jueves, 25 de marzo de 2010

La Guerra de las Malvinas y la gran estupidez peruana

Uno de los pasajes más vergonzosos de nuestra a veces tragicómica historia fue la intervención peruana en el conflicto de las islas Malvinas de 1982 entre la dictadura Argentina y el resucitado imperialismo ingles. Todo ocurrió durante uno de los gobiernos peruanos más ineficientes del pasado siglo XX.
Asi es, el gobierno del ya desaparecido arquitecto Fernando Belaúnde, no tuvo la más cándida idea que apoyar a una de las más mortíferas dictaduras que estaba mándando al matadero más argentinos que vacas. El expresidente Belaunde, inventándose una panamericanismo cándido y ficticio. Panamericanismo que en realidad solo mostraba el poco caracter de este mandatario y su mengüada visión de estadista y también, como no,  su interior conservador y autoritario. El exceso cometido de enviar pilotos, misiles y hasta aviones fue la ayuda decisiva para un régimen que solo le interesaba, no recuperar sus islas, sino, extender su dictadura militar que ya tenía en su haber 30,000 desaparecidos y que se venía atragantando no solo por esos miles de cadaveres sino tambien por las innumerables denuncias de corrupción y con las multitudinarias protestas que se venían produciendo en sus principales ciudades exigiendo la vuelta de una democracia perdida desde 1976.
Esta realidad ya se conocía en los despachos más lúcidos, pero aquí, teniamos al siempre "ingenuo" Belaunde que nunca se atrevió a mirar o no quiso ver más alla de los hechos.
La ayuda peruana fue exagerada y no lo decimos por la posterior “reciprocidad” rioplatense vendiendoles armas al Ecuador cuando nos encontrábamos con ellos enfrascados en un conflicto casi una década y media despues en 1995, sino, criticamos la candidez y las pocas nociones de estadista que tuvo este gobernante en esa época.
Hoy, ese infausto conflicto, no fue más que el enfrentamiento de un pais latinoamericano colonizado hasta el tuétano y enfrentado con uno de sus principales modelos de conducta, la cultura anglosajona; de esa colonización mental, que les vuelve cobardes, de esa que te desmoraliza y los insta a rendirse, de esa conducta que solo tiene aquellos pueblos permanentemente subdesarrollados, porque eso es Argentina hoy, un país con rostro de europeos mediterraneos pero con una firme mentalidad tercermundista; y claro, siempre habrán presidentes y gobiernos que servirán de tontos utiles, como el ocurrido con el apoyo peruano a la Argentina en ese conflicto de las islas malvinas.
Guerra estupida, como estupido fueron los militares argentinos, como aquel Galtieri aficionado al whysky, y aliado con el empresariado y la iglesia católica argentina , dejaron que sus jovenes reclutas se convirtieran en helados en aquellas australes islas malvinas, enviandoles en paracaidas cajas llenas, no de alimentos ni abrigos, sino, de rosarios, porque el lavado de cerebro a esos pobres e ignorantes reclutas fue hacerles creer que enfrentaban una “guerra santa” entre los “buenos catolicos" contra los "herejes protestantes", finalizando los gurkhas la historia jugándose una improvisada ”pichanguita” con las cabezas mutiladas de anónimos adolescentes argentinos.
Pero es que esta latinoamerica, es la misma, solo cambian los rostros, pero el pensamiento y las actitudes son la mismas desde el sur del rio grande hasta la tierra del fuego, es la estupidez argentina, es la estupidez peruana, es en resumen la gran estupidez latinoamericana.

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