jueves, 10 de diciembre de 2009

Santuario de Chapi y el derroche de los recursos públicos

Hojeando el diario me encuentro con la grata noticia de que se ha asignado dentro del presupuesto público de la Región Arequipa para el año 2010, la suma de 2 millones de nuevos soles para optimizar la precariedad con la que actualmente funcionan los hospitales del MINSA en esa ciudad.
Hasta ahí, la noticia es positiva. Pero, se torna una completa ridiculez y una verdadero insulto a la pobreza cuando sabemos que para la construcción del santuario de la virgen de chapi de la ciudad de Arequipa se está invirtiendo alrededor de 21 millones de soles del exiguo presupuesto de dicha región.
Es sabido que hay un buen sector de la población arequipeña que profesa la religión católica, eso es respetable. Pero, lo que nos parece verdaderamente irracional es que se derrochen de esta forma semejante cantidad de recursos. Me pregunto, cuántos hospitales se podrían construir con todo ese dinero. Esto es un claro ejemplo de la más grande estupidez humana y propio de aquellas sociedades más atrasadas, fundamentalistas e irracionales del mundo.
La construcción de estos triviales santuarios religiosos haciendo mal uso de los escasos recursos públicos despertarán siempre la crítica, como las que despertaron en la opinión pública mundial, cuando se construyó una costosísima réplica de la basílica de San Pedro en Costa de Marfil, uno de los países mas pobres de África -que quiere decir del mundo-, dilapidando de esta forma sus escasos recursos.
Como su equivalente sudamericano, los peruanos y particularmente los arequipeños, hacen exactamente lo mismo. Este cachondeo a nuestra realidad es un claro ejemplo del estado de barbarie en el que permanecemos, malgastando los pocos recursos que posee el tercer país más pobre de Sudamérica.
Con grandes pompas el declarado “ateo” presidente de la región Arequipa –ahí está lo cómico y hasta demencial de esta historia- Juan Manuel Guillen Benavides, está ejecutando junto con el arzobispado arequipeño este enorme coloso. La inversión en dicho santuario por los incrementos superará los 21 millones de soles. Todos esos enormes recursos -creemos- se deberían de utilizar en obras que propicien el desarrollo de la población, como salud, agua desagüe, áreas verdes, pistas carreteras, etc. En una región y en un país con tantas necesidades como el nuestro, el mal uso que se hace de nuestros siempre escasos recursos públicos significará siempre una de las causas de nuestro eterno subdesarrollo.
Este permanente estancamiento de nuestro país se debe a este tipo de actitudes de parte de sus autoridades y de una población dopada por la ignorancia de la incultura y de esa religiosidad que no le hace reconocer sus verdaderas prioridades. Estos actos de extravagancia y despilfarro, y viniendo de países tan pobres como el nuestro, no tiene, verdaderamente "perdón de dios".

1 comentario:

Anónimo dijo...

De acuerdo contigo, no podemos utilizar recursos en estos gastos, pero que se puede esperar de los arequipeños