lunes, 20 de diciembre de 2010

Augusto Thorndike y su plato de lentejas

Al muchacho se le notaba inteligente, leído y con algunos de sus comentarios nos mostraba -aparentemente- una forma diferente de hacer periodismo. Comenzó a hacerse conocido con un intrascendente programa dominical en América Televisión. En donde, cada cierto tiempo con su glosa, evidenciaba que era un pichón ambicionando alzar vuelo en cualquier momento. Y eso sucedió, después de algún tiempo le ofrecieron dirigir el principal noticiero de Panamericana Televisión, -dicho sea de paso- un canal de televisión hoy muy venido a menos.
Hasta ahí todo seguía su curso normal. Pero tenía que ocurrir algo. Un hecho lo suficientemente trascendente como para notar la clase de perro de presa que había adquirido ese canal. Con cada uno de sus pusilánimes ladridos nos mostraban resplandecientes sus recién estrenados colmillos, goteándole todavía esa saliva fujimorista con cada una de las palabras vertidas a favor de su candidata predilecta. Sus estériles ladridos nunca opacarían unas expresiones nacidas solo de la indignación de ver como resurge la sinvergüencería y la mafia. No necesitaba un apetecible Ricocan ni mucho menos un suculento plato de Pedigree, porque este novel cánido se alimentaba desde que firmó su contrato con esa televisora, con los rezagos, pellejos y vísceras de ese fujimorismo que inspiraron ideas tan creativas como esas imborrables imágenes plagadas de axilas sudorosas y pesuñas hediondas y como no, con su infaltable plato de lentejas.
Las palabras vertidas en el noticiero 24 horas por el ex rastafari, intentaban criticar con total cinismo las declaraciones hechas por Mario Vargas Llosa sobre la abyecta candidatura de Keyko Fujimori. Mostrándonos que lo que se hereda no se hurta, y que este tipo puede ser tan insolentemente atrevido de finalizar sus críticas diciendo temerariamente que: “como político Vargas Llosa es un buen escritor”.
No, mi querido británico de la victoria, si diciendo “mal político” te refieres al hecho de que en su pasada candidatura a la presidencia, Vargas Llosa en su ingenuidad no mintió a la población, y que por esta razón fue derrotado en las urnas. Si a eso tu le llamas ser mal político. Entonces, significa que personas como tú nunca comprenderán a alguien con principios y que no vende su opinión como tu quizás lo estás haciendo ahora, al referirte a él con esos términos, en tu nuevo papel de defensor de la candidatura de la hija del reo Fujimori.
Con tus diatribas de asalariado de los rezagos sobrevivientes de ese abyecto gobierno que se empecina en desaparecer, intentas confundir a ese analfabeto funcional, y quizás, lo has logrado con tus comentarios, pero quiero aclararte, que existen todavía gente como nosotros que aun tenemos reservas de lucidez suficientes como para darnos cuenta de todo esto; porque existen todavía personas -y es bueno que lo sepas- que creen en sus capacidades y convicciones lo suficientemente como para no caer en eso de ser un gil lameculos, solo por unos buenos dólares y que es tan común en esta tierra de caines y navajeros miserables. A esa clase de personas los periodistas como tú nunca pertenecerán. Criticar a lo dicho por Vargas Llosa, te coloca en ese lugar donde purgan los hijos de puta, los que no son capases de mirarse al espejo, los que depredan y se sienten cómodos de vivir en tanta decadencia.
Augusto Thordike es otro más del montón y lo más terrible, es que es joven. Lo entendemos de Lucar, Salazar y de tantos otros formados en las décadas de los ochenta y noventas. Pero que este novato periodista comience de esta forma su carrera, lo hace de la talla que merece un país del tercer mundo y hasta del cuarto. Sin la inteligencia suficiente como para poder decir, ¡basta ya! a tanta pestilencia que arrastramos centurias. Y que no merecemos más de toda esta mierda que junto a los videos de montesinos y sus consiguientes aprendices nos ha llegado verdaderamente a asquear por estas toneladas de cochambres. Basta ya de todo este periodismo gamberro.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

De tal palo tal astilla. Lo que se hereda no se hurta. Igual de miserable que su padre un mercena
drogata, lameculos.

Anónimo dijo...

ahora todo el mundo lo adora por que dijo algo sobre los chilenos. vaaaa

El que habla bien dijo...

Thorndike es uno de esos pocos periodistas que enserio está harto de toda la mierda que pasa en el Perú, y lo que quiere lograr con todos esos ladridos es hacer un llamado a la población para que se desahueven y comiencen a cambiar por un mejor Perú sin criollada ni corrupción, que es lo que identifica a este país. Los que los critican son las lacras que se quieren hacer pasar por vivos, los que cagan el Perú cada día más y no quieren aceptar la realidad.

Anónimo dijo...

Thorndike es la representación perfecta de lo que hoy en dia encapsula el alma del capitalismo moderno, vender su alma y conciencia por unos dolares o por un trabajo (quiero creer que la vendió y no que él realmente es asi para darle el beneficio de la duda de que alguna vez fue medio decente) enseña al público junto con los demás "periodistas" de que para ser periodista tienes que ser vendido, lameculos, grosero, insolente, malcriado, prepotente, arrogante y para colmo tipificar subliminalmente la idea de cómo una persona caucásica puede actuar por amparado en su tono de piel, en algunos estudios puede usar los medios para hacer y deshacer según sus amos y dueños se lo ordenen. Par muestra un botón https://www.youtube.com/watch?v=jpXydnp0muI