jueves, 12 de enero de 2012

El ridículo colegio racista


Su particular asentamiento ha hecho de Arequipa estar rodeada de enormes montañas, provocando en ella un cierto aislamiento que de alguna manera influye para que sus gentes adquieran y mantengan ciertas virtudes, pero, también no pocos defectos. Estos últimos y en algunos casos por diferentes motivos llegan a recrudecer tanto que desencadenan en personas e instituciones pensamientos y actitudes ordinariamente tordas y estultas.
La herencia sombría en materia educativa dejada por el régimen fujimorista durante los años noventa, significaron dentro de otras trabas el incremento del mercantilismo de la educación, donde infames mercaderes en pocos años y aprovechando el “statu quo" establecido, amasaron importantes fortunas mercadeando una desmedrada educación en sus diferentes centros de estudios creados para dicho fin. Muchos de los cuales han llegado a alcanzar cierto renombre en no pocas ciudades de nuestra extensa comarca. Aunado a esto, sus dueños les han ido impregnando en la visión y misión de sus instituciones no solamente los supuestos objetivos que debería contar un centro de estudios, si no, también, y en no pocos casos, los prejuicios y estereotipos que sus mangantes propietarios poseen. Uno de estos es el que ahora nos vamos a ocupar y viene ocurriendo en esa ciudad sureña. Ciudad que curiosamente en los últimos años se ha convertido gracias a los comentarios y actitudes de una parte minoritaria de su población en un foco reaccionario racista.
Como ya dijimos, dentro de todo ese tropel racista existe una institución educativa que destaca por su extremista política discriminatoria. Este colegio lleva el nombre de Lord Byron. Si bien es cierto que no debería guardar la suficiente importancia como para escribir sobre el tema, pero, desde el momento que se trata de un centro de estudios y que existen muchos como él, ocupándose de la importante labor de formar mentes y conductas en los jóvenes, entonces, hablar sobre este asunto cobra vital importancia. Este colegio con los años ha ido adoptando -como ya dijimos- una clara política discriminatoria frente a un sector importante de la población arequipeña. Las denuncias se han venido repitiendo, como aquella vez en que ese cetrino personaje, me comentaba indignado que un día, encontrándose en la fila de matriculas de ese colegio, fue testigo de cómo negaron la inscripción a un niño, por el simple hecho que el pequeño llevaba un apellido de origen andino.
Esta es solo una muestra del tipo de conductas decadentes que todavía siguen manteniendo ciertas personas cargadas de enorme incultura en este aparente rincón del mundo, aislado de todas aquellas ideas modernistas de tolerancia y respeto a la diversidad étnica y cultural. En su lugar los cerriles propietarios de estos colegios privados con estas actitudes inculcan a sus nóveles estudiantes los peores prejuicios cuando se muestran como en este indignante caso.
Lo que nos sorprende de esta ridícula política institucional, claramente racista y después de hurgar un poco en la vida de las personas que lo promovían, fue encontrar que estos, tenían las mismas taras y la misma enfermedad que también hemos encontrado en otros que como en ellos, carcome el espíritu y la humanidad de muchos peruanos y que en esta bitácora no nos cansamos de denunciar. Los empresarios, dueños de este colegio como otros en el Perú tuvieron también un pasado hosco y montaraz. Estos ridículos neonazis de la actualidad en sus inicios también formaron de ese estrato social cholo que ahora “sutilmente” intentan ocultar, segregando a buena parte de la población arequipeña con sus groseros prejuicios.
Qué personajes verdaderamente tan hilarantes y perturbados esconde esta ciudad. El aislamiento al que hacíamos recuerdo anteriormente, creemos que ha sido uno de los factores para que aparezcan este tipo de seres tan incoherentes. Seguro que estos, en sus momentos de desequilibrios se obligaran ufanos y aprensivos a recluirse en sus residencias, simplemente porque les repugna aquella ciudad que en los últimos años se ha visto inundada por una importante migración andina particularmente de los departamentos de Puno y Cusco. Hoy los que dirigen este colegio seguirán con esa tarea bárbara, obtusa y torpe, propagando estos prejuicios impunemente. Desconociendo como los más insolentes ágrafos que para el mundo ilustrado esos pensamientos ya han sido desechados, porque fueron y serán siempre los causantes de toda esa violencia que todavía guarda la memoria colectiva de la humanidad con esas duchas de Auschwitz y el apartheid.
Que peligrosos son este tipo de mercaderes de la educación, cuando se esconden cobardes en sus aparentemente inofensivos puestos, dirigiendo -como en este caso- colegios y brindando una esmirriada educación, con la cual van sembrando en las mentes de nuestros jóvenes un permanente sub desarrollo e incultura, entorpeciendo el deseo de que nuestra sociedad esté algún día libre de esos malsanos prejuicios y así de esta manera, posea una formación integral, honrando aquellos valores de tolerancia y respeto a la diversidad cultural y que además son ideas que actualmente en el mundo civilizado no tienen ninguna discusión.

