jueves, 25 de octubre de 2012

Free Fujimori


Eran comienzos de los noventa y el “chinito”,  tenía  hasta el tuétano enamorada a esta conocida hembrita llamada Perú, que cuando se entrega de verdad,  no duda en regalarle  –aplicando términos taurinos-  la oreja y hasta el rabo a ese suertudo galán. Y asi es,  lo que ocurrió en esos años. Los millones de peruanos que ahora lo señalan con el dedo, ayer lo vitoreaban y apoyaban en todo lo que hacía, desde lo de la Cantuta,  Barrios Altos  y hasta los cuatro mil  millones de dólares que desaparecieron durante su régimen,  dando origen a mi clamor.
Liberen a Fujimori, porque ya le quitaron el honor de ser el primer ex mandatario en morir en prisión. Leguía se le adelantó,  después de regalarle  más de cien mil kilómetros de territorios ricos en petróleo  a Colombia.
Liberen a Fujimori,  porque reveló de qué estamos hechos los peruanos,  ruines y cobardes por antonomasia,  y que todos tenemos un precio,  desde un plato de lentejas hasta millones de dólares envueltos en una sencilla  bolsa  de papel.
Liberen  a Fujimori porque en ese conflicto interno  mató pocos “indios” a comparación de los setenta mil que vieron enterrar  Belaunde  y  García.
Liberen a Fujimori porque demostró que cualquiera  puede llegar a ser presidente en el Perú y cuando decimos cualquiera significa que puede ser un  peruano que mostrará  lo mejor de su formación,  resumiéndolo siendo  un gran infecto y el más vil de los embusteros.                                 
Liberen a Fujimori  porque desprecia la familia y en ella a la esposa. Le llega de un momento a otro el dinero y el poder y cambia sus costumbres junto a esa  mujer acabada por los años,  por una más joven y mejor dotada,  al igual como lo hace el vecino de la esquina cuando obtiene un mejor empleo con el boom de la construcción y de la minería.
Liberen a Fujimori porque se presentó en esa entrevista con saco oscuro y medias blancas  y  hablando un castellano motoso. Es que,  ¿No somos huachafos con las corridas de toros, los grupos de cumbia  y los ingleses de la victoria?
Liberen a Fujimori porque en su régimen desapareció cuatro mil millones de dólares que es lo mismo que hubiera  hecho cualquier peruano o en su gran mayoría,  desde esa humilde  mujer que manipula la balanza en el mercadillo más pobre del arenal,  hasta aquel funcionario que recibe el fruto de la aceitada.
Liberen a Fujimori porque exhibió  los estatutos de fundación de los partidos políticos en el Perú,  exponiéndolos como simples grupetes familiares dirigidos por uno cobardes caudillos racistas,  corruptos y autoritarios.
Liberen a Fujimori porque estabilizó la economía convirtiendo al Perú en un estúpido exportador de materias primas y aplicado importador de productos que debería de fabricar.
Liberen a Fujimori porque siguió inyectando liquido a esta Lima  macrocefálica  convirtiéndola  en la urbe más contaminada y desordenada de América Latina.
Liberen a Fujimori porque ya reparó sus culpas, esas que mayormente poseemos todos,  y es que el peruano,  no ha cambiado mucho desde que los españoles huyeran de estos territorios   hace cerca de doscientos años. 
Liberen a Fujimori porque de todo lo que se le acusa,  todos o en gran parte,   somos en cierta medida cómplices. Desde ese cándido pueblo que lo apoyó en las elecciones de 1995 hasta esos empresarios, periodistas, clase política,  Iglesia, etc. que lo respaldaron sabiendo de lo que estaba haciendo.
Liberen a Fujimori porque somos como él,  unos mal nacidos hijos de puta, chuscos  salvajes, ágrafos  que nos agrada  convivir  con el autoritarismo,  despreciando ciegamente  la civilización  de  los  valores democráticos.  Pero,  queremos una oportunidad para cambiar, educarnos mejor   y mejorar.
Liberen a Fujimori porque estamos cansados de rencores y odios entre peruanos  y es  necesario  estar unidos,  ya que  el enemigo estará siempre  afuera conspirando contra nosotros.
Por estas razones liberen a Fujimori.