jueves, 29 de octubre de 2009

Hoy el Señor de los Milagros, antes las momias andinas

Ahora, que los medios de comunicación anuncian las últimas procesiones de la venerada imagen del señor de los milagros, es necesario hacer un somero comentario sobre el contexto histórico que rodea esta muestra que para algunos -me incluyo- se ve como simple idolatría que mezclado con sobrevivientes ritos andinos sigue manteniéndose en la conducta del pueblo andino sin que él lo sepa.
Han pasado ya casi 500 años desde que las hordas bárbaras hispanas se establecieran en estos territorios andinos, durante cuya ocupación han tratado por todos los medios posibles de extinguir en esta parte de América cualquier recuerdo del ahora mundialmente reconocido mundo andino; a pesar, de toda esa conjura y luego heredada por otros, esa cultura andina ha sobrevivido como sobrevive lo eterno, como lo hace la serpiente mas astuta, oculta sutilmente entre la población peruana. Apareciendo ocasionalmente en manifestaciones tan multitudinarias como las conocidas procesiones y una de ellas es la del señor de los milagros.
Durante la época andina -es necesario saberlo- era común entre la población andina y en fechas importantes este tipo de manifestaciones muy parecidas a estas conocidas procesiones de imágenes, santos, vírgenes, etc. que hoy proliferan en las costumbres del pueblo peruano. En la pasada época hombres andinos no vestidos de "morado" sino con otros característicos atuendos sostenían sobre sus hombros no -como ahora- la imagen del llamado “Cristo Moreno” sino alguna de esas tan respetadas y veneradas momias de alguna de las más importantes panacas del ayllu.
La iglesia católica aprovecho en su momento estas costumbre andinas para que la nueva y numerosa población sometida logre asimilar con menos complicación los numerosos y rígidos ritos católicos y con el correr de los tiempos han ido desencadenando lo que hoy conocemos como procesiones.
Ese ruido ensordecedor de las bombardas y el olor asfixiante a incienso durante este mes de octubre gracias a la providencia está por finalizar y con él, toda esa muestra que en realidad es pura idolatría de un pueblo que según todo parece indicar es uno de los más religiosos del mundo.
Según las últimas investigaciones, se ha descubierto que la creación de dioses y religiones es innato en el ser humano, entonces no habría ya nada que se pueda hacer, si no son las momias del pasado o el cristo de pachacamilla actual, mañana mas tarde seguro que veremos a la gente venerando -quizas- la imagen de Micky Mouse, no lo sabemos.
El próximo año en este decimo mes volveremos a ver a todo ese gentío que en su desconocimiento, desesperación y oculta superstición se viste cándidamente de color morado, mostrándonos que la mente humana sigue siendo frágil y vulnerable a la vez.

1 comentario:

Segador 2 dijo...

Comparto contigo esa idea de que la gente se sigue manteniendo a la supersticion ancestral. Es interesante que esta supersticion del Senor de Los Milagros nace como un culto africano de los negros esclavos. La jerarquia criolla politica y eclesiastica intenta erradicarla. Su intento falla pues ellos usan como instrumento a gente esclavizada por la supersticion. Al final, la jerarquiza confizca la imagen y monopoliza el culto africano dandole ese matiz sincretista.