sábado, 24 de enero de 2009

LA II REPUBLICA ESPAÑOLA: HOMENAJE A UNA ESPAÑA DIGNA

Este 14 de abril, quizás para un peruano pase totalmente inadvertido y hasta rutinario por las frecuentes noticias sobre huelgas, actos de corrupción de autoridades, accidentes de tránsito etc. –En realidad, estos dos últimos ejemplos son tan comunes en estas tierras, como el amanecer en otras-. Pero ¿Qué tiene de especial esta fecha para un habitante de esta parte de Sudamérica? Es conmemorar un acontecimiento muy significativo por el legado que nos deja. Este día se recuerda el nacimiento de la Segunda República Española, que por muchas razones, quizás, constituya la etapa más digna y gloriosa de ese pueblo.
Cuando uno lee la historia hispana se encuentra con un sin fin de hechos mayormente marcados por la derrota, la crisis y la poca inteligencia de sus gobernantes.
Fracasos que te sorprenden cuando te sientes aludido con el tema, porque te parecen familiares, al ser tan común en cada una de las historias de nuestros pueblos latinoamericanos. Todos esos periodos de irracionalidades y decadencias iban a tener un respiro, un momento de lucidez en la existencia efímera de esa Segunda República. Con ella, nacería un Estado, o mejor dicho, el embrión de lo que hubiera sido este, si continuaría existiendo. Dentro de todos esos intentos de transformar a esa España estúpida y cautiva por los que siempre jugaron en contra sus intereses, entró en vigor la constitución de 1931, con ella se incorporaba principios vanguardistas dentro de su sociedad y que aquí, en el Perú, en pleno siglo XXI,  aún son totalmente desconocidos. En esa carta magna se estipulaba por ejemplo la igualdad de los españoles ante la Ley y el principio de laicidad, por el que se iba más allá de la mera separación entre la Iglesia y el Estado, para adentrarse en un ámbito de total eliminación de la religión de la vida política.
Esa Segunda República que estaba llena de valores y pensamientos tan progresistas y vanguardista, estamos seguros, le hubieran dado con el tiempo a su población esa autoestima suficiente como para llevar a España a ese lugar preponderante que siempre mereció tener en el concierto europeo.
Porque estamos seguros que la base de un pueblo es la autoestima y creemos que esa generación sí la tuvo, haciendo que creyeran en ellos y en los cambios radicales que se sucedieron.
Recuerdo mucho, una entrevista en la televisión española al entonces Secretario General de la OTAN (1995-1999), el español Javier Solana, en el cual me sorprendía y a la vez me dio luces para entender a ese país y sus infiernos.  Solana decía: “debemos dejarnos de complejos, y creer que un español puede asumir estos cargos.” Estas palabras expresaban mucho para conocer sobre la autoestima de la España contemporánea, ¿Cuanto cree el español promedio sobre sus capacidades? 
Hoy España, es mucho más rica que la de 1931, pero esa riqueza ¿te da dignidad? ¿Te da una autoestima sana?, si fuera así, porque Solana tenía que pronunciar esas palabras. Estamos seguros que serían distintos si esa II República hubiera sobrevivido a la guerra civil. Creemos que esto sucede porque la ahora rica y prospera España no es más que el producto de aquella dictadura franquista, conservadora, genocida, amoral y sin principios, que no solo destruyo la dignidad de un pueblo callándolo con consumismo y envejecimiento, si no que acabó con ese pequeño paréntesis de lucidez y democracia que iluminó su historia, la Segunda República Española. 
Por estas razones, nuestro homenaje a la distancia a esos miles de mártires que ofrendaron su vida por ver a una España digna y libre de ataduras con el pasado, que son bases de la autoestima sana de un pueblo, y porque la riqueza definitivamente no da esa dignidad ni la felicidad a un pueblo ni mucho menos a un ser humano. Hoy la sociedad española sufre una enorme laguna en su memoria colectiva, prefiere no recordar, porque discutir aquella dictadura sería contradecir su prosperidad actual. Esto sería como aquel hijo de puta que se atreve a no aceptar el pan que le da el oficio más antiguo de la humanidad.



Momentos de la proclamación de la II República. Madrid (1931)










Bandera de la II República (1931)

domingo, 11 de enero de 2009

GAZA, EL INFIERNO

Otra vez Israel emulando a sus anteriores victimarios nacionalsocialistas, arremete sobre miles de inocentes, urgando entre escombros de una Gaza que nos recuerda a la célebre Stalingrado del invierno del 41'; los judios deben entender que la violencia no es la solución para el problema palestino, no han aprendido la lección de sus 6 millones de victimas.