sábado, 24 de marzo de 2012

Perdóname Inglaterra

Perdóname Inglaterra…Se que eres el envejecimiento lento de un imperialista en su ocaso. Hiciste cátedra en la materia. Se además, que te aprovechas de aquel estado débil que ha tenido la mala suerte de interponerse con tus intereses. Aquel, a la menor distracción te posesionas de su territorio y estableces tus gibraltares. Pero eso sí, frente al poderoso sabes digna e hidalgamente ocultar el rabo, mostrándote dócil y complaciente. Así cediste frente a los yanquis y así regresaste Hong Kong a China. A pesar que tienes esos antecedentes, te expreso mis disculpas por la metida de pata de mi cancillería, es común ellos. Te explico detalladamente, para que logres entenderlos.
Durante el siglo XIX, en una guerra con su vecino Ecuador, originado porque este había arrendado territorio que no le correspondía, los norteños, una vez derrotados, ocupamos Guayaquil. Nuestra diplomacia, en vez de anexarse esa ciudad, como tú si lo hubieras hecho (hoy es la urbe más prospera de ese país). No tuvieron mejor idea que devolvérsela.
Eso no es todo. En ese decimonónico periodo de nuestra historia, esa no sería la única torpeza cometida, porque, coronarían el siglo y nuestras desgracias, firmando un tratado defensivo con un país casi inexistente, tanto como estado como militarmente. Estamos hablando de Bolivia. El mismo día de firmado el supuesto tratado secreto, las mierdecillas sureñas ya se habían enterado del documento, llevándonos a enfrentar un conflicto que tú estando en nuestra deprimente situación -estamos seguros- lo hubieras esquivado.
El nuevo siglo veinte y la reconstrucción del país después de la Guerra del Pacífico, no significaron en la Diplomacia Peruana una mayor lucidez en su actuar, porque, ni bien terminado el primer cuarto de siglo, cedieron a Colombia sin mediar guerra alguna ni menos una derrota, enormes territorios entre el Putumayo y el Caquetá, junto con el trapecio amazónico y con ellos la ciudad peruana de Leticia. Yo creo que estas alturas ya debes entender cómo se maneja la diplomacia en este país que quiero tanto. No te canses, porque, la historia no termina ahí. Pocos años después, se presento otro conflicto con el Ecuador y después de derrotarlos en Aguas Verdes y estando a pocos kilómetros de ocupar nuevamente Guayaquil, la diplomacia peruana no tuvo la mejor idea que detener ese atípico y victorioso avance de sus tropas. Estando el Perú en una posición tan ventajosa, debió sacarle provecho, delimitando y terminando de una vez con ese problema limítrofe con ese país. Pero, no lo hizo así.
Como ya supondrás, estas torpezas diplomáticas no han finalizado, porque tenemos todavía algunas otras más. Como aquella ocurrida en los años ochenta, cuando el Perú apoyó de manera tan directa a la dictadura argentina, cuando esta por mantener su régimen de facto, no tuvo mejor idea que ocupar las islas Falkland. Ese apoyo fue tan exagerado e irónicamente risible, porque años después la diplomacia argentina nos devolverían la molestia a mediados de los noventa, vendiéndoles armas a los ecuatorianos en pleno conflicto con el Perú, y es también por esos años que la misma diplomacia peruana va ponerle fin al problema limítrofe con el Ecuador, firmando lo de Itamarati, cediéndole dos estratégicos enclaves navegables en el marañón.
Millones de disculpas, te ruego no molestarte por lo ocurrido con el buque de tu armada. No es que te tengamos enemistad. Todo lo contrario. Lo que pasa, es que los que manejan Torre Tagle tienen esas cualidades que te acabo de enumerar. Por lo tanto, creo que los entiendes ¿Verdad?
P.D. Saludos a la reina