martes, 3 de enero de 2012

Ana Jara y los aterradores beatos

Esa fría mañana mientras me acomodaba frente al televisor, buscando entre ese menú matutino de noticieros que tienen el mismo corte hace más de treinta años, aprovechaba los pocos minutos que tenia para encontrar alguna noticia o la historia que servirían de tema para escribir ese día.
Después de revisar cada uno de los telediarios, me detuve en la entrevista que le hacían a la actual ministra de la mujer Ana Jara. Luego de observarla y analizar sus respuestas, quedé completamente perplejo y angustiado, porque solo bastaron un par de sus palabras para darme cuenta del tipo de persona que ahora tiene a su cargo ese ministerio. De pronto, la nueva ministra, llenó ese estudio de televisión con un sombrío tufillo de fanatismo, muy parecido a esa clase de ceguera y perturbada alucinación que nos tienen acostumbrados esos fundamentalistas religiosos y que en la historia de la humanidad siempre han dejado como reguero de pólvora y acompañando a sus oraciones esas miles de muertes como los atentados a las Torres Gemelas, Palestina, el Ulster, en fin, todos esos conflictos originados cuando estos fundamentalistas toman como bandera de batalla el tema religioso.
En ese discurso poco técnico y más bien cargado de una excesiva y delirante proclama litúrgica, dijo fervientemente convencida que apoyaría los métodos naturales de planificación y continuó firme como la más fanática militante con su sermón medieval. Intransigente, jadeante y trémula a la vez, observaba perturbada con una mirada que solo poseen aquellos delirantes manipuladores en esos cultos abundantes en desmayos, gritos y ataques esquizoides. Completaba sus arrebatos afirmando que el vínculo entre madre e hijo se reducía a un simple y estúpido hecho sobrenatural, como si el embarazo de mi mujer sería producto de un furtivo y escurridizo “espíritu santo”, hay que ser gilipollas.
Coño, después de escucharla a esta apasionada de las escrituras bíblicas, debo decirlo, sentí unos escalofríos y una vergüenza ajena por la clase de ignorantes que asumen estos importantes cargos. Luego de inundar la pantalla con todo ese ridículo fundamentalismo religioso, se despidió de los televidentes mencionando un pasaje bíblico, finalizando la eficiente tarea de pintarse su cuerpo entero con toda esa alucinación y anacronismo.
En realidad, me preocupo por aquellas personas que sufrirán indirectamente su intolerancia y a la vez siento espanto por ese impune y enfermizo pensamiento medieval. Sin ir muy lejos, hoy la mujer por su misma condición se encuentra en total desventaja frente al hombre, es la triste realidad. Por lo tanto, colocar en estos cargos a personas poco lucidas y con esa obtusa e intolerante religiosidad, siempre significará ahondar los problemas, no al presidente ni a los burócratas que manejan este ministerio, si no que la cruz lo llevaran esas mujeres pobres, porque no tendrán acceso a métodos de planificación más económicos y menos perjudiciales para su salud, porque por culpa de ese pensamiento que tiene la actual ministra se desecharan cualquier tipo de avance de la ciencia en materia de control de natalidad, porque estas persona ven a la mujer solo como un ser “creado” para preñar, para este tipo de ideas la mujer no posee derechos y su valor se reduce al injusto sometimiento, peor aún, si es pobre y está embarazada.
En la práctica a estas gentes, nos les interesa la vida y el desarrollo de ese futuro ser humano, si tendrá un hogar, si no estará sometido a un entorno de violencia o si su madre contará con los recursos suficientes como para mantenerlo o si en el futuro no engrosará ese numeroso grupo que pueblan en su mayoría las cárceles y la delincuencia organizada en nuestro país.
Esta es la realidad si hablamos de soluciones para ese novísimo reducto burocrático en el que se ha convertido el ministerio de la mujer, cediendo estos cargos de dirección a este tipo de funcionarios que en realidad no solucionan nada, si no, gracias a su poca lucidez y extremismo religioso, ahondan más los problemas y nos demuestran el trato que le da el actual régimen a ese importante sector de la población.