martes, 19 de enero de 2010

Perú potencia mundial

Al notar la gran herencia cultural que nos han dejado nuestros antepasados y despues de compararla con otras  similares que existen en  otras latitudes, nos afirma en nuestra concepción de que los peruanos debemos de buscar siempre  tener un protagonismo muy importante no solo en la región si no tambien  en todo el mundo.
Este protagonismo se debe de dar tanto en el campo político, económico como tambien en el  tecnológico. Y cuando hablamos de ese peruano que está predestinado a realizar esta importante tarea, nos referimos a aquella persona que ha logrado desterrar de su mente todo rasgo de inferioridad, sobre todo, aquella provocada por recibir una educación mediocre por ser improvisada y sin claros objetivos,  que lo único que le ha hecho al abandonarlo,  es que este ser humano se forme silvestremente,  creandole pensamientos y conductas ajenas a su pueblo, naciendo con esto un ciudadano desvinculado totalmente de su importante  pasado cultural, y  haciéndole girar en un vorágine  enterno de intrascendencia  y  mediocridad. Desde aquel político hasta aquel artista y ni que decir del ciudadano de a pie. Todos viven creyendo que estan condenados a ser de por vida intrascendentes tercermundistas y subdesarrollados,  porque desconocen su verdadera valía. Es como la historia del patito feo.
Describiremos por lo cual, cada una de esas  razones  que sustentan estas afirmaciones. Claro  que estos argumentos por diferentes motivos son desconocidos por la gran mayoría de compatriotas.
Los territorios en los que ahora se asienta el peruano, fueron hace más de 5,000 mil años un centro civilizador,  no solo en la región si no tambien en el planeta,  al igual como lo fue Egipto, Mesopotamia, China o la India. Mientras que en Europa existian  antropófagos aquí en nuestros territorios ya se vivia  en ciudades. Esta es la realidad y aquí nadie lo sabe, ni siquiera los presidentes, ni menos aún, los burócratas del Ministerio de Educación.
Aquellas regiones al igual que el Perú,  que por su antiguedad  son  denominadas cunas de la civilización, en los últimos tiempos han despertado un gran interés y a la vez tienen un importante protagonismo en sus respectivos hemisferios, proyectando su importancia hasta a  niveles globales.
El noroeste de África cuna de la cultura egipcia, hoy se encuentra ahí establecida la Republica Árabe de Egipto, país que en este momento constituye el centro político y cultural de todo el mundo árabe, despertando siempre el enorme interés de las grandes potencias mundiales por la gravitante influencia que posee en la región.
Mesopotamia, dentro del Medio Oriente es una región geográfica que sirve de asentamiento a la Republica de Irak, estado que a pesar de su pequeñez (la tercera parte del territorio peruano) ha logrado desarrollar una capacidad suficiente como para hacer frente a una numerosa coalición internacional liderados por la mayor potencia militar del planeta,  lo cual le llegó a costar la ocupación total de su territorio.
Otra cuna de la civilización mundial es la India, potencia nuclear, actualmente es ya conocido su  gran avance en los campos de la economía y la tecnología teniendo en la actualidad la categoría de gran potencia emergente a escala mundial.
El último ejemplo es China, milenaria cultura que en este momento es el centro de las miradas del mundo entero por el  impresionante crecimiento económico de las últimas dos décadas, colocándola actualmente como  la segunda economía del orbe,  y para muchos expertos en política internacional en menos de veinte años,  la primera potencia mundial.
En estos pocos puntos del planeta fue en donde la humanidad comenzó  esto que ahora llamamos  civilización. En esos territorios se han asentado estados y naciones que en alguna medida han mostrado o muestran hoy un importante protagonismo a nivel mundial.
Estas ideas son producto de hechos tangibles que se debería de difundir entre los peruanos  con el fin de que despierte en él  esa iniciativa y  creatividad que lo inste permanentemente a mejorar  en todos los campos, buscando siempre ese obligado protagonismo que otras culturas tan importantes como la nuestra lo han conseguido.
Todo esto es producto de un nuevo ser humano con una autoestima y un pensamiento muy diferente. Los que ahora detentan el poder político deberían dejar a un lado sus apetitos particulares e imbuirse de este tipo de pensamiento. Es la gran diferencia de pensar como un líder del primer o del tercer mundo.

lunes, 18 de enero de 2010

Lima, el aniversario de una puta

Hoy Lima celebra un aniversario más de su fundación española, que según sus autoridades intentan hacerlo a lo grande. Pero, estos miopes conservadores, no saben el contexto histórico y social que gira en torno a este hecho. Celebrar su fundación española es celebrar el día de una vejación o algo peor, el día en que el “proxeneta” Pizarro y su grupo de sucios y bárbaros bandidos la nombraron comadrona de su burdel, porque así fue. Lima nació sucia y carente de valores, de moral, de autoestima. Tal es así que su fundador murió en ese lugar, sin cumplir su más grande deseo de volver a su Extremadura árida y pobre para poder al fin disfrutar de su gran botín y su nuevo estatus. Lima fue calificada ciudad de los reyes “bamba”, la podredumbre, la pestilencia y el hedor era tan insoportable que hicieron su aparición “las tapadas”. Lima ha sido y es acomplejada, su imaginaria blancura hispana se borra de un golpe al ver los oscuros rostros de sus verdaderos habitantes. La ciudad nunca tuvo carácter ni personalidad como Londres, Roma o como Cusco, porque siempre fue un lugar de paso, porque sus fundadores y primeros habitantes solo querían enriquecerse lo más pronto posible para luego lograr ese deseo que les quitaba el sueño de volver a su Hispania recordada.
Lima nunca se sintió capital de nada, nunca cobijó a sus migrantes, como sí lo hizo Barcelona, Londres o Buenos Aires, su trato al inmigrante pobre fue como la de esa comadrona ebria rodeada de sus hijos mendigos y harapientos.
Lima, por lo tanto no representa el alma ni el espíritu del Perú real. Por estas razones se debe devolver la capitalidad política a la ciudad del Cusco, porque esta ciudad andina representa para el Perú por historia e identidad y con el objetivo de formar un verdadero estado- nación , lo que Londres es para Inglaterra (Reino Unido) o Berlín es para Alemania; no es casualidad, que apenas ocurrido la reunificación alemana los políticos teutones regresaran inmediatamente la capital germana a las orillas del Spree. Otro ejemplo es Pakistán que cambió la capital colonial Karachi por la de Islamabad, por las mismas razones que lo hicieron los Alemanes, para devolver el cerebro al centro espiritual de la nación. Lima no representa eso. Los peruanos seguimos sufriendo la decadencia colonial en nuestras mentes y en nuestra degradada conducta, por eso seguimos manteniéndola como capital, constituyendo siempre un lastre para que el peruano crea en sus verdaderas posibilidades, por el simple hecho de poder sentirse parte de una de las culturas que constituyeron uno de los pocos centros de civilización en el planeta. El día que eso se logre volverá la dignidad y la autoestima definitivamente al peruano.

sábado, 16 de enero de 2010

Perú, la Haití de sudamerica

La solidadaridad de buena parte del mundo se muestra ahora con el desastre ocurrido al país más pobre de América. Los diarios peruanos hacen eco de la desgracia que vive el país caribeño, hasta incluso con sus peculiares titulares lo comparan con el pasado terremoto de Ica. Inclusive, los medios lorchos se alarmaban y hasta se indignan del grado de pobreza alcanzado por ese pedazo de Africa en el caribe latinoamericano. La indignación era tan grande, porque, seguro se piensa que es un país más pobre que el nuestro. Pero lo cierto es que nuestro país, el Perú, posee nada más y nada menos que más pobres que ese país caribeño. Asi es, nuestro país, según los ultimos datos estadísticos posee un 38 % de su población por debajo de la linea de la pobreza, esto quiere decir, que alrededor de 11 millones de nuestros compatriotas son pobres, superando en mucho a la población total de ese país que ronda los 9 millones de haitianos.
La pobreza en haití es verdaderamente indignate; pero, más indignante es que esto no lo sepa el peruano de a pie, como indignante tambien es seguir manteniendo todo ese enorme porcentaje de pobreza en nuestro país, junto con todos esos gobernantes y políticos supracorrompidos, dirigiendo a su antojo a una población exageradamente desinformada y sometida a un constante lavado de cerebro con grandes dosis de religiosidad, consumismo y circos transformados en conciertos de grupos cumbiamberos y rokeros pasados de moda, y atragantándolos con una cerveza barata que silenciosamente los malforma genéticamente. Acompañado por un neoliberalismo a la peruana o sea “bamba”. Todo esto, hace ver a Rosa Maria Palacios y al caricato periodista Federico Salazar como unos reverendos miopes al no distinguir o no tener el valor de decir la verdadera pobreza que vive su país. A cambio, nos muestran las desgraciadas notas sobre el país caribeño y sin hacer siquiera un pequeño comentario del estado en el que se encuentra una gran parte de sus connacionales.
Esa es nuestra realidad. Una realidad que no le interesa a nadie, porque eso sí duele. No nos atrevemos a hablar de nuestros problemas, es mucho mejor ver la paja del ojo ajeno, es el eterno y hasta patológico conformismo del peruano de todos los estratos. Aquí esta todo bien, cuando no es asi. Mientras ese enorme grupo de conformistas esconden la basura debajo de la alfombra, nosotros no podemos hacer lo mismo.
Los cambios en el Perú deben ser firmes y duraderos, si no seremos siempre parte de ese proyecto de país que nuestros padres y abuelos han estado escuchando siempre.

viernes, 8 de enero de 2010

Arequipa, centro de la gastronomía peruana

El mestizaje sano, puro, sin prejuicios ni complejos que se produjo en el habitante del valle del rio chili en los inicios de la fundación de la ciudad de Arequipa durante el siglo XVI hizo de este nuevo poblador reducto de ciertos valores que lo van a diferenciar enormemente del resto de peruanos. Estas diferencias se tradujeron en una autoestima distinta, en un orgullo que para los foráneos significa muchas veces una incómoda arrogancia.
Estas características no son más que producto de aceptar desde sus inicios el aporte andino o sea el aporte quechua dentro de su idiosincrasia.
Una muestra de ello y del que algunos historiadores coinciden es el tipo de hablar del campesino mistiano que allá se denomina “Loncco”, luego está la arquitectura de su ciudad y sobre todo su gastronomía, y es justamente ella la que hoy nos motiva este post.
Cuando un arequipeño sale de su ciudad y se establece en otra del Perú o del mundo su más terrible castigo es acostumbrarse a las viandas del lugar ya que esta ciudad y sus alrededores poseen la gastronomía más variada y rica de todo el territorio peruano, y si estamos hablando de la gastronomía peruana nos referimos según los entendidos a una de las más importantes del mundo junto con la china y la francesa.
Para entender esta riqueza culinaria arequipeña, solo basta elegir un plato de toda esa variedad. Tomemos el adobo arequipeño, por ejemplo, que es solo una muestra de toda esa cultura que caracterizó a esta ciudad desde sus inicios. Hablar de este plato, es hablar de lo que anteriormente afirmábamos, es esa unión sana y sin prejuicios, cuando se fundió el cerdo característico de la ganadería hispana con esa chicha, sagrada bebida del mundo andino, ambos se unieron y dieron nacimiento a este plato que los días domingo son infaltables en cualquier barrio o esquina de esa volcánica ciudad.
Ese mestizaje que el costeño renegó en algún momento y lo sigue haciendo, ha sido una de las causas de su poca autoestima. Mientras tanto en Arequipa su aceptación significó ese orgullo tan característico que se encuentra en cualquiera de sus habitantes y una frase tan popular en esas tierras lo describe de esta manera: “Arequipeño, ni grande ni pequeño, arequipeño”.
Grandes lecciones que debieron aprender los que intentaron darle forma a este país. Ese ha sido el verdadero gran aporte arequipeño a la cultura peruana, es el aporte del MESTIZAJE sin prejuicios, enriquecedor y sano, a pesar de que en los últimos años en la ciudad algunos ignorantes de su verdadera historia le quieren dar un matiz más hispano a lo que es su verdadero espíritu.

Así el peruano debe sanamente aceptarse y fundirse sin complejos de ningún tipo con su parte andina y de esta forma crear un mejor ser humano, más fuerte con una autoestima tan sólida como las piedras de Machu Picchu y tan igual como cuando se fundieron aquellos ingredientes tan diversos que dieron a la luz esa exquisitez llamado adobo junto con toda esa rica gastronomía arequipeña.