lunes, 12 de noviembre de 2018

Califas y taifas en el Perú



Que visite Felipe VI, el actual rey de España, al Perú no es una noticia extraña, ya que ese país tiene importantes inversiones en nuestro territorio; son ineficientes y cochambreras, pero ahí están sus empresas contribuyendo en algo con nuestro desarrollo.
Como ya dijimos, que visite nuestro país no resulta extraño, lo raro y hasta preocupante es que haya incluido  dentro de su tour al palacio de justicia peruano; ahí, todo esto se vuelve preocupante y nada grato.
Ahora que se respira vientos de cambio y una atmósfera más sana,  en donde,  la justicia lorcha está dando una imagen de autonomía y mejora, y que no solo fortalece a esa institución, sino que, a todo un Perú que intenta  afianzarse como una democracia respetable; no es una buena señal que un  personaje tan rancio y discutido sea visto paseando  por sus pasillos.
Es que Felipe VI no se puede apartar de esa  imagen  tirana y represora que lo acompaña como sombra y que preocuparía a cualquiera que cree firmemente en la libertad de expresión y la  libre determinación de los pueblos.
No es una visita grata y ahora paso a explicar por qué.
Primero porque antes de coronarlo rey, el pueblo español, exigía una consulta para ver, si continuaba o no, dicha monarquía; a pesar de ello, ese régimen hizo caso omiso a ese pedido justo y democrático. Y mientras, coronaban al nuevo rey, afuera de ese palacio, los gritos de muchos españoles exigían  el fin de ese régimen heredero del franquismo. Fue tan violenta la represión, que varios jóvenes terminaron con las cabezas rotas y muchos de ellos detenidos.
Ahí no acabaron estas demostraciones de poder absoluto de este régimen que no parece occidental, sino, más bien, se  asemeja al accionar de un “califato”  o una “taifa” déspota, pero, ahora incluido dentro de la Unión Europea.
El nuevo rey, ni bien terminó de asumir su cargo, su primera gran tarea   fue solucionar  el referéndum independentista catalán, un pueblo que solo quería ejercer la libre determinación, ese principio jurídico que hizo posible el nacimiento de nuestro país hace casi doscientos años. De ese derecho, no pueden gozar hasta  este momento los catalanes.
No hubo dialogo, todo lo contrario, la represión fue el principal argumento  que aplicó Felipe VI para solucionar ese problema.
El  regreso de medidas, personajes y grupos franquistas;  la detención de pacíficos cantantes por el solo hecho de exigir libertad de expresión en sus letras, nos recuerdan a esas caravanas de la muerte de Pinochet  y, sin lugar a dudas, desacreditan a la actual monarquía española, mostrándola  desfasada y anacrónica, cuando  eligen la violencia, la censura y la represión para tratar los principales problemas de ese país.
Claro, que aquí, existe gente, que se siente cómoda con este tipo de pensamientos y actitudes, y a muchos de ellos los encontramos en el actual Congreso fujimorista, y fue ahí, no era para menos, donde Felipe VI fue agasajado y condecorado con mayor fervor.
La república española fue producto de un desarrollo histórico espontaneo y natural y fue cortado de forma abrupta por el régimen franquista y a pesar del periodo de  transición y su intento de presentarse como moderno y democrático, no podemos negar, que todavía guarda manifestaciones de ese pasado régimen tirano y, esto, siempre será una "mala hierba" para toda aquella Hispanoamérica que busca fortalecer  y hacer sustentables sus distintos  regímenes democráticos.

sábado, 10 de noviembre de 2018

El gigante parapléjico



Arequipa, setiembre del 2008.
Mientras leía que la quiebra del Lehman Brothers estaba fuertemente asociada a una terrible crisis inmobiliaria que estaba golpeando a los Estados Unidos de Norteamérica, lo cual los iba a tener ocupados por algunos años,  a miles de kilómetros de ahí, en Sudamérica, fueron  apareciendo  regímenes con una distinta línea política a la de Washington, uno de ellos fue Brasil.
Fue durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva que  ese país, en el ámbito internacional, se mostró como una verdadera potencia mundial. La firma de convenios con Irán, sus estrechas relaciones con los países que integran el BRICS, le creó una sorprendente imagen de autonomía.
Fortaleza, prosperidad y millones de nuevos pobladores engrosando la clase media, fueron  razones para considerar al Brasil como un real  hegemón emergente;  inclusive hasta se hablaba de la aparición de una desconocida arrogancia carioca.
Era para no creerlo, era un sueño utópico hecho realidad. Una potencia mundial nacida en estas regiones tropicales casi siempre caracterizadas por ser bárbaras, caóticas y perezosas.
La novela mediocre  por fin iba tomando un rumbo de final feliz.
Pero era mucho pedir para la realidad sudaca.
Finales del 2016.
El presidente Barack Obama anunciaba que la crisis norteamericana había finalizado,  coincidentemente, alrededor de aquel titular, las noticias e imágenes  sobre una  serie de protestas del tipo Maidán  se habían propagado por  Río, Sao Paulo, Recife, Porto Alegre, Manaos, opacando lo que debería ser el prestigio global que significaba   organizar el Mundial de fútbol y las Olimpiadas. El costo de vida y los precios se dispararon y el desempleo cundió por todas partes.  Y como si esto no fuera suficiente, cae sobre su territorio la siguiente plaga, el llamado virus de zica.
De pronto los brasileños olvidaron que son una potencia en crecimiento, de pronto olvidaron que lo estaban logrando por sus propios medios, de pronto los brasileños estaban seguros que vivían en el peor país del mundo.
Y para coronar esa lista de  penosos sucesos, desde los EEUU eclosiona el escándalo de Odebrecht, la principal trasnacional carioca y, junto a ella se sienta en el banquillo de los acusados toda esa ilusión frustrada.
La california brasileña no se concretó y la carretera transoceánica fue un fiasco.
Arequipa, 8 de noviembre  del 2018.  
Mientras ojeaba  el diario El Pueblo convertido por su actual director en un pasquín racista, casi nazi y enemigo del sentir mayoritario de los arequipeños, con grandes letras me entero sobre el triunfo de Jair Bolsonaro en las últimas elecciones brasileñas.
Un pueblo desmoralizado, después de recibir tantos golpes,  como en su momento, también estuvieron  los alemanes cuando votaron por Hitler, o los peruanos cuando eligieron a Fujimori.
Esas poblaciones padecen de los mismos síntomas.  Desesperados y hartos de su clase política y de un sistema democrático vulnerado y criticado eligen a este tipo de personajes: caudillos ágrafos, violentos líderes negativos, con un discurso basura pero que encandila  a  los oídos desesperados,  y una vez en el poder no necesitamos tener un oráculo para saber lo que harán.  
Destacados alumnos de esa escuela fueron Videla y Galtieri que destruyeron a la Argentina, ahora sigue Brasil.
Echar abajo al país que gobiernan es su principal objetivo. No lo digo yo,  lo dice la historia. Y en el Perú este tipo de tragicomedias  aún no se ha terminado de escribir, porque por ahí  están cebando a  Antauro Humala.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Vientos nuevos


Previo a un respiro, el año está por finalizar. Creí que el mes de los piromaníacos sociales ya había finalizado, pero fui un cojudo, porque parecería  que estos infames me hubieran ubicado por el satélite,  porque detonaron sus petardos casi en mis orejas, y de noche, para variar. Seguro que fue una de las últimas de estas insufribles procesiones moradas de la temporada con sus insoportables decibeles. Alguien tiene que acabar con semejante tortura, algún día espero, ahora que se intenta limpiar la casa para el bicentenario.
Alan García con su buen olfato, viendo la coyuntura política, huyó del país rumbo a Madrid.  Excelente lugar para el exilio. Y sobre todo,  adecuado para el ex discípulo de Haya de la Torre, porque está próximo a la Rue de la Faisanderie de París, o quizás, mucho más cercano a Andorra, paraíso  recientemente destapado por el insigne Manuel Dammert. 
Cuando pase por la Puerta de Alcalá espero se sienta cómodo viendo  la foto de Aznar (si es que aún está pegado por ahí), o del nuevo rey y a toda esa atmosfera facha que le regocija; pero, como sabemos que no tiene bandera salvo de la pía religiosidad y de dar puntapiés a los transeúntes,  tal vez, buscará hablar bien del nuevo gobierno de Pedro Sánchez.
Lo escribimos hace algunos  meses sobre los acontecimientos que se estaban sucediendo en nuestro país desde la renuncia de PPK y el ascenso de Vizcarra.
Como lo advertimos en esos días, le  auguramos dos caminos al nuevo mandatario nacido en la tierra del exquisito Biondi.
La primera era  continuar con el vocifero de los fujimoristas y el triunvirato bilioso de Alan, Quesquén o Del castillo. El otro carril hubiera sido convocar a nuevas Elecciones Generales.  No hizo lo uno ni lo otro, es más, eligió una tercera vía, la que no utilizó PPK, mostrar firmeza frente a las hordas esteparias fujimoristas, y quién diría, que fueron ellos (los fujimoristas) los que colaboraron y festejaron más su llegada al poder.   Son ironías de la política como cuando  Alan  apoyó a  Alberto Fujimori con ese spot televisivo que mostraba a Mario Vargas Llosa como el “monstruo” del paquetazo allá por 1990. El “chino” ganó esas elecciones gracias a Alan y su campaña en contra del FREDEMO, y Kenya  una vez en el cargo de presidente, en agradecimiento, paragógicamente, persiguió con disparos a García hasta por las azoteas durante el autogolpe del 5 de abril de 1992.
A dos meses de terminar este año parece que el camino elegido por el actual presidente ha sido el más provechoso para la tranquilidad del país.
La aparición de jueces y fiscales mostrando autonomía y temeridad al dictaminar penas sobre  personajes con enorme poder político, religioso y económico, en este tipo de países, siempre lleva un riesgo, pero nos muestran además a un Perú que esta avanzando en el camino del fortalecimiento de sus instituciones democráticas.
No es por nada, pero me siento tranquilo con lo que está pasando con el país.
Y sí.  El otro día, justamente,  unos jóvenes me preguntaban: ¿Si el país  estaba yendo bien?, y la verdad, que sí.
Se respira otros aires, uno menos enviciado porque los rostros que lo volvieron irrespirable o están presos o han huido del país.
El actual  presidente Vizcarra sin mucho “floro” está haciéndolo  bien, no tendrá al legislativo de su parte pero qué mejor representatividad que contar con el apoyo  de la voz del pueblo.   
Son 17 años que lleva esta,  nuestra neonata democracia y esperemos que permanezca, mal o buena, porque representa el mejor periodo que hemos vivido los peruanos desde 1821.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Examen de nombramiento docente



Son casi las ocho de la mañana y la cola discurre como una áspid en esa avenida La Cultura, introduciéndose lentamente en las instalaciones de la Universidad Alas Peruanas, un centro de estudios que, para ser honestos, es mediocre como muchos otros privados por aquí y que se han enriquecido gracias a esta educación de subsuelo, mercantilista  y los miles de  jóvenes místicos, desprovisto de conocimientos suficientes   que tienen la necesidad de optar un título profesional y no les queda otra que este tipo de centros de estudios.
Dentro de su campus, si es que así se le puede llamar a esa explanada,  no resalta ni un solo árbol, es una extensa loseta rodeada de una mediocre factoría de instrucción tercermundista. 
La cola sigue avanzando, y mientras eso ocurre, no puedes  dejar de pensar, sí esto vale la pena.
-  ¿No sería mejor hacer algo provechoso esa mañana que seguir ese fraude oficializado?
-     Me explico:
Decir que la educación peruana está en el fondo de todo, es redundar, y este problema no es de ahora, pues desde que no se tiene objetivos claros como estado o nación, nunca sabrán qué tipo de ciudadano se deberá construir con su sistema educativo, por eso los que intervengan en esto  no serán los idóneos y por ende ese sector estará siempre  marginado. Largo y tedioso como esa enorme cola seria mencionar las aristas del problema, y creo que ya lo han denunciado  hasta la saciedad, así que, esta vez, solo nos limitaremos a narrar sobre el cadalso  que significa esperar ese examen de nombramiento docente.
Dicha evaluación escrita es anual y candonga, desde ese mezquino  cuadernillo de preguntas, elaborado por gentes que seguramente no son los mejores en ese campo  sino que están ahí por ser los amigos  de alguien “importante”,  y porque al final de educación no saben nada.
Como el caso de colocar preguntas de Lógico matemático a profesionales de Ciencias Sociales, cuando se pueden medir las mismas capacidades lógicas formulando preguntas dentro del campo de la economía, por ejemplo, que sí estarían  relacionadas directamente con el tema de humanidades, pero eso sería hacerlos pensar demasiado a los que elaboran ese examen.
Esas horas es tiempo perdido, un salto al vacío, porque no existen  plazas suficientes para ubicar a los que alcancen el mínimo puntaje requerido. Y si logran superar el obstáculo de esa  primera etapa de la evaluación tramposa, después les espera el fiasco  porque el objetivo de los organizadores es que después de todo ese largo calvario burocrático  el postulante  no logre nombrarse (salvo dos o tres a nivel nacional), porque la política será acabar con la educación pública e impedir el incremento de la planilla de docentes nombrados.
Un guion y modelo que se sigue desde la época de la cleptocracia fujimorista, y que ha hecho de nuestra educación una de las peores del hemisferio.  
Tremendo culebrón, una verdadera tragicomedia mientras sigues en la cola esperando desarrollar esa prueba, un verdadero desperdicio de papel y de tiempo.
Un examen mal hecho que lo vuelve complicado por esas fullerías  que harían  imposible su aprobación tal vez hasta del mismo ministro de educación o de los ágrafos hijos de puta que lo elaboraron, y que probablemente sean del mismo grupo que hace varios  meses confundieron a José de San Martín con Simón Bolívar  en la página web del minedu.

viernes, 12 de octubre de 2018

El alcalde de la prensa basura



Lima es una ciudad sin identidad con habitantes disgregados, condenados a sus desechos, al caos y la violencia.
Sus elites se odian entre ellas y odian a sus vecinos, además de ser poco lucidos y  viciosos, se muestran  exageradamente  fundamentalistas religiosos.
Ante esa marcada falta de sentido de pertenencia por carecer de un coherente  rasgo cultural  que los una, mientras en Santiago de Chile escavan en su plaza principal en búsqueda de su primigenia fundación inca, Lima (cuyo nombre derivada del quechua Rimac)  y sus gentes en su lerdo menosprecio al suelo andino que pisan, se han creado identidades extrañas como creerse unos salseros afro caribeños a orillas de la nublada y fría corriente de Humboldt.
Justamente, esa animadversión a todo lo andino los ha vuelto necios y bobos llevándolos  a auto flagelarse cuando de elegir autoridades se trata, arrastrando con ellos a todo el país por ser la capital  y porque su población conforma la tercera parte de los peruanos.
Son alrededor de diez millones que viven dentro de un espacio que es casi menos de las dos terceras partes de la mancha de cemento que forma Melbourne, ciudad australiana que cuanta con  menos de la mitad del total de población de la urbe limeña. Ese hacinamiento es el principal causante de todo ese incontrolable caos, corrupción y  violencia en la que se encuentran sumidos.
Esa idiosincrasia se hizo presente en sus votantes este último domingo  día de las Elecciones Municipales, porque cayeron como moscas a  la manipulación de esa TV basura del cual son muy adictos.
Esos medios en una  sutil campaña publicitaria catapultaron  en las preferencias  a un desconocido candidato. De un momento a otro, el rostro de Jorge Muñoz fue apareciendo  en las pantallas de TV acompañando el desayuno, los almuerzos  y la cena de los capitalinos.   Salía en cuanto programa había. En la publicidad, dando entrevistas, mostrándose en actos de heroísmos, en bailes o “contándose” hasta un chiste.
Y  ese bombardeo fue mayor el último domingo día de la elecciones, porque el careto de Muñoz apareció  desayunando desde temprano, y los conocidos rostros de esa TV basura mencionaban su nombre a cada momento pero muy sutilmente, mientras los electores limeños se alistaban para ir a sus distintos locales de votación. 
El resultado era previsible, esos miles de indecisos al final se decidieron por el candidato acciopopulista.
¿Y por qué esta “prensa basura”  apoyó  a Muñoz?
Simplemente, porque de no apoyar a Jorge Muñoz el seguro ganador hubiera sido Belmont, y eso era muy peligroso. Es que el  “hermanón” estaba representando  al  símbolo de una agrupación política que  en las pasadas Elecciones Generales  dentro de su plan de gobierno  propusieron ideas modernizadoras y vanguardistas para muestro país como el federalismo y la  separación estado-iglesia. Un triunfo de Belmont en estas elecciones municipales hubiera significado colocar al partido político Perú Libertario como una opción seria para las próximas Elecciones Generales en el 2021. 
Por estas razones esos grupos que mueven los hilos en el país eligieron rescatar de ese polvoriento ataúd a Acción Popular.
¡Gracias “prensa basura”!  ¡Gracias nuevos oligarcas por elegir la torpeza del pasado siglo XX!  ¡Gracias por este tercermundismo!  ¡Muchas Gracias!

jueves, 11 de octubre de 2018

Operación victimizando a Keiko




El juego continua, y los protagonistas siguen siendo los mismos, la ralea Fujimori,  dueños y señores de esta chacra construida por su fundador Alberto Kenya y Montesinos, y heredada por unos pupilos muy bien concientizados, amparados y protegidos por los grandes oligarcas  enriquecidos cuando  Alberto Kenya  les cedió los medios de comunicación (móviles e internet) y sobre todo las minas más ricas de la comarca  a precio de oferta con sus privatizaciones en la década de los noventa.  
En lo que va del año esta nueva pieza ramplona  comenzó con  la anulación del indulto a Alberto Fujimori, luego que el juez a cargo del caso ordenara su ubicación y captura, al exdictador no lo regresaron al penal de la DIROES  sino que se lo llevaron a una exclusiva clínica privada porque coincidentemente su salud había empeorado.
Luego de levantarse el telón para el segundo acto, como la obra era mala, los guionistas dejaron mostrar sus verdaderas intenciones.
La primogénita y heredera del ex dictador que durante su cleptócrata régimen desparecieron seis mil millones de dólares, de pronto, es detenida y las imágenes que se muestran de ella son  más  lejanas y borrosas como si fuese un  vídeo casero de un supuesto UFO.
Ni Mónica Delta ni el tipo con cara de cura que para con esa chiquilla con peinado de morticia y con lentes de contacto verdes se atrevían a mencionar la palabra  “detenida”, “presa” o “prisionera”, o cualquier término que pueda dañar  la imagen de semejante dama y señora.
Pero el acto terminó mal porque la protagonista no es buena intérprete, no tiene mejor forma de calmar su tedio que tomándose  un selfie con las personas que, supuestamente, la arrestaron.  
Mientras todo esto se desarrolla, detrás de bastidores, se utiliza la labor del congreso no para dictar leyes que beneficien a los peruanos sino para menesteres individuales  al querer dictar aquellas leyes que puedan liberar nuevamente a  Alberto Kenya.
Los oligarcas no confían en esta democracia si esta no va acompañada del nombre Fujimori.
Esta democracia solo puede existir siempre y cuando exista esta familia, para lo cual,  pondrán congresos y presidentes y jugaran con la población y si en esa pantomima hay que ir a prisión unos días, pues habrá que hacerlo, porque esto al final te servirá para algo, sobre todo, para verte como víctima y vulnerable y así quedar expedita y con nuevos bríos para seguir manejando al Perú, que no es de ellos ni de sus oligarcas sino de los restantes treinta millones.   
Y si quieren hacernos creer que ese referéndum cambiará algo de esto, pues la primera pregunta debería ser,  si se cambia la constitución o no, ya que fue hecha en una dictadura , en un régimen ilegal y, la familia del que lo creó sigue teniendo el dominio sobre esta especie de Terra nullius.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Belmont el aguafiestas del festín fujimorista



Después de esta burda opereta llamada “cuestión de confianza”  que entretuvo   a los peruanos por unos días con ese ‘’enfrentamiento’’ entre el ejecutivo representado por el presidente Vizcarra y sus creadores, ese congreso fujimoristas, y que al final queda como esos matrimonios por conveniencia o sea en nada.  
Parecía que en estas próximas elecciones municipales  las poderosas huestes de Keiko Fujimori que están más blindadas  que el último Armata ruso, se iban hacer con el municipio de Lima y en esa coyuntura  Reggiardo era el fijo. La mesa estaba servida y los medios de comunicación manejados por los oligarcas seguidores de la primogénita del exdictador Alberto Kenya,  lo tenían todo listo para que esto sucediera. Pero, otra vez, aparece Ricardo Belmont, como en 1989, cuando descarriló al favorito del FREDEMO y luego unos años después,  en pleno apogeo de la dictadura fujimorista, derrota en las urnas al candidato por el sillón municipal de  aquella  cleptocracia.
Si algo ha caracterizado a Ricardo Belmont durante  su carrera política es que jode y jode bien a aquellos candidatos que se asumen favoritos.  Aparece como outsiders malográndoles la fiesta, como ahora esta apunto de hacer con los fujimoristas que en este momento tienen el control del poder en esta democracia  a la peruana.
El famoso “hermanón” fiel a su estilo y con su claro dominio del escenario solo le sirvió mencionar algunas frases al público para ubicarse en las preferencias de los electores. Su popularidad subió como la espuma, y claro, tenía que despertar la preocupación de los que celan este establishment en dónde la mayoría  de peruanos no tenemos nada que hacer.  
El gallinero está revuelto, y toda esa mancha conservadora y aburrida, se jala de los pelos cada vez que Ricardo Belmont menciona algunas palabras. Mónica Delta que cada día se va pareciendo más a esa publicidad en dónde se autoproclama defensora de los derechos de las mujeres maltratadas, ahora se alarma cuando Belmont hace uso del micrófono.
Todos juegan en contra de él sobre todo esa prensa basura.
En ese mitin dijo algo muy cierto, que ''los grandes hombres lo construyen las mujeres'', y lo finalizó con una broma, trayendo en alusión “el cosito” y “la cosita”. No tenía nada de malo para los que conocemos su sentido el humor, pero fue provechado por la mala leche de esos medios parcializados, tildándolo de machista, haciendo un carga montón esa prensa que tiene bien aceitado su camión recolector para aventar su carga a todo aquel que moleste a su candidato preferido.
Para esto utilizan a sus conocidas rabonas como Mónica Delta, Verónica Linares, Juliana Oxenford y Milagros Leyva, gritando indignadas por este supuesto “monstruo”  machista.
Toda esta campaña de desprestigio  lo coronan sus encuestas al mismo estilo de las ‘’prostivedettes’’, yo diría, las ‘’prosti encuestas’’, salen los nuevos resultados, en dónde,  intentar confundir al elector afirmando que Belmont  ha caído estrepitosamente a un  tercer puesto. Patrañas, porque la principal encuesta será este 7 de octubre.
Belmont ha regresado y con nuevos bríos, es que, es como el pueblo, ambos se conocen, y otra vez se enfrentan a ese poder que lo maneja  todo, como a mediados de los noventa, y seguramente como en aquellos años, con todo en su contra, saldrá vencedor, porque el pueblo esta cansado del engaño  y de los caretos falsos que quieren acapararlo todo.
El “hermanon” ha regresado para bien al ruedo político como el gran aguafiestas de este festín fujimorista.

Califas y taifas en el Perú

Que visite Felipe VI, el actual rey de España, al Perú no es una noticia extraña, ya que ese país tiene importantes inversiones en n...