Arequipa es un transporte eléctrico, pero si se trata de elegir entre el monorriel y el tren ligero, definitivamente el medio de transporte más conveniente para nuestra urbe es el segundo.
En una ciudad altamente sísmica  como Arequipa  los pilares que sostendrían al monorriel de ocurrir un fuerte sismo serian  de enorme riesgo para sus numerosos usuarios, y después de observar las imágenes  de aquellas enormes columnas colapsadas de los viaductos en Kobe después de sufrir un terremoto, me confirman definitivamente que ante esta realidad sería mucho mejor un tren superficial y no uno aéreo.    
Veo aquellos trenes ligeros  en España y me los imagino corriendo por nuestra hermosa campiña y en las calles  Bolívar o Sucre,  y por la sotana del arzobispo,  combinan armoniosamente  con nuestro paisaje  y la arquitectura de sillar.
No sé qué ocurrirá en las mentes y corazones de aquellos funcionarios y burócratas que tienen en sus manos la decisión  final de este culebrón, pero esperemos que esta sea la más sensata  y  elijan el tren ligero.
Hace poco el Presidente de la República tuvo como invitada a la madamas del Fondo Monetario Internacional, y se los juro que parecía una completa payasada hablar de prosperidad y desarrollo en el país, cuando todavía mantenemos unos medios de transportes no solamente obsoletos sino completamente inhumanos.  


                               El tren  ligero por nuestro centro histórico



El tren ligero  por nuestra campiña

lunes, 15 de diciembre de 2014

Carlos Vives y el latinoamericano siervo

A comienzos de este año  el Festival de  Viña del Mar,  nos dejó  una  interesante  lección, sobre todo para aquellos latinoamericanos que  – a pesar de sus interminables escusas-  siguen empecinados en arrastrar malacrianzas  que para estas fechas resultan simplemente ridículas.
A Colombia, en  los últimos años,  le han dado  un tratamiento  poco  recomendable para un país que busca un futuro digno para sus habitantes: la corrupción, violencia  e inequidad lo han  vuelto tan  desagradable a la vista que ha obligado a parte de su pueblo a una diáspora sino por razones económicas  también por cuestiones políticas,  uno de ellos fue Gabriel García Márquez,  quien  prefirió México –que ya es decir mucho- para pasar sus últimos días de vida.  
Aquella noche, el monstruo de la Quinta Vergara se hallaba gozoso  danzando  al son que le daba Carlos Vives,  que  luego de finalizar  uno de sus conocidos vallenatos,  el  originario de la ciudad  mulata  de Santa Marta  se puso  a  describir  un  instrumento indígena  colombiano,  en eso,   el intérprete de “La gota fría” acotó:  “nuestros antepasados los españoles”.    No había ni bien culminado de articular aquella  frase  cuando un estruendoso coro de chiflidos  comenzó a venir desde el público.  Los conductores absortos no podían ocultar su sorpresa  ante aquella espontanea  reacción del público chileno  después  de que Carlos Vives pronunciara esas  palabras. 
Pero, ¿Qué ocurrió en Viña aquella noche? ¿Porque el público chileno rechazó con silbatinas  las  expresiones que profirió Carlos Vives, afirmándose  descendiente de españoles  e  incluyendo  al público chileno en su afirmación?
La respuesta es simple, y esta tiene que ver con la conocida identidad nacional.  Para nadie es un secreto que una  de las sociedades más cohesionadas y que han avanzado mucho en el camino de formarse como un estado nación moderno dentro de los países de Latinoamérica, es Chile. A pesar que la mayoría de chilenos étnicamente son  similares a los españoles, su formación les hace  sentirse más identificado con el país que forman  parte  que con alguna ligazón con la antigua metrópoli colonizadora.
Grandes contradicciones tenemos los latinoamericanos. Mientras  países como Uruguay Argentina y Chile,  conformadas  mayoritariamente  por poblaciones de origen  europeo (sobre todo en las  dos primeras) buscan  formar una identidad nacional  mucho más fuerte,  y que casi lo han logrado en Chile,  los otros países con mayoritarias poblaciones mestizas como Colombia y México, o  Indígenas como Perú, siguen obsesionados por “blanquearse la piel” y atareados en ocultar sus orígenes indios  y negros,   y en su desesperación  se obstinan  en  mantener anacrónicas  costumbres hispanas coloniales  (como el caso de las corridas de toros, los prejuicios raciales, el fanatismo religioso, etc.).  México, Colombia y Perú, si analizamos sus sociedades   encontraremos  que  todos ellos arrastran  males que tienen sus  orígenes en esa forma de pensamiento  que mellan constantemente  la autoestima de sus pueblos,  haciendo  que sus elites justifiquen la inequidad  y explotación y permiten el expolio de sus recursos naturales,  junto con crearles la percepción de que carecen de la capacidad para  poder manejarse  de forma autónoma.
Dentro de América Latina  aún  no ha aparecido el  pueblo  que haya logrado  la suficiente madures  y autonomía que posee  Francia o Estados Unidos,  porque todavía sus élites y sus poblaciones siguen ensimismados   como Carlos vives,  añorando testarudamente  a sus antiguos amos, y negándose  la oportunidad de decidirse  a  valerse por sí mismos. Ese sentimiento  provocó la astenia que finalizó  en la derrota argentina en la Guerra de las Malvinas, también está  en el desastre mexicano y   en la inequidad colombiana,  y también fue el origen de los peores momentos  de violencia ocurridos en nuestro país durante los años ochenta.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Roberto Gómez Bolaños, la muerte del ruin

En la serie icónica para muchos latinoamericanos, "El Chavo del 8", hay un material bastante rico para análisis sociológicos. Para los que nacimos con alma de salmón y vamos siempre a contracorriente así sea nomás para tirar la weva, es suficiente recordar su mensaje: Que la pobreza es chistosa.
La miseria es normal y es alegre. Bofetadas sin razón (de doña Florinda a don Ramón a cada rato) o golpes hasta con la tortura previa del peinado (los caquitos) son motivo de carcajada. O buscar formas de ganar algo con trampa (la Chilindrina) es muy inteligente. A través de contenidos de lo que Televisa bautizó como "humorismo blanco", Roberto Gómez Bolaños "educó" el subconsciente colectivo de generaciones de ladrones, violadores, sicarios, políticos y gobernantes abusivos y rateros, claro, con su correspondiente público complaciente, un pueblo enajenado, tolerante hasta la vergüenza ajena de todo tipo de atropellos hasta la privación de la vida.
 Parecerá una exageración absurda para quienes apenas se enteren que los medios juegan un papel central en consolidar un tipo de cultura, con sus propios valores y creencias, que sirven para asegurar la supervivencia del sistema. Una cultura donde la miseria y la violencia gratuita es normal y chistosa. Don Roberto Gómez Bolaños fue un ejemplo en sí mismo de todo eso fuera de la pantalla: En 1977 hizo una gira al Chile del sangriento Pinochet, sin un mínimo de conciencia para con los incontables torturados, asesinados y desaparecidos de entonces. La ola de críticas en su contra le valió madres. El hijo del jefe del extinto Cartel de Cali en Colombia, reveló que Roberto Gómez Bolaños actuó en una fiesta para uno de los hijos de los jefes del mencionado cartel. Sin escrúpulos de ninguna clase, cuando México aún no era un Narcoestado.
 En 2006 "Chespirito" estrenó las campañas políticas de odio y lodo, acusando a AMLO de ser "un peligro para México", además de apoyar al inmoral PAN, que inauguró los baños de sangre masivos en México. Un año después, en 2007, arremetió contra el aborto en una campaña lanzada por grupos conservadores católicos.
 No puedo alegrarme por la muerte de una persona. Mis años infantiles recibieron una formación familiar de amor a la vida que fueron reforzados por mi profesión. Casi genéticamente no puedo. Pero no obsta para que hoy, ante los panegíricos Ad nauseam que ya nos inundan, yo recuerde que el señor Roberto Gómez Bolaños fue un hombre ruin "sin querer queriendo